sábado, 23 de febrero de 2013

El universo cuántico, un paradigma sobre la conservación de la conciencia.

Entrelazamiento, superposición, no localidad... 

Conciencia es la trinidad pensamiento, emoción, acción.

Siendo el sueño de alguien, todo pensamiento está fundado y hecho de pensamiento en un dominio donde la conciencia crea la realidad misma.

Campo energético o aura que determina la forma de los organismos vivos, la conciencia es inmortal.

La conciencia es la potencia creativa del universo entero, en sí mismo pleno conocimiento de su existencia y alma en el mundo.

La materia es un epifenómeno que surge de la mente y el cuerpo ha venido a existir por el espíritu.

La sustancia definitiva de todo es la conciencia. Llevarás contigo toda la conciencia que hayas alcanzado.

Energía. Frecuencia. Vibración. La vida es momento y el universo pensamiento que si se imagina, existe. Ilusión singular, polarizada y persistente figurada por el Uno.

Vemos al mundo como somos. Nada se hace sin que antes se imagine. Al mismo tiempo, no podemos figurar en un universo que no nos contenga, ya que su componente es el acto inherente de observar y ser observado.

La vida es la forma consciente e indestructible de energía del pensamiento de cualquier clase que causa un cambio físico. En este estado, el cuerpo es el santuario de la conciencia.

La base de la razón es la conciencia mental de su existir, lo que se piensa y se percibe son secuencias que entran y salen de escena, pero la conciencia del escenario siempre está para el Uno.

La realidad es proyección de conciencia que se retroalimenta del entorno colectivo de categoría compartida, pero cuya intención modifica la probabilidad de los eventos mediante un fenómeno de resonancia armónica conjugada que deja su impronta de rastro indeleble en el ambiente esencial a la materia, y que en cuanto al número de determinantes resulta, para todos los propósitos, imposible de asimilar por la conciencia.

La realidad es información vibracional. Se cambia la realidad al cambiar el sistema de información. La acción será y ha sido siempre en el nivel de conciencia, pensamiento e intención, porque este es el nivel en que los sistemas de información que crean el mundo físico reside.

Un ser conciente es una entidad que posee creatividad y personalidad capaz de entenderse a sí mismo en unidad individual de conciencia independiente del universo físico. Nuestro sentido de separación es estrictamente una ilusión basada en el cerebro. Somos el universo conciente de sí mismo. 

La física de cualquier sistema puede ser descrita en el límite del propio sistema. La realidad física de un sistema de tres dimensiones puede ser descrita en dos dimensiones. Un holograma esta hecho alumbrando un rayo de luz directamente sobre una placa sensible, como haz de referencia, que luego se combina con otro haz de luz redirigido hacia el objeto, y luego de regreso a la placa de registro.

Los dos haces de luz crean un patrón de interferencia que se registra en la placa sensible a la luz, una secuencia vibracional que da como resultado vívidos objetos tridimensionales proyectados, donde una pieza mínima del holograma contiene toda la información del holograma completo.

Al igual que el punto de vista del individuo dentro del sistema de dibujo y pintura de la perspectiva sitúa a la persona en el centro de una visión del mundo a través del análisis individual y logra que el observador controle el ambiente natural a menudo hostil. Este punto de vista en perspectiva de horizonte requiere una conciencia independiente y la dedicación al detalle visual y el análisis con el fin de consumar una perspectiva en profundidad. 

Se cree que cuando un material toca la superficie de un agujero negro se convierte en un holograma, una copia casi perfecta de sí mismo que continua existiendo de igual manera que lo hacía antes, entanto el universo no sea más que una proyección holográfica tridimensional de una imagen bidimensional al límite de un agujero negro.

Pero los hologramas creados por el agujero negro no son exactamente idénticos al original. Paradójicamente, los agujeros negros emiten una radiación constante, lo cual supondría que pierden masa y que eventualmente se esfuman, un predicamento que se opone al axioma de que la información de un estado no se crea ni se destruye. Ello sugiere que las fluctuaciones cuánticas alrededor de la región del horizonte de sucesos del agujero negro registran la información de la historia del agujero negro.

Los hologramas serían el registro de la historia del agujero negro en torno a las fluctuaciones cuánticas del horizonte holográfico de un agujero negro, perpetuamente a un paso del oscuro abismo radiante, copias de algún ser más perfecto, algo que sugiere que nuestro mundo es una copia de ideas o imágenes suspendidas en la eternidad de un espacio que nutre las formas donde la conciencia participa en la mente cósmica y donde el universo se reconoce a sí mismo.

Todos participamos en la realidad del universo que se compone del intelecto, el espíritu y la materia. Al observar concientemente interferimos en el resultado de la creación y la condensamos en objetos físicos tridimensionales. Sin embargo, no hay materia como tal sino energía de plasma en forma de fuerza mental.

El futuro expresará la unión del ser humano con la máquina. La física cuántica, el electromagnetismo y la nanotecnología son los medios para una pretendida matriz artificial que supone un control completo de la biología y de todas las formas de vida.

En Física Cuántica, también conocida como mecánica ondulatoria; rama de la física teórica y aplicada que estudia el comportamiento de la materia cuando las dimensiones de ésta son tan pequeñas -en torno a 1.000 átomos-; hay realidades alternas para toda realidad, donde empiezan a notarse efectos como la imposibilidad de conocer con exactitud la posición o momento de una partícula, o su energía, y establecer simultáneamente su posición y velocidad sin afectar a la propia partícula, llamado Principio de Incertidumbre Cuántica, una ampliación determinante del ser en que la conciencia no se puede destruir en un universo de infinitos universos posibles u omniverso.

Los dos pilares de esta teoría son:
• Las partículas intercambian energía en múltiplos enteros de una cantidad mínima posible, denominado quantum o quanto de energía.
• El momento de las partículas viene definido por una función que describe la probabilidad que dicha partícula se halle en tal posición en ese instante.

En mecánica cuántica, la relación de indeterminación o principio de incertidumbre, establece la imposibilidad que determinados pares de magnitudes físicas sean conocidas con precisión arbitraria. Cuanta mayor certeza se busca en determinar la posición de una partícula, menos se conoce su cantidad de movimiento lineal y por tanto su velocidad, debido al comportamiento impredecible de las partículas subatómicas.

Este principio de incertidumbre cuántica también establece que ninguna partícula subatómica puede ser llevada a descansar completamente, ya que siempre tiene un mínimo movimiento residual. La energía del Campo de Radiación de Punto Cero -un campo de campos- sigue actuando sobre las partículas de modo que nunca se detiene en el centro de mayor concentración de una fuerza que se extiende por el espacio, siendo un campo una matriz o medio que conecta dos o más puntos del espacio, por lo general a través de una fuerza, como la gravedad o el electromagnetismo. Fuerza generalmente representada por ondas u olas resonantes en el campo.

En pocas palabras, un campo es una región de influencia. Un campo electromagnético es simplemente un campo eléctrico y un campo magnético que se cruzan en el envío de ondas de energía a la velocidad de la luz. Se forma un campo eléctrico y magnético alrededor de cualquier carga eléctrica, lo que más sencillamente es un exceso o falta de electrones. Ambos campos eléctrico y magnético, tienen polaridades negativa y positiva, y causan la atracción o repulsión de cualquier otro objeto cargado en opuesto, dependiendo de si las cargas son una positiva y otra negativa; o las mismas, ambas positivas o negativas.

El campo se considera pues el área del espacio donde esta carga y sus efectos pueden ser detectados. La noción de un campo electromagnético es simplemente una abstracción conveniente inventada y representada por líneas de ´fuerza´ que indican la dirección y la forma, para tratar de dar sentido a las acciones notables de la electricidad y el magnetismo en su capacidad para influir sobre objetos a una distancia técnicamente infinita sin sustancia detectable o materia de por medio. Uno de los aspectos más importantes de las ondas es que son codificadoras y portadoras de información.

Los campos cuánticos no están mediados por fuerzas sino por el intercambio de una energía que se redistribuye constantemente en un modelo dinámico, propiedad intrínseca de las partículas, por lo que incluso las partículas ´reales" no son nada más que el nudo de una energía que emerge brevemente y desaparece de nuevo en el campo base.

Cuando un electrón hace una transición de un nivel de energía a otro, emite un fotón con energía particular que implica el nivel más bajo de energía radiada en el estado fundamental, o fenómeno de las líneas espectrales. Este tipo de emisión y reabsorción de partículas se produce con todas las partículas cuánticas del universo. Un bucle de auto-generación retroalimentada a través del cosmos.

Una de las reglas de la electrodinámica es que una partícula cargada fluctuante emite un campo de radiación electromagnética. Esto significa que además del propio Campo de Radiación de Punto Cero, existen una infinidad de campos secundarios. Entre dos partículas, estos campos secundarios causan una fuerza de atracción que tiene que ver con la gravedad. Pudiera ser que la gravedad no fuera una interacción entre los objetos, sino sólo un efecto residual, o quizás un efecto secundario del Campo de Radiación de Punto Cero causado por alteraciones en el campo debido a la presencia de la materia.

La propiedad de la inercia que poseen todos los objetos del universo físico es su resistencia a ser acelerados en el Campo de Radiación de Punto Cero. La inercia es una fuerza retardataria de partículas que se mueven a través de un campo magnético, componente del Campo de Radiación de Punto Cero que reacciona con las partículas subatómicas cargadas. Cuanto más grande sea el objeto, más partículas contiene y tanto más se mantiene estacionario en el campo, y quiere decir que la materia corpórea a la que se ha atribuido una masa innata resulta ser una ilusión.

Todo lo que sucede en este mar de fondo de energía se opone a la aceleración agarrando a las partículas subatómicas que empujan un objeto y le confieren una masa o inercia, de modo que se requiere un esfuerzo para iniciarlo en el movimiento y exactamente el mismo esfuerzo para restaurarlo a su estado original, y sugieren que tanto la inercia como la gravedad son fenómenos electromagnéticos que resultan de la interacción con la materia.

El movimiento de un cuerpo cargado, equivalente a una corriente, crea un nuevo grado de desplazamiento eléctrico del éter a través del cual se mueve, e influye en la resistencia a los cambios en la velocidad afectada por los protones y electrones que componen el cuerpo en sí.

El aumento del trabajo requerido para mover un objeto causa el aumento de la resistencia o inercia, reflejada por el aumento de su tendencia a permanecer en movimiento  o impulso, lo que lleva a una reordenación de la forma de movimiento o desplazamiento de las cargas positivas y negativas que corresponden al movimiento.

Por lo tanto, una vez en movimiento a una velocidad constante, su impulso se incrementa en consonancia con el aumento de su ´masa virtual´. Es evidente que tanto la inercia y el impulso son causadas por la misma fuerza, que por la configuración de los patrones es una persistencia de reacción en la estructura atómica y eléctrica de la masa para mantener su estado actual. Así como los cambiantes campos magnéticos o eléctricos son necesarios para la inducción, la creación de este tipo de campos que mutan al cambiar de movimiento son la base de la inercia y el momento.

Todos los cuerpos están en movimiento, y dentro de todos los cuerpos, los protones y los electrones también están en movimiento, ya que la elasticidad vibratoria del movimiento se produce en la materia ponderable y en el éter que establece ciertos patrones de movimiento en los electrones y protones, átomos y moléculas, materia ponderable que pasa a través de él.

Para el caso, a medida que el planeta atraviesa el éter, sus fuerzas electrostáticas varían rápidamente para alcanzar hacia fuera una cierta distancia y polarizan los componentes eléctricos negativos del éter, que afecta a los organismos a su alcance en la creación de lo que se llama la gravedad cuántica.

En física clásica, todos los atributos de un objeto son en principio capaces de ser medidos. No así en física cuántica. Se puede medir las propiedades de un solo electrón con exactitud, pero no sin producir imprecisión en algún otro atributo cuántico.

Las propiedades cuánticas siempre vienen en pares conjugados. Cuando dos propiedades tienen esta relación especial, es imposible saber de las dos al mismo tiempo con completa precisión. El Principio de Incertidumbre o de Indeterminación dice que si se mide exactamente la posición de una partícula, se debe sacrificar un conocimiento preciso de su momento, y viceversa. Tal tipo de relación se sostiene para todas las propiedades dinámicas de partículas elementales en la incierta realidad atómica.

Significa renunciar por completo a la idea del intercambio de energía en quantos bien definidos y sustituirla por el concepto de resonancia entre frecuencias vibratorias, según la cual una partícula no puede tener al mismo tiempo una posición bien definida y una velocidad bien definida, ni puede decirse que sea en cualquier punto preciso en un momento dado, e implica que no podemos estar seguros que la misma partícula se pueda observar dos veces, ya que una partícula individual no es una entidad permanente y definida de identidad o igualdad detectables. En otros términos, las cosas no son aún ´cosas´, sino son más bien posibilidades, movimientos posibles de la conciencia.

La física tiene que preceder a la teleología. La física prueba la causa eficiente de las cosas naturales, mientras que la teleología demuestra sus causas finales. Esto se explica por el simple hecho que las causas finales sólo se perciben una vez que son percibidas las causas eficientes. El paradigma del universo observable es obsoleto. El hiper-espacio infinito supera con creces los límites de ese universo, realidad múltiple basada en las nuevas capacidades de medición y en ecuaciones matemáticas resueltas por los físicos.

La mecánica cuántica es el último desarrollo en la búsqueda científica para entender la naturaleza física de la realidad, una descripción matemática precisa del comportamiento de partículas fundamentales. Hasta ahora todas sus predicciones experimentales han sido confirmadas con exactitud.

Los nuevos campos que han surgido en Física -ciencia que no será completa hasta que pueda explicar de dónde vienen la materia y energía- como la Física de la Materia Condensada, la Superconductividad, la Física Nuclear y la Física de Partículas Elementales, encontraron en la mecánica cuántica una base consistente.

Comprender lo que está pasando en el cerebro el momento que uno decide, voluntariamente, evocar un pasaje musical o hacer una inhalación profunda es como intentar abrazar un fantasma. Esta es la esencia de lo que se llama pensar y constituye la conciencia primaria. Ese simple acto de conciencia es el mayor reto de la neurociencia hoy en día. Sin duda la mente es lo que hace el cerebro. La conciencia está determinada por los estados físicos del cerebro y surge como el recurso evolutivo más importante para la supervivencia. Los procesos cerebrales causan conciencia, pero la conciencia que causan no es una sustancia o una entidad extra, es simplemente una característica de nivel superior de un sistema orgánico integrado.

El universo es un sólo campo unificado de olas y toroides, de hecho tornados de vórtices simétricos, una geometría de la incrustación perfectamente distribuida y no destructiva de nodos de onda llamada conciencia, la ley natural de un ser en perfecta ramificación anidado como fractal.

El papel crucial de la conciencia incluye nuestra impresión de que podríamos haber elegido obrar de otra manera de como lo hemos hecho, y este básicamente es un enigma cuántico. Toda partícula emite y recibe ondas con información para sobrevivir. Todos desdoblamos la conciencia, pero vamos a tal aceleración que es imposible que se pueda percibir. Los tiempos imperceptibles son siempre tiempos reales en donde se fabrican futuros instantáneos. Sin estos potenciales, la vida es imposible. El presente no es más que el regreso de un futuro que la conciencia crea en el pasado.

La Teoría del desdoblamiento del tiempo prueba que el horizonte de una partícula se convierte en partícula de un horizonte mayor, como una segunda conciencia propia en otra dimensión. Un desdoblamiento de los tiempos debido a aceleraciones sucesivas de su transcurrir, es decir, un pasado un presente un futuro al mismo tiempo.

Imaginemos dos mundos idénticos que transcurren a diferente velocidad, uno más lento y el otro más rápido, de tal forma que éste más rápido, e imperceptible para el otro, puede informar sobre lo que acontece a este más lento, y beneficiarse así de esta información para tomar el camino más adecuado en el supervivir cotidiano.

Dicha información se intercambia mediante aperturas imperceptibles entre los distintos tiempos, que son aceleradores o relentizadores del transcurso del tiempo y que conducen la conciencia hacia otros espacios a velocidad prodigiosa. Ese Doble es verdaderamente otro Yo. El cuerpo visible explora el espacio del propio tiempo, el otro, totalmente imperceptible, viaja en los diferentes tiempos de su desdoblamiento.

De manera esquemática resulta que un cuerpo energético informa al cuerpo físico. El presente actualiza futuros potenciales creados por el pasado. Un cambio de pensamiento de un segundo crea numerosos potenciales de equilibrio en un tiempo acelerado, cuya síntesis instantánea en su propio tiempo conlleva una respuesta en forma rápida. El Doble experimenta muy rápidamente el futuro, y por aperturas imperceptibles entre los dos tiempos, intercambia información de manera permanente para componer el transcurso.

Las información del futuro entre varios potenciales es el control que equilibra la conciencia. El Doble contacta con el Yo para transmitirle a velocidad variable la información que mejor considera vital. Y es efectivamente ese control lo que permite obtener el intercambio de informaciones deseadas.

La propia observación crea la realidad física observada como una explicación de la conciencia tal cual, y equivale a la negación mecanocuántica de la existencia de un mundo real independiente de la percepción. Obviamente, hay cosas más fáciles de entender y de creer en cuanto a la naturaleza de la realidad y de la conciencia.

La teoría cuántica dice que la observación misma de la posición de un objeto puede influir instantáneamente en comportamiento de otro objeto muy distante, sin estar conectados por ninguna fuerza física, lo que equivale a negar la existencia de una realidad física independiente de nuestra percepción misma. Hay pues una intrigante conexión entre lo que llamamos mundo físico y lo que llamamos mente. Si bien la mayoría de personas compartimos intuiciones de sentido común, tal visión cuántica del mundo es más extraña de lo que podemos suponer.

Conceptualmente, la realidad tridimensional debe ser definida como una serie de secciones infinitesimales de un cuerpo de cuatro dimensiones, tres en el espacio y una en el tiempo, o espacio-tiempo. Esto significa que la toda realidad es una sección de un cuerpo de cuatro dimensiones, un ámbito de dimensiones potenciales más allá de la contemplación tridimensional, y entonces la conclusión lógica es que como unidades de conciencia de lectura de onda, de alguna manera somos responsables de la percepción lineal del tiempo. Pero esto crea un problema insuperable que no tiene dimensión, porque el campo de la conciencia es una imagen de espejo del campo de gravedad de la materia percibida.

Toda interpretación de la mecánica cuántica involucra la conciencia, ya que sus fundamentos son problemáticos y porque no hay manera de interpretar la teoría cuántica sin encontrarse con la conciencia primaria. La percepción pues no es una realidad única, ni hay un sólo modelo de conciencia, apenas somos conscientes de una alternativa posible.

Todo lo que puede ocurrir al desplegarse la función de onda ocurre. Las dos o más opciones se cumplen y jamás se encuentran. No es pues una realidad única, sino una equivalencia de una realidad no segura. El mundo que experimentamos es sólo una ínfima fracción de todos los infinitos mundos posibles. La función de onda se desarrolla no sólo hacia adelante en el tiempo sino hacia atrás en el pasado. Así pues, la luz de una estrella que llega del pasado se percibe o no en la conciencia futura como consecuencia no excluyente.

La constante de Planck viene dada así:
H = 0,000 000 000 000 000 000 000 000 006 626.

La quantificación de toda radiación electromagnética y de luz se comporta de manera termodinámica como si estuviera conformada por quantos de energía y partículas de luz de magnitud independiente entre si. La materia puede absorber o emitir radiación electromagnética, es decir luz, sólo en paquetes de energía denominados quantos, cuyo tamaño es proporcional a la frecuencia de la radiación. La luz siempre existe bajo forma de quantos, y esa es la razón por la cual la materia emite y absorbe luz como tal.

Siguiendo las peculiares leyes de la mecánica cuántica y demostrando que son aplicables a escala macroscópica, se ha logrado crear el primer ingenio cuántico; se trata de una pequeña pestaña metálica semiconductora que interactúa con un surco cuántico; primero se enfrían a temperaturas ultrabajas hasta un estado base -el de mínima energía permitida por la mecánica cuántica- y luego la elevan en solo un quanto de energía, logrando generar un estado de movimiento puramente cuántico que adquiere un estado de superposición, vibrando mucho y poco simultáneamente.

La realidad cuántica es un limbo de posibilidades coexistentes. Un electrón puede girar en dos direcciones a la vez, o un átomo estar simultáneamente en dos lugares diferentes. Cualquier medida hecha en un sistema cuántico cambia por superposición de manera irreversible el estado del sistema, hasta que la interacción con el resto haga que el objeto recoja un estado e irradie información. En física cuántica, cada uno de los dos objetos pueden existir en su propio estado, o los estados de los objetos pueden entrelazarse, lo que significa que mientras están separados no son independientes uno de otro.

La luz se comporta a veces como una partícula, y a momentos como una ola. Los fotones son unidades mínimas de energía de luz, que a diferencia de las partículas de la materia, no tienen masa y siempre se mueven a una velocidad constante de 300.000 kilómetros por segundo, y cuando la luz difracta o rebota muestran un comportamiento ondulatorio. Dos fotones, como partículas elementales que forman la radiación electromagnética, incluyendo la luz, pueden moverse en direcciones independientes, pero también entrelazarse.

Las ondas asociadas con la luz se denominan ondas electromagnéticas, ya que consisten en la combinación de campos eléctricos y magnéticos. La física cuántica permite predecir la probabilidad de donde se puede encontrar partículas. La probabilidad es la amplitud de un campo de ondas, llamada función de onda, asociada con la partícula. Para los fotones el campo de probabilidad subyacente es lo que se conoce como el campo electromagnético.
Las partículas tienen dos categorías: fermiones, los bloques de construcción de los átomos, tales como electrones, protones y neutrones, que no pueden existir en el mismo lugar al mismo tiempo; y los bosones, como los fotones, que se pueden ver como partículas elementales.

Los bosones son las partículas cuánticas asociadas a los campos de fuerza que actúan sobre los fermiones. Así como el campo electromagnético es una combinación de campos de fuerza eléctrica y magnética, existe un campo incluso más general llamado campo electro-débil, que combina las fuerzas electromagnéticas y la fuerza nuclear débil. El fotón es una de las cuatro bosones asociados con este campo. Los otros tres bosones tienen grandes masas que se rompen rápidamente a componentes más ligeros fuera del núcleo del átomo.

La materia es una forma concentrada de energía que se puede transformar a otras formas de energía en un mar de campos de fuerza. El mejor entendido de todos estos campos es el campo electromagnético que mantiene unidos los cuerpos, siendo la luz una oscilación en el campo electromagnético.

La aparición de estos campos en el vacío es reflejada por el principio de incertidumbre cuántica que establece que mientras más corto es el tiempo durante el cual se realiza una medición de energía, menos preciso será el resultado, y aunque la energía del campo electromagnético en los promedios de vacío sea cero durante largos períodos de tiempo, fluctúa violentamente en escalas de tiempo muy cortas.

El vacío cuántico se convierte en algo real y perceptible en apariciones fugaces cuando la gravedad libera fotones virtuales, si se explica la gravedad como un efecto de las fuerzas electromagnéticas. Cargas oscilantes en un trozo de materia afectan a las partículas virtuales cargadas en el vacío polarizado que ejerce una fuerza sobre las cargas en otro trozo de materia. De esta manera dos trozos de materia no se atraen directamente sino sólo por medio del vacío.

La coherencia cuántica establece la comunicación en red y significa que las partículas subatómicas son capaces de resonar juntas. Estas ondas o partículas saben la una de la otra vinculadas entre sí por bandas de campos electromagnéticos comunes, aunque conserven ciertas propiedades individuales. Cuando las ondas entran en fase o sincronización, comienzan a actuar tal como una partícula subatómica gigante, lo que hace difícil distinguirlas por separado, y los efectos cuánticos vistos en una sola ola se aplican a la totalidad. Cuanto mejor sea la coherencia cuántica, más depurados serán los patrones de onda.

La Teoría de las Cuerdas determina que todo el universo todo está compuesto por una misma masa de energía minúscula que vibra de numerosas maneras para crear la percepción y formar los componentes de la naturaleza, una especie de sinfonía cósmica que resuena al compás que marcan estas cuerdas de energía. Una vibración de ondas potenciales con una amplitud que refiere su intensidad, una frecuencia que marca la rapidez de la fluctuación, y una fase que es la alineación o cronometraje de la onda.

En una premisa del todo hipotética, la Teoría de las Cuerdas postula que partículas diminutas e invisibles sostienen campos de vibración y resonancia en un hiper espacio-tiempo de 11 dimensiones. A escala humana experimentamos sólo 3 dimensiones espaciales y 1 temporal -volumen y tiempo- pero la teoría de las cuerdas opera con 7 dimensiones extras fuertemente aunadas en cada punto de nuestra realidad de 4 dimensiones.

El encuentro de la física con la conciencia surge del experimento cuántico teóricamente neutral. Ninguna interpretación de la teoría cuántica, ni siquiera su deducción a partir de una presentación matemática general, puede resolver lo que experimentamos en el enigma cuántico sin involucrar también nuestro proceso de decisión consciente, al punto de cada uno de nosotros es un suceso esencialmente posible de combinaciones aleatorias.

La energía del éter es energía de pura conciencia, da forma a la energía del universo entero, ya que el mismo universo debe resultar un ser vivo inteligente. Las ondas de torsión -así llamadas porque trazan un recorrido en espiral perfecto- viajan en impulsos espirales a través del éter mil millones de veces más rápido que la velocidad de la luz. Son causadas por eventos tales como el movimiento de los objetos físicos, y no tan sorprendentemente, también por el pensamiento consciente. Así dado, nuestros pensamientos y sentimientos se extienden mucho más allá del cuerpo y viajan a través del universo físico cuántico, por naturaleza un universo holográfico y la totalidad indivisa de todas las cosas.

La onda de torsión es una onda electromagnética no hertziana en espiral perfecto que viaja a través del vacío a velocidades súper-luminales, y que no pierde su energía incluso a muy larga distancia, o en la inversa del cuadrado de la distancia, algo que no ocurre con la energía electromagnética normal, que si la pierde. Las ondas de torsión son ondas notables, ya que nunca se desgastan, aunque se propaguen a los rincones más lejanos del universo no pierden su poder, para que en este sentido tenga vida eterna.

Las ondas de torsión fluyen dentro y fuera de toda materia física.Todos los objetos físicos tanto absorben como irradian ondas de torsión. El desplazamiento de un objeto genera ondas de torsión que se pueden medir. Los átomos son básicamente generadores de ondas de torsión. Todo movimiento deja sus huellas en forma de ondas de torsión en el éter y mientras más grande es el objeto mayor la onda de torsión generada. Por tanto, el Sol es el mayor generador de ondas de torsión en nuestro Sistema Solar. El electromagnetismo, la gravedad y las ondas de torsión son sólo diferentes formas de vibraciones del éter. Incluso los pensamientos y sentimientos humanos generan ondas de torsión.

Los campos de torsión son estáticos o dinámicos. Los campos de torsión estáticos toman la forma de vórtices implosivos. Estos campos vórtice de torsión estática en el tejido del espacio vacío pueden permanecer en un lugar durante un período muy largo de tiempo, y también propagarse a través del espacio en forma de ondas de torsión a velocidades super-luminales, cruzar la barrera del tiempo y moverse hacia el futuro.

Los efectos creados por los campos de torsión permiten entender por qué la materia y la energía son intercambiables y qué es lo que le da a la materia su solidez, y que la materia es una forma densa de la energía acumulada que tiene propiedades de la inercia interna que le da masa.

Así que en realidad, no hay nada sólido sobre la materia. La masa es una ilusión de una cosa sólida, y la inercia no una propiedad inherente de la masa, mas todo lo contrario, la inercia almacenada por hacer girar el electromagnetismo en una región local del espacio crea el efecto que observamos como masa, pero en primer lugar es el campo de torsión que crea la materia.

Los campos de torsión estáticos creados por influencia humana son capaces de provocar cambios sutiles en la materia, tanto que también pueden ser memorizados por el agua, que resulta ser un medio muy adecuado para almacenar los campos de torsión estáticos. Además, el agua es capaz de memorizar la constitución de compuestos químicos que fueron disueltos en ella. De alguna manera, un campo de torsión puede crear en el agua una huella de memoria de los productos químicos disueltos en ella, huella del campo de torsión original del compuesto químico.

Es inútil pensar en términos de partículas separadas. La conciencia no sólo está presente en las formas de vida animada, sino también en la materia inanimada, ya que la energía, el espacio, el tiempo y la conciencia no son cuestiones separadas. La conciencia debe ser el fundamento de todo ser, siendo primordial para darle su forma física.

La teoría cuántica y el fenómeno de la conciencia determinan que no es la probabilidad lo que hay, sino lo que cualquiera percibiría. Las correlaciones tienen realidad física, pero aquello que correlacionan no la tienen. Esto resulta en una teoría cuántica de correlaciones sistémicas en el mundo no consciente, pero sin necesidad de observadores que colapsen esta función de onda. La interpretación de múltiples mundos posibles resuelve el enigma de la conciencia primaria al incluirla en el estratagema cuántico. Hay dos versiones de uno mismo, cada una en un mundo paralelo, que ignora sin libre albedrío la existencia de su otro yo.

La función de onda tiene dos aspectos, por un lado es la realidad física total de un objeto, y por otro, su conjetura, esa realidad como pura información, ya que la descripción del mundo físico real es imposible. En circunstancias normales se puede hablar de un mundo que existe ahí a fuera, independiente de nosotros, pero lo cierto que hay un extraño sentido en el que éste es un universo participativo y latente. En suma, toda interpretación de la mecánica cuántica involucra a la conciencia y a la aparente creación de la realidad por la observación consciente.

La conjetura de Poincaré, ahora teorema de Poincaré-Pedelman, es una afirmación topológica sobre el comportamiento a largo plazo de las órbitas de los sistemas dinámicos continuos en el plano. En topología, las propiedades de los cuerpos geométricos permanecen inalteradas e inexactas por transformaciones continuas, ya que los objetos se equivalen en un amplio sentido plástico siempre y cuando no se los fracture ni se los pegue. Una conjetura es un teorema al que le falta la parte más interesante: la demostración. Dicho de otro modo: una conjetura nada tiene que ver con un teorema; es una simple afirmación.

La relación más habitual que se emplea en topología es la relación ´ser homeomorfo´, porque en un espacio de trabajo dado, dos objetos de dicho espacio o dos subconjuntos de puntos son homeomorfos si pueden transformarse el uno en el otro mediante una transformación continua espacial llamada homeomorfismo. Al tratar a todos los objetos de cada clase como uno sólo obtenemos un panorama mucho más racional del universo representado. Es de esperar, y de hecho está asegurado, que todos los objetos de una misma clase de homeomorfía exhiban las mismas propiedades topológicas. Lo que vale para un espacio topológico no tiene porqué valer para otro. Dado que un espacio de tres dimensiones no es homeomorfo a uno de siete dimensiones, cabe esperar que ciertas cosas topológicas que ocurran en un universo de tres dimensiones no ocurrirán o al menos no tienen porqué ocurrir en otro de siete dimensiones, y viceversa.

Consideremos una esfera como un conjunto de puntos del espacio que equidistan de otro, llamado centro. Bajo esta definición una esfera es una superficie y no una bola maciza sino la superficie que la delimita, y una determinada colección de propiedades de la esfera es una caracterización topológica de la misma. Tres propiedades topológicas son importantes en una esfera: es compacta, es orientable y es simplemente conexa. Este conjunto de tres propiedades es una caracterización de una 2-esfera, pero ¿qué ocurre en dimensiones superiores? Una 3-esfera no es una esfera maciza, sino es una variedad diferenciable de tres dimensiones, que podemos definir como el conjunto de los 4-puntos que equidistan de un punto central dado, y por tanto es una 3-variedad inmersa en un espacio de 4 dimensiones. La Conjetura de Poincaré-Pedelman afirma que para cualquier número de dimensiones el conjunto de las tres propiedades es en efecto una caracterización de las n-esferas.

Para la ecuación de función de onda independiente del tiempo, ningún objeto cuántico posee propiedades definidas, ya que los valores de las magnitudes observables emergen en el momento mismo de la medición. En mecánica cuántica, las trayectorias exactas de las partículas, predichas por la mecánica clásica, carecen de sentido, sólo tiene significado real la mera probabilidad de encontrar la partícula en una posición determinada.

Los electrones pueden comportarse como partículas y ondas. Como ondas, los electrones no tienen posición precisa pero existen como ´campos de probabilidad´. Como partículas, el campo de probabilidad es un objeto sólido en un tiempo y lugar particulares. Los electrones no medidos o desapercibidos se comportan en una manera diferente que los medidos. Cuando no son medidos, los electrones son ondas. Cuando son observados, se convierten en partículas. El mundo se construye finalmente de partículas elementales que se comportan de esta forma curiosa en el nivel cuántico, la partícula/onda brillando intermitentemente adentro y afuera de la existencia.

La Teoría del Campo Unificado No Lineal Cuántico demuestra que la realidad física surge por vibración abstracta de una sustancia creadora de energía oculta. La presión de este ´fluido´ energético constante nos rodea sin que normalmente notemos su presencia. En otras palabras, los átomos y las moléculas están compuestos por más que campos electromagnéticos cuya energía proviene de una fuente que no se puede medir con la mayoría de métodos convencionales.

Las disciplinas que estudian el Campo Unificado No Lineal entre otras incluyen: La Física Secuencial, la Cinética Subcuántica, la Termodinámica del No-Equilibrio, la Teoría General de los Sistemas, la Teoría de Sistemas Recíprocos, la Teoría Armónica del Universo, la Física de Ondas Escalares, y la Física Hiperdimensional.

El fluido del éter es una fuente de enorme energía de alta magnitud que está en constante movimiento de vibración, y que fluye a través de todos los objetos del Universo creando y recreándolos a cada segundo. Los mismos bloques de construcción de la masa, los átomos y las moléculas en sí, no son partículas en absoluto, sino en última instancia una especie de remolinos esféricos de energía en este flujo de éter de ondas escalares, que interactúan directamente con nuestra conciencia. Después de todo somos parte de ese campo unificado de mente, cuerpo y espíritu, por virtud del hecho que existe la conciencia, y que resulta ser una función del Campo Unificado No Lineal Cuántico.

El concepto de una conciencia que es inherente a la energía del universo ya no es en el reino de los espiritistas, mas la evidencia irrefutable de que las expectativas del experimentador pueden afectar dramáticamente el resultado del experimento, porque las energías cuánticas involucradas ´saben que están siendo observadas´.

Por tanto, todo el Universo se compone de un campo unificado, o una Fuente Unificada de Energía Consciente, de la que también somos una parte y donde nuestra conciencia puede interactuar a muchos niveles. El movimiento es una vibración, en consecuencia todos los elementos de este Campo Unificado podrían considerarse existentes fundamentalmente como movimientos de la naturaleza vibratoria de la conciencia. Si toda la energía está unificada como un campo de energía etérica, entonces cualquier movimiento de la energía dentro de ese campo debe resonar a través de ella, incluyendo el movimiento de la conciencia.

Toda la hipótesis del Campo Unificado No Lineal Cuántico es una pregunta: ¿De dónde viene esta energía radiante y cómo se repone?

La similitud entre un pensamiento y un fotón es muy grande. La luz no ocupa volumen ni tiene masa. Ambos surgen en la región que está más allá del espacio-tiempo de la naturaleza de todos los procesos en la energía de punto cero.

Los sabios han tratado de representar el mundo en modelos matemáticos desde el estado de la física de partículas. Un mundo físico que está hecho de materia, cuya parte menor se llama´átomo´, palabra que proviene del griego Atom, que significa indivisible, supuestamente la parte más pequeña de la materia porque ya no se puede dividir más.

Lo cierto es que la ciencia cuántica ha revelado la presencia del Campo de Punto Cero o ZPE -energía potencial que se mide a cero grados Kelvin, la temperatura absoluta más baja posible en el universo, que es igual a menos 273 grados Celsius; los grados Kelvin están en la escala de grados centígrados, pero el cero Kelvin es el cero absoluto, mientras que cero Celsius es el punto de congelación del agua- con todas sus partículas subatómicas y fotones virtuales que saltan a la existencia desde la nada, aparentemente para volver al olvido nanosegundos después, aunque todavía no hay ninguna explicación razonable de cómo y por qué las partículas y fotones aparecen y desaparecen de semejante modo en este universo de energía impelente.

Todo el espacio está interpenetrado por la omnipresente radiación de punto cero -ZPR- de muy altas frecuencia, potencia y densidad; o radiación de espectro de cuerpo negro;  un éter que consiste en densos haces ultrafinos de super alta frecuencia con masa positiva rodeados por cargas negativas sub-electrónicas. Un perfecto fluido impregnante con respecto al contenido atómico donde se mueven e interactúan los cuerpos sólidos, cuyas estructuras atómicas contienen tanto espacio que en su mayoría son espacio.

También la onda de probabilidad cuántica sigue siendo difícil de entender y visualizar. La física cuántica puede haber demostrado ser una ciencia matemáticamente correcta, pero la dualidad onda-partícula de la ciencia cuántica es todavía muy difícil de comprender y explicar. ¿Cómo podemos visualizar partículas cuando ambas son a la vez ondas fantasmas y pequeños campos sólidos? Los electrones irradian energía continua que debería eventualmente colapsar en el núcleo, pero que no lo hace. El electrón no se estrella contra el núcleo porque no son partículas que rodeen el núcleo, sino están en los patrones de onda a distancia del núcleo que el éter repone e irradia continuamente como energía. El éter simplemente repone estas ondas estacionarias eternamente.

La ciencia cuántica ha aceptado los estados cuánticos de los electrones como un hecho, pero es incapaz de responder a la pregunta de por qué los electrones sólo se producen en los depósitos discretos dentro del átomo y por qué finalmente no se estrellan en el núcleo. Pero incluso siglos después del cálculo de la gravedad, la ciencia aún no tiene una explicación teórica para ello.

Sin embargo, la mecánica cuántica se dio cuenta que en algunos casos las partículas se comportaban como ondas e introdujo la dualidad onda-partícula en un mundo físico donde no existe el mundo material de partículas duras separadas. En realidad, vivimos en un universo basado en una ola donde la materia no es más que el punto focal de una vibración en un mar de energía llamado el éter.

El éter es una especie de super-conductor que fluye a través de todos los objetos físicos, un medio extremadamente denso, no obstante, sin fricción. Vórtices, pequeños remolinos o tornados de tipo fluido en el éter son los componentes básicos de la materia, dado que el éter puede ser considerado un fluido que sigue las leyes físicas conocidas de la hidrodinámica.

De hecho, el espacio-tiempo está compuesto de partículas que han formado un condensado superfluido que tiene construido un tiempo universal. Los Superfluidos se forman cuando las partículas en el líquido pierden su carácter individual y comienzan a comportarse cual si fueran una sola partícula gigante, fenómeno conocido como Condensado. Un superfluido puede existir en un número de estados o fases, así como el agua también existe como hielo o vapor de agua, y al igual que el agua, factores externos pueden cambiar el estado o fase de un superfluido.

Todos los sistemas participan de forma continua en una intrincada red de interacciones causales e interconexiones en muchos niveles diferentes. Los sistemas cuánticos individuales ciertamente se comportan de forma impredecible, pero si no estuvieran sujetos a los factores causales, sería difícil de entender por qué su comportamiento colectivo muestra regularidades estadísticas. El indeterminismo en el nivel cuántico proporciona una oportunidad para la creatividad y el libre albedrío, operación subyacente a los niveles más sutiles de la realidad.

Según el materialismo científico ortodoxo, los estados mentales son idénticos a los estados del cerebro, nuestros pensamientos, sentimientos, percepciones y sentido del yo, son generados por la actividad electroquímica en el cerebro. Esto proporcionaría una base para un yo consciente de libre voluntad, pero implica que nuestra expectativa de ser libres es en gran parte una ilusión. Aquellos que reducen la conciencia a un subproducto del cerebro están en desacuerdo sobre la relevancia de los aspectos de mecánica cuántica en las redes neuronales.

Nadie ha demostrado todavía la analogía eléctrica o química de un pensamiento, aunque no cabe la menor duda que ciertos aspectos de la mente y de la consciencia dependen, parcial o totalmente, del funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso. No obstante, existen ciertos fenómenos que parecen independientes de las limitaciones físicas impuestas por el cerebro, lo que obliga a afrontar el problema desde otra perspectiva.

El cerebro mantiene un escaso número de procesos aleatorios, para que la conciencia sea capaz de operar en forma no local y entre en interrelación con un sistema físico que este siendo observado, en vez de quedar confinada en el propio cerebro, mediante el colapso de la función de onda de esos acontecimientos en el acto de la observación.

La mente no es sólo no física, sino absolutamente no material y no sustancial. Sin embargo, si no estuviera asociada con cualquier forma de energía-sustancia alguna, sería una abstracción pura y por lo tanto no pudiera ejercer ninguna influencia en el mundo físico. La materia y la conciencia son aspectos complementarios o diádicos de la realidad. La naturaleza en general, y todas las entidades que la componen, son formadas y organizadas principalmente de adentro hacia afuera, desde los niveles más profundos de su constitución.

La conciencia genera un campo de resonancia que atrae experiencia significativa. Los campos sub-electromagnéticos son campos potenciales y superpotenciales de estructura comparativamente más simple que los campos eléctricos y los campos magnéticos. Los seres conscientes irradian campos potenciales y superpotenciales contenidos en variados patrones vibratorios de intensidad paralela a la región de resonancia lumínica de un holgrama dentro de su proximidad física, temporal y dimensional.

Si dos sistemas cuánticos interactúan y luego se separan, su comportamiento se correlaciona de una manera que no se puede explicar en términos de señales viajando entre ellas, fenómeno conocido como no-localidad, y que da pie a dos interpretaciones principales: o bien involucra la acción no mediada a distancia, o involucra señales más rápidas que la luz.

Si las correlaciones no locales son instantáneas, serían efectivamente no causales; si dos eventos se producen simultáneamente, causa y efecto serían indistinguibles, y uno de los eventos que no se puede decir que causa el otro a través de una transferencia de fuerza o energía, tal transferencia podría tener lugar infinitamente rápido. Por tanto, no habría ningún mecanismo de transmisión causal a ser explicado. Si existen interacciones super-lumínicas, serían no locales sólo en el sentido no-físico, si la no localidad es interpretada en el sentido de conexión instantánea, implicaría que la información podría ser recibida a distancia en el mismo momento en que se genera por resonancia, sin sufrir ningún tipo de transmisión.

El concepto del colapso de la función de onda no es esencial para explicar la interacción mente-materia. Puede adoptarse el punto de vista que las partículas subatómicas parpadean sin cesar dentro y fuera de la existencia física, y que el resultado del proceso es modificable por nuestra voluntad, una fuerza psíquica, y la naturaleza misma de una diversidad sin fin. Los fenómenos psíquicos implican resonancia no local entre el cerebro y el vacío cuántico, y el consiguiente acceso a la información holográfica no local en que la parte contiene el todo y el todo está en cada parte.

Para hacer un holograma una luz láser se divide en dos haces, uno de ellos se refleja en un objeto sobre una placa fotográfica en donde interfiera con el segundo haz. Los complejos remolinos del patrón de interferencia registrado en la placa fotográfica aparecen desordenados a simple vista. Pero el modelo posee un orden oculto o envuelto, para cuando se ilumina con luz láser que produce una imagen tridimensional del objeto original, que se puede ver desde cualquier ángulo. 

El holograma codifica la información grabada en la figura de interferencia entre dos ondas de frecuencia común, una onda siendo uniforme en consistencia y la otra teniendo su fase alterada por la información a codificar. Múltiples imágenes pueden ser codificadas en un holograma, cada una proyectada por un láser del color correspondiente. Con el cambio de color el láser difunde partes del holograma que antes eran inaccesibles.

Una característica notable de un holograma es que si una película holográfica se corta en piezas, cada pieza produce una imagen de todo el objeto, aunque más pequeña la pieza, más borrosa la imagen. Es evidente que la forma y estructura de la totalidad de objetos están codificados dentro de cada región en el registro de la imagen. En consecuencia, el universo se puede considerar como una especie de gigante holograma que fluye, u holomovimiento, en el que un orden total está contenido, en algún sentido implícito, en cada región del espacio-tiempo.

El Universo surge por los efectos ondulatorios de un inmenso número entrecruzado de ondas de interferencia en continua evolución dinámica e interactiva, donde cada parte contiene el todo, y el todo está contenido en cada parte en baja resolución.

El proceso óptico de la holografía utiliza patrones de interferencia que describen las transformaciones de la luz y la óptica de la información matemáticamente en términos de mecánica ondulatoria. Toda la información posible sobre el universo está codificada holográficamente en un espectro de patrones de frecuencia en constante despliegue.
 

La superposición de un haz dividido de luz laser genera imágenes holográficas grabables, analogas a la información que el cerebro codifica como hologramas, donde el patrón mantiene la forma. Todos los objetos son imágenes tridimensionales formadas del movimiento de ondas por procesos electromagnéticos y nucleares. Esta es la matriz guía para la confección propia capaz de organizar y manipular la realidad física.
 

Los hologramas contienen la información necesaria para reconstruir de un archivo comprimido una imagen de conjunto en las dimensiones de la información, entre una red sutil de frecuencias que interactúan. De este modo, el brillo de una luz coherente o haz de referencia láser a través de las olas superpuestas difusas de un holograma de dos dimensiones despliega la imagen virtual de una figura tridimensional.
 

La esencia del paradigma holográfico es no ser una realidad fundamental. Hay un flujo invisible no compuesto de partes en interrelación inseparable, como una cobertura recíproca para el desarrollo de matrices de información, en cuyo modelo dinámico no hay cosas sino eventos energéticos. Tal holoflujo incluye en última instancia la naturaleza de lo que es y de todas sus formas posibles.
 

La geometría de los campos es más fundamental que los campos o partículas emergentes mismos. En la interpretación transaccional de la física cuántica, las ondas de probabilidad se originan en el pasado, presente y futuro, eventos que se manifiestan cuando las ondas del pasado y del futuro interfieren entre sí en el presente. Dicho patrón crea la materia y la energía.
 

El cerebro construyen matemáticamente la realidad ´concreta´ al interpretar frecuencias de otra dimensión. Este reino de información modelada, es la realidad significativa primaria que trasciende el tiempo y el espacio. Por lo tanto, el cerebro es un holograma incrustado para la interpretación del universo holográfico.
 

Toda la existencia se compone de hologramas incrustados dentro de hologramas, y su interrelación de alguna manera da lugar en la conciencia a las imágenes sensoriales. Conciencia y materia comparten la misma esencia, pero difieren en grados de sutileza o densidad.

Ondas en implosión hacia el interior aumentando las longitudes de onda más pequeñas. La implosión de las ondas en longitudes de onda menores y más pequeñas no sólo aumentan la frecuencia, pero también la velocidad de las ondas para convertirse en ondas súper-luminales que viajan más rápido que la luz. Esto es en realidad la gravedad, la cascada de ondas electromagnéticas que obtienen una velocidad cada vez mayor rompiendo la barrera de la luz.

La gravedad, a diferencia de todas las demás fuerzas de la naturaleza, está activa en dimensiones adicionales, y significa que el efecto de la gravedad es mucho mayor a pequeñas distancias de lo que la teoría convencional predice. Los agujeros negros son objetos con una masa insondable y de una densidad tan fuerte que nada puede escapar de ella, ni siquiera la luz. Todo en el entorno de un agujero negro es atraído hacia su núcleo.

La característica básica del agujero negro es que su gravedad es tan grande que ni siquiera la luz puede escapar de ella. La estructura de vórtice es en realidad una implosión de las ondas equivalentes a la gravedad y la luz que son atraídas hacia el núcleo. Pueden existir agujeros negros en cualquier escala, de la microcósmica de partículas a la monstruosidad macroscópica de agujeros negros observados en galaxias remotas. A diferencia del ´agujero blanco´ del universo en expansión donde se dan a luz los cuerpos cósmicos, el centro del agujero negro es una singularidad donde se comprime infinitamente todo el espacio y el tiempo, cual el punto cero del eterno ahora.

La materia no es una propiedad fundamental del universo, ni es la forma de la sustancia que estructura la materia como se la conoce, sino que se crea a cada momento como una onda que oscila, un vórtice en el vacío físico. Es el centro condensado de estos vórtices lo que crea la ilusión de una partícula separada, la estructura de onda de la materia a partir de una cuarta dimensión, el éter, un reino metafísico inobservable, un medio transmutable en no equilibrio que fluctúa continuamente.

Cuando el universo tiene forma de una sustancia y una sola materia, entonces la única manera de dar al mundo físico un aspecto separado aparente de las cosas materiales individuales es a través de la forma, ya que la sustancia por sí sola no puede discriminar. De ahí que la geometría del éter y la forma en que se estructura son el punto crucial en la creación del mundo material, y los patrones geométricos repetitivos o fractales, el resultado de la interferencia de ondas.

Fractal significa fracción del todo, lo que indica que cada pieza es parte del todo. Un fractal es un patrón repetitivo que se puede escalar a cualquier tamaño. Aunque la escala cambie la relación se mantiene constante. Un fractal tiene auto-similitud en todas las escalas, la misma geometría repite el patrón. Los patrones fractales que conforman el átomo, también dan forman a los astros y de hecho al universo. La estructura interna de un fractal refleja la estructura exterior, una correspondencia perfecta entre los distintos planos de la existencia, macrocosmos y microcosmos, donde los patrones tienden a repetirse y persistir como los fractales en todos los niveles de observación.

El éter adquiere formas geométricas de una energía sin forma, creando la ilusión de partículas de electrones separados en las capas de electrones y las partículas que componen el núcleo. En otras palabras, el átomo es la energía electromagnética pura en una forma que ya no se percibe como luz, sino como materia. Todas las ondas tienden al centro del átomo con la creación de patrones repetitivos, recursivos o fractales, que no sólo dan forma a las capas electrónicas, sino también el núcleo. Finalmente, los patrones fractales desaparecen en un punto cero en el núcleo del átomo.

Todos los objetos, entidades, estructuras y acontecimientos visibles que explican el mundo que nos rodea, son relativamente autónomos, estables y temporales subtotalidades derivadas de una más profunda orden implicada de totalidad ininterrumpida.

En esta corriente se puede ver un patrón siempre cambiante de vórtices, ondas, olas o salpicaduras, que evidentemente no tienen existencia independiente como tal. Más bien, se abstraen del movimiento que fluye, surgiendo y desapareciendo en el proceso total de la corriente. Tal subsistencia transitoria puede ser poseída por estas formas abstractas, algo que sólo implica una independencia o autonomía de comportamiento relativo, más que la existencia absolutamente independiente como sustancias fundamentales, y parte de la Totalidad Indivisible en movimiento que fluye.

Las partículas tienen una compleja estructura interna siempre acompañada de un campo de onda cuántica que actúa en función de fuerzas electromagnéticas y de una fuerza más sutil, el potencial cuántico, determinado por su campo cuántico, que obedece a una ecuación. El potencial cuántico acarrea la información de todo el entorno y ofrece conexiones directas no locales entre los sistemas cuánticos. Guía a las partículas no por su intensidad sino por su forma. Es extremadamente delicado y complejo, por lo que las trayectorias de las partículas aparecen caóticas.

El Orden Implicado puede ser considerado como un vasto océano de energía, o campo cuántico del vacío, o campo de punto cero, con una densidad astronómica de energía estimada.

El campo cuántico del orden implicado está sujeto a la organización de la influencia de un potencial super-cuántico, que expresa una actividad cuyo potencial hace que las ondas convergan y divergan una y otra vez, produciendo el tipo de comportamiento promedio de la partícula implicada, con partículas en constante disolución en el orden implicado y luego rehaciéndose, un proceso incesante de gran rapidez donde la conciencia tiene sus raíces en el orden implicado, y por lo tanto está presente en algún grado en todas las formas materiales.

El potencial cuántico postulado en la interpretación causal corresponde al orden implicado, una proyección de niveles hiper-dimensionales superiores de la realidad, y la aparente estabilidad y solidez de los objetos y de las entidades que lo componen, se genera y se sustenta en un proceso incesante de envolvimiento y desenvolvimiento, en el cual las partículas subatómicas están constantemente disolviendo y rehaciendo el orden implicado.

Pero el potencial cuántico es en sí organizado y guiado por un potencial super-cuántico, lo que representa un segundo orden implicado, u orden super-implicado, en una serie infinita de jerarquías implicadas generadoras, algunas de las cuales forman bucles cerrados mientras algunas no lo hacen. Superior implica órdenes inferiores organizadas, que a su vez influyen en la superior.

La vida y la conciencia estarían encerradas profundo en el orden generativo y por tanto están presentes en mayor o menor grado de desenvolvimiento de toda la materia, incluyendo la supuesta materia inanimada, como los electrones o plasmas. Una proto inteligencia de la materia, por lo que los nuevos desarrollos evolutivos no surgen de manera aleatoria sino creativamente como totalidades relativas de los niveles de realidad que se implica integrados.

El éter y el campo de punto cero describen la energía que está en todas partes en el universo. Sin embargo, la física cuántica define el campo de punto cero como la energía colectiva que es liberada en fotones virtuales por todas las partículas subatómicas del universo, cuando caen de vuelta de su estado de excitación a sus estados energéticos fundamentales.

La suma de toda esta energía es lo que crea el campo de punto cero. Por otro lado, las partículas subatómicas toman prestada energía de los fotones virtuales del campo de punto cero empujándolos a un estado de energía más alto. El intercambio de los fotones virtuales de energía es lo que da forma al campo de punto cero. De esta manera el espacio vacío, es en realidad una cámara impelente de energía electromagnética de fotones virtuales que abarca todas las frecuencias en el dominio de la frecuencia electromagnética.

En contraste con la física cuántica, las teorías del éter indican que no hay partículas sino sólo ondas. La cascada de ondas crea una serie infinita de ondas armónicas más altas, y cuando se agregan todas las ondas se crea una onda plana, la quietud perfecta, algo ilusorio ya que se está en un medio que lo vibra todo al mismo tiempo. Eso es en esencia el campo de punto cero, completa quietud cubierta con una cascada infinita vibrándolo todo al mismo tiempo.

Las ondas que crean la materia por medio de los fractales se mueven en el núcleo en una cascada creciente de ondas aceleradas que exceden la velocidad de la luz. Se centran en el punto cero, de regreso de donde vinieron. El punto cero es principio y fin, perfecta quietud e inimaginable actividad al mismo tiempo.

La conciencia es la instancia donde las ondas del éter se organizan para convertirse en fractales o recursivas, y en una misma referencia. No sólo crean la gravedad, pero también se auto-referencian o conciencian de sí mismas en el proceso.

La autorreferencia es el principio de ser consciente de sí mismo y es la definición de conciencia. Las olas de los patrones geométricos fractales son atraídas por el punto cero al punto focal del átomo. El punto cero actúa como un atractor fractal que dibuja en ella todas las ondas electromagnéticas que se pueden compartir al montar en las olas en cascada. En cierto sentido es un agujero negro en miniatura que en sí mismo atrae la luz, y que crea su parte de la gravedad y también de la auto-conciencia.

Pero si las ondas electromagnéticas recursivas forman fractales, la verdadera naturaleza de la conciencia significa que la conciencia no se limita sólo a las formas de vida, sino también que los objetos inanimados tienen que tener una especie de conciencia. Todas las cosas materiales en el universo han de ser conscientes de sí mismas, y una vida consciente que no se limita a animar las formas de vida que habitan sobre la Tierra.

Ahora la ciencia está sabiendo que el universo puede ser consciente de sí mismo. Esto implica que todos los átomos y los astros son conscientes de sí mismos y tienen algún tipo de individualidad. Ya no se puede hablar de la conciencia que se limita sólo a las formas de vida orgánicas, de hecho la conciencia puede residir en muchas formas materiales.

La conciencia individual humana se centra en el cuerpo humano y no es más que una parte de la conciencia total del universo. Dentro de este concepto holográfico, el cerebro no es más que un complejo perceptor sintonizado para recibir conciencia individual de la conciencia universal a la manera que la teoría cuántica del cerebro sugiere.

La naturaleza holográfica de la realidad permanece como información sensorial proyectada en determinadas zonas del cerebro. Los recuerdos no son almacenados en las neuronas, o en pequeños grupos de neuronas, sino en esquemas de impulsos nerviosos que se entrecruzan por todo el cerebro, activado en función holograma.

Los hologramas poseen una sorprendente capacidad de memorización, Apenas cambiando el ángulo de los dos rayos láser que golpean una película fotográfica, se puede acumular una infinita gama de informaciones en un mínimo espacio capaz de correlacionar instantáneamente ideas y decodificar frecuencias de distinto tipo. Quizás el más impresionante mecanismo natural de un sistema de correlación cruzada basado en principios holográficos, donde la aparente estructura física del cuerpo no es otra cosa que una proyección holográfica de la conciencia,

El cerebro despliega así su habilidad en traducir el alud de frecuencias luminosas, sonoras y sensoriales que recibe por los órganos de los sentidos, en el mundo concreto de nuestras percepciones. Tal función de onda de la realidad es un holograma fractal que enfoca hacia el futuro. El propio fractal no cambia, la conciencia se mueve a través de él, y por lo tanto genera por sí misma la percepción del espacio-tiempo.

Codificar y decodificar frecuencias es exactamente lo que un holograma consigue mejor, para convertir un montón de frecuencias faltas de sentido en una imagen de percepción coherente. El cerebro usa holográfías para matemáticamente convertir las frecuencias recibidas en percepciones interiores, transformando en realidad física uno de los infinitos mundos existentes en el super-holograma del éter.

Al fin nuestro mundo puede explicarse completamente con un modelo mecánico-cuántico del universo de energía difusa, materia, y de manera especial, información. Los estudios de los agujeros negros o concentraciones muy densas de masa, violan la ley de entropía de sistemas cerrados, porque la información del contenido máximo de cualquier región del espacio no se define por su volumen sino por su superficie, o sea que la entropía máxima posible depende de la zona límite y no del volumen, un indicio para la teoría final de la realidad, deducida de los límites absolutos de la cantidad de información que una región del espacio puede contener en relación a la cantidad de materia y energía.

Un agujero negro en el espacio-tiempo es equivalente a una radiación caliente en el holograma, el agujero y la radiación son disímiles, pero tienen la misma entropía a pesar de que el origen físico de la entropía es completamente diferente para cada caso, y se resume en la segunda ley de la termodinámica, que asevera que los procesos de la naturaleza son irreversibles: la entropía de un sistema físico aislado nunca puede disminuir, a lo sumo la entropía permanece constante, y por lo general aumenta.

La teoría termodinámica no tiene una base teórica de acción molecular. En termodinámica estándar, un objeto puede irradiar calor sólo por la disminución de la entropía, una medida del número de estados cuánticos en su interior. Las leyes de la termodinámica son de naturaleza estadística, un promedio macroscópico de la miríada de movimientos de los átomos y moléculas, por lo que su resultado sugiere que la gravedad también es estadística, y apenas una aproximación macroscópica a los componentes invisibles del espacio y el tiempo.

Pero cuando la materia desaparece en un agujero negro, su entropía se va para siempre, entonces la segunda ley de la termodinámica trasciende como un hecho irrelevante. La suma de las entropías de los agujeros negros y la entropía ordinaria fuera de los agujeros negros no pueden disminuir, y además significa que nuestra percepción innata de lo que es el mundo tridimensional podría ser una ilusión extraordinaria.

Todo lo que nos rodea, el mundo físico tridimensional, es una ilusión nacida de la información codificada en otro lugar como una proyección de dos dimensiones. El universo, con sus tres dimensiones espaciales, se proyecta desde un sustrato que sólo puede existir en las dimensiones inferiores. La única manera de explicar lo que sucede cuando el infinitamente denso y singular centro de un agujero negro distorsiona el tejido del espacio-tiempo más allá de todo reconocimiento.

La capacidad final de información depende del área de superficie. Debido a que el volumen aumenta más rápidamente que el área de superficie, en algún punto la entropía excederá el límite holográfico. Se esperaría que el contenido de la información del sistema no exceda la descripción del límite.

Esta energía que da forma a la mundo físico momento a momento está relacionada con la conciencia. Los patrones de interferencia de las ondas de torsión forman un enorme holograma que impregna la totalidad del universo. La superposición de ondas de torsión y su capacidad de memoria es ilimitado y eterno, lo que permite la transferencia útil de información, conectando cada átomo con cualquier otro átomo a velocidades súper-luminosas sobre su paradero y actividad, al mantener una relación coherente sin importar la distancia que los separe.

La concepción de la realidad material de hoy es más vacilante e incierta de lo que ha sido durante siglos. Nuestra mejor comprensión es incapaz de resolver la mayoría de las leyes fundamentales de la física. La incertidumbre cuántica no se puede ser eludida. No hay partículas en el universo, sólo olas. Lo que se percibe como una partícula es de hecho un centro coordinado de vibraciones en distintas frecuencias. Las ondas de torsión son la interfaz entre lo mental y el mundo físico.

Una función de onda es un campo de probabilidad, y en una ecuación hace el cálculo acerca de la probabilidad que una partícula subatómica esté en determinada posición o estado de energía, cuando es medida. Las funciones de onda son pensadas como una nube de posibilidades de las cuales sólo una posibilidad se manifiesta al ser observada en determinada región del holograma universal desde donde es proyectado un ángulo de información, que depende de la situación de la luz láser, su frecuencia, y dónde en el holograma brilla ese láser, lo que precipita en un momento del espacio-tiempo el estado observable a partir de una función de onda.

La función de onda gira en un espacio abstracto de dimensión infinita llamado espacio de colapso, una magnitud integral que codifica la información probabilística sobre variables tales como posición, movimiento y energía. No hay colapso real posible, sólo un conjunto de amplitudes en el que todas las posibilidades de todo el espacio-tiempo permanecen como superposiciones.

Cada una se divide en múltiples posibilidades igualmente reales después de cada evento. Todas las posibilidades son físicamente reales en su propia dimensión, a pesar de entidades virtuales como un observador en otra dimensión. De la existencia ordinaria de la realidad posible surge la decoherencia cuántica, el término para la desaparición de las múltiples posibilidades adicionales.

El colapso de la función de onda imita la decoherencia, pero conserva la unidad que destruye ciertos estados más rápido que otros. Las fluctuaciones del vacío generan superposiciones de todas las posibles condiciones iniciales que conviven simultáneamente, pero la decoherencia hace que se comporten dentro de ramales cuánticos separados, tal como los computadores cuánticos utilizan teóricamente átomos de universos paralelos en sus cálculos.

El campo de información primordial es la base de nuestro universo interconectado, e incluso más importante que la materia y la energía, ya que integra una perfecta red de conexiones entretejidas que registran todo lo que ha ocurrido o va a ocurrir y cuyo alcance activa la conciencia.

La energía consciente del universo es la primera causa de la creación. No hay dualidad ni distinción entre materia y espíritu. El universo está constituido a partir de una única sustancia, en tanto el mundo físico como el mental emanan del éter.

Nada resuelve la incompatibilidad matemática entre los fundamentos de la Mecánica Cuántica y de la Teoría General de la Relatividad. Tiene que haber otros universos. Matemáticamente tiene sentido.

Una misma partícula puede ocupar dos lugares diferentes en el espacio a un mismo tiempo, simplemente porque es una partícula atómica que se comporta a la vez como partícula y como onda energética.

La visión mecanicista del universo de tres dimensiones dio paso a las nuevas concepciones del universo como un todo multidimensional, donde la materia sólida que forma el universo físico aparente que se percibe, es apenas una entre muchas modalidades de manifestación de la energía estelar incorporada en el vacío del espacio, energía potencial del vacío o energía oscura.

Porque el tiempo no es una constante, sino una variable, y el flujo lineal del tiempo tal como lo percibimos, en que los eventos del pasado son irrescatables, el presente es inaprensible al reloj, y el futuro es el reino insondable del devenir, resulta tan solo una modalidad de la percepción. Ahora son las teorías del eterno presente y de la simultaneidad de todos los eventos, las que explican el tiempo en función de la consciencia y la densidad espacial del medio dentro del que la consciencia se encuentre operando.

Ni el espacio es un vacío inerte, sino que lo conforma una sustancia inconcebiblemente tenue susceptible de vibrar de manera similar a un medio igual que el agua al propagar una ola. El universo entero formado por una red hiper-dimensional de cuerdas resonantes en constante movimiento de vibración, que conducen una energía universal en estructura de nodos, vórtices y corrientes que se intersectan.

El universo es enormemente vasto y comprende un número adicional de dimensiones que se interpenetran unas a otras. Los objetos sólidos que componen toda realidad física son un conglomerado de vórtices de energía enlazados unos a otros para formar la ilusión de la solidez. Si cabe, la paradójica naturaleza de la ´materia sólida´ indica que los átomos son campos energéticos de forma más o menos globular, compuestos en su mayor parte por espacio ´vacío´, nubes de electrones girando a velocidades pasmosas alrededor de un diminuto núcleo de protones y neutrones hasta forjar un conglomerado de vórtices de energía, la ilusión de la materia. En la física subatómica, la masa ya no se ve como una sustancia material, sino que es reconocida como una forma de energía.

El universo cuántico percibido solo puede ser otro más en el seno de un Multiverso de naturalidad y complejidad, meta-mundo infinitamente vasto y diversificado. Topológicamente accesible o no, este multiverso es una entelequia matemática. En una situación tal cualquier hecho compatible con las leyes de la física puede ocurrir. Esto es verdadero porque un acontecimiento con una probabilidad no desvanecida tiene que darse en algún lugar, si el espacio es infinito y las fluctuaciones propicias están adaptadas para dar lugar a la formación de estructuras.

También es posible observar otro universo desde el interior de un agujero negro. Esta característica desaparece cuando el colapso se considera de manera dinámica. Pero los agujeros negros cargados eléctricamente y rotantes, en los que un conjunto infinito de universos estelares y super-masivos con gravedad atractiva o repulsiva aparecen conectados a su vez por agujeros extremadamente inestables, o agujeros de gusano, conducen hacia una región del espacio-tiempo en expansión al interior del agujero negro.

Los agujeros de gusano son inter-conexiones de túnel entre diferentes áreas del espacio-tiempo y entre de universos paralelos o multiversos, a través de los cuales fluye información esencial que se transmite fuera de las limitaciones espacio temporales, regiones fluctuantes de holomovimiento en tubo del hiper-espacio que se conectan a otras, y contribuyen con el valor de las constantes que fijan la densidad de la energía potencial del vacío. La constante cosmológica se pone a cero por los agujeros de gusano, rasgaduras imperceptibles en el espacio-tiempo que vinculan una red infinita de universos múltiples.

La expansión autogenerada se explica considerando un campo escalar masivo de fluctuaciones cuánticas, incrementadas en la mitad de las regiones, y reducidas en la otra mitad. En la mitad en que los campos aumentan, la cantidad extra de densidad de energía originaría una expansión del universo más rápida que en la otra mitad, donde los campos disminuyen. Tras un lapso de tiempo, más de la mitad de las regiones tendrán un valor de campo mayor, simplemente porque se expanden más rápido que las regiones de campos reducidos, y como siempre habrá regiones en las que el campo aumente, la expansión se convertiría en eterna: Un número infinito de multiversos abiertos, cada uno en coexistencia de estados en relación a sus constantes físicas y estructurales de superposición cuántica.

En las 11 dimensiones espectrales del espacio-tiempo existe un universo diferente para cada una en el conjunto de soluciones que se reducen hasta la dimensión de baja energía del mundo material inevitable que percibimos con el uso de los sentidos. Los campos electromagnéticos y los campos gravitatorios tienen continuidad espacial, mientras que los campos cuánticos se desglosan en secciones mínimas sustanciales de partículas o energía.

El universo posible a los sentidos es una idea, no una realidad. La naturaleza de la realidad está oculta y es oculta. Aunque aparezca cual partículas, siempre se manifiesta como ondas de potencialidad cuántica. El llamado mundo material es la proyección de un dominio de la frecuencia, de campos dentro de campos en sintonía con la resonancia, la luz y el sonido. Tanto partícula y campo existen en el orden implicado, siendo la luz aún más efímera. Los pensamientos acerca de la naturaleza última de la realidad sólo afectan a la realidad en el plano metafísico. El tiempo se bifurca perpetuamente hacia innumerables futuros, donde todo lo que puede suceder, sucede.

En las dimensiones de la física subatómica no hay objetos, sólo procesos. Los átomos consisten en partículas y estas partículas no son ninguna sustancia material sólida, siendo la relación del patrón de vibración y resonancia de una ritmo de ondas en el vacío, patrones dinámicos que cambian entre sí continuamente. Todo lo que se percibe son las partículas de la conciencia como experiencia del pensamiento de seres hechos de energía que existen en la dimensión de una frecuencia estable y específica, realidad potencial que es un subconjunto en una serie de dimensiones hiper-espaciales conjugadas.

En el concepto de cuantización del vacío energéticamente estructurado, toda realidad emerge de la retroalimentación tetraédrica fractal entre la contracción y expansión, siendo la parte expansiva la radiación electromagnética, y la parte contractiva la curvatura del espacio-tiempo que genera el campo gravitatorio, la energía del vacío yendo hacia una singularidad en el centro del sistema.

El comportamiento fractal de la naturaleza emerge directamente de la estructura del vacío que rige la realidad percibida, y retrata la estructura del vacío donde no existe cualquier evidencia de entropía, pero si de fractales cambiando sus niveles de organización en una persistente retroalimentación abierta, una geometría del colapso que genera todas las escalas, siendo cada límite una resolución de la estructura fractal, una infinidad de límites dentro del límite.

En un fractal infinito en rotación espiral cada punto es el centro. El observador es el centro del universo observado desde su propio centro. Donde se escoja un punto de observación en el fractal ese punto se convierte en el centro inmóvil desde el cual se observa el universo, cuando todos los movimientos del universo se cancelan en la quietud de la observación.

Se necesita quietud o no movimiento para tener un marco de referencia del fractal observado, y es así como se producen las singularidades, el punto en el centro del universo para la experiencia observada en un particular punto central de quietud, aunque siempre haya un centro mayor que genera un consenso de observación entre todos los sistemas independientes de esa organización, sujetos por la singularidad de un centro de gravitación específico.

83 comentarios:

  1. La conciencia y el enigma cuántico no son sólo dos misterios: son los dos misterios. La demostración física del enigma cuántico nos pone ante un misterio fundamental del mundo objetivo ahí afuera. La percepción conciente nos pone ante el misterio fundamental de lo subjetivo del mundo interior. La mecanocuántica parece conectar ambos.

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    1. No hay una sola realidad. Sin decirlo metafóricamente, cada uno de nosotros vive en un universo aparte. Esta es la hipótesis sobre la naturaleza de la realidad sugerida por los recientes desarrollos en la física de partículas. La realidad en un universo dinámico es no objetiva. La conciencia es la única realidad.

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    2. Ser es simplemente poder. La conciencia es una capacidad interna de causa-efecto sobre sí misma, la relación del alma con ella misma, un diálogo que se genera con un lenguaje capaz de preguntar y responder al mismo tiempo.
      La conciencia existe para sí misma y por sí misma, en tanto debe tener causa y efecto en sí misma, ya qur para que algo exista debe ser capaz de tener un efecto.
      Cualquier cosa que posea alguna clase de poder de afectar a otra o de ser afectada por otro, aunque sea por un solo instante, por escasa que sea la causa y por insignificante el efecto, tiene existencia real. A su vez, ello sostiene que la definición del ser es simplemente poder.

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  2. En la física clásica se había admitido que se podía seguir el movimiento de cada molécula y determinarlo según las leyes de la mecánica newtoniana. Pero las cosas no suceden así en la mecánica cuántica. No podemos observar sin perturbar el fenómeno que observamos, y los efectos cuánticos de esta perturbación llevan por sí mismos a una indeterminación del fenómeno que queremos observar.

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    1. Toda la materia se origina y existe sólo en virtud de una fuerza que trae la partícula de un átomo a vibración en el sistema solar diminuto de los átomos juntos. Detrás de esta fuerza existe una mente consciente e inteligente, la matriz de toda materia en términos de energía, frecuencia y vibración.
      Los átomos o partículas elementales en sí mismos no son reales, sino que forman un mundo de intensas potencialidades o posibilidades en lugar de uno cosas o hechos, cuyo campo es la sola realidad de la partícula única. Todo lo que se dice real está hecho de cosas que no se pueden considerar como reales.
      El universo entero puede explicarse matemáticamente por números, lo que se alinea precisamente con la hipótesis de que existimos en un universo holográfico, una especie de simulación por ordenador fundado en números digitales y compuesto de cosas que no son sólidas.

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  3. La conciencia y sus contenidos son todo lo que existe. El espacio-tiempo, la materia, los campos nunca fueron residentes fundamentales del universo, sino que siempre han estado, desde el principio, entre los contenidos más humildes de la conciencia, dependientes de ella para su propio ser.

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    1. ¿Hay un estado normal de la mente? La respuesta es no. Lo que existe es la posibilidad de hacer frente a la realidad del mundo, que es una habilidad muy importante. Pero el estado de ánimo es otra cosa. Millones de personas pueden hacer frente al mundo, y todos ellas operan en diferentes estados de ánimo. No hay ningún ´normal´. Lo ´normal´ es un mito moderno que tiene beneficios para la gente que lo inventó y controla. Quien puede controlar lo ´normal´ puede difundirlo ampliamente y meterlo en la conciencia, tiene el poder. No hay un estado ´normal´ de la mente. Sólo es un mito que se vende.

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  4. La conciencia plantea los problemas más desconcertantes de la ciencia de la mente. No hay nada que conozcamos más íntimamente que la experiencia de la conciencia, pero no hay nada más difícil de explicar. No es posible formular las leyes de la mecánica cuántica de manera plenamente consistente sin ninguna referencia a la conciencia.

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  5. Sólo un observador conciente puede inducir al colapso de una función de onda con una auténtica observación. La física, la más empírica de las ciencias, se basa en última instancia en la conciencia. En cierto extraño sentido, la física se asienta sobre el fenómeno del colapso de la función de onda por observación. La elección conciente en sí misma puede influir en una situación física, una prueba de que la conciencia existe más allá de los correlatos cerebrales. Es como si se tratase de un inexplicado proceso físico fuera del dominio del estado actual de la ciencia. Aunque sólo la conciencia pueda colapsar una función de onda, la mente puede actuar de manera intencional sobre el cerebro para escoger el estado de superposición particular que luego colapsa en una situación concreta.

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    1. Las partículas subatómicas pueden manifestarse bien como una partícula o bien como una onda, aunque y sobre todo como las dos al mismo tiempo. Pero lo más asombroso y paradójico es la existencia de indicios ciertos que el único momento en que los quanta se manifiestan como partículas es cuando se los observa, es decir, hay descubrimientos experimentales que indican que un electrón, cuando no está siendo observado, siempre es una onda.
      Un electrón, si bien puede comportarse a veces como una pequeña partícula compacta, materialmente no posee dimensión alguna. En nuestro nivel de existencia, todas las cosas tienen dimensiones pero el electrón no es un objeto tangible.
      Es como si el mundo cuántico que fluye sin cesar fuese radicalmente ambiguo, pero siempre que observado se convirtiera otra vez en la realidad ordinaria. Los seres humanos jamás podremos experimentar la verdadera textura de la realidad cuántica, pues todo lo que percibimos se convierte en materia.
      Por tanto, si las partículas subatómicas sólo empiezan a existir en presencia de un observador, entonces no tendría sentido hablar de las propiedades y características que tienen antes de ser observadas, siendo el acto de observación el que realmente crea esas propiedades.
      Si las partículas subatómicas no existen hasta que son observadas, entonces no se puede pensar en ellas como materia independiente. No obstante, cuando los electrones están en un plasma dejan de comportarse como entidades individuales y empiezan a hacerlo como parte de un todo vital interconectado y sumamente organizado.
      La ciencia clásica considera que el estado de totalidad de un sistema se debe meramente a la interacción de las partes, sin embargo, no puede existir una sola relación causa/efecto al margen del universo como totalidad, una actividad que es más afín a la unidad organizada con que funcionan las partes de un ser vivo que a la clase de unidad que se obtiene al juntar las partes de una máquina.
      Dado que el potencial cuántico cubre todo el espacio, todas las partículas están conectadas entre sí de una manera no local, un panorama de la realidad en que todas las cosas forman parte de una red sin divisiones incrustadas en un espacio tan real y rico en procesos como la materia que se mueve en el aspecto de una realidad cósmica más profunda.

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    2. La realidad tangible de la vida cotidiana es realmente una especie de ilusión de imagen holográfica. Por debajo de ella hay un orden de existencia más profundo, un nivel de realidad vasto y primario que da origen a todos los objetos y apariencias del mundo físico, de la misma manera que una placa holográfica da origen al holograma. Es el orden implicado o envuelto, un nivel profundo de la realidad, en relación a nuestro nivel de existencia que es el orden explicado o desenvuelto.
      Ambos resultan en la manifestación de todas las formas del universo como resultado de incontables envolvimientos y desenvolvimientos entre estos dos órdenes. Por ejemplo, cuando parece que un electrón se mueve, se debe a una serie continua de envolvimientos y desenvolvimientos. Dicho de otra forma: los electrones y las demás partículas no son más sustanciales ni más permanentes que la forma que adopta una nube mientras se disipa.
      Los sostiene una afluencia constante del orden implicado. Y cuando parece que se destruye una partícula, no está perdida, sencillamente se ha vuelto a envolver en el orden más profundo del que surgió. Una película holográfica y la imagen que genera constituyen también un ejemplo de los órdenes implicado y explicado. La película es el orden implicado porque la imagen codificada en sus patrones de interferencia es un todo oculto envuelto en la totalidad.
      El holograma que se proyecta a partir de la película es el orden explicado porque representa la versión perceptible y desenvuelta de la imagen. El intercambio fluido y constante entre los dos órdenes explica que las partículas puedan cambiar de forma y convertirse de un tipo de partícula en otra.
      Cambios como éste se pueden interpretar como que una partícula se envuelve de nuevo en el orden implicado mientras que otra se desenvuelve y ocupa su lugar. El intercambio explica también que un quanto pueda manifestarse como partícula o como onda. Ambos aspectos están siempre envueltos en un conjunto cuántico y lo que determina qué aspecto se desenvuelve y cuál permanece oculto es la manera en que el observador interactúa con el conjunto en holomovimiento.
      La existencia de un orden más profundo, organizado holográficamente, explica también que la realidad se haga no local en el nivel subcuántico. Cuando algo está organizado holográficamente, deja de funcionar toda semejanza con la localización. Decir que cada parte de una película holográfica contiene toda la información que posee toda la película es sólo otra forma de decir que la información está distribuida de forma no local. De ahí que si el universo está organizado con arreglo a principios holográficos, se puede esperar que también tenga propiedades no locales.

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  6. El fenómeno del Foton de entrelazamiento cuántico es un principio para la visión remota, una de las zonas más modernas y atractivas de la investigación y experimentación física, y resulta en el pensamiento analógico sinónimo de acción a distancia, realidad demostrable con el fenómeno del entrelazamiento de fotones.
    Si dos fotones se han emitido de forma simultánea desde un átomo en particular, pero viajan en diferentes direcciones, los dos fotones llevan la firma armónica del sistema, la información del átomo original y las circunstancias de su emisión. Debido a que el otro fotón es un análogo exacto del primer fotón, instantáneamente se introducen al mismo tiempo el cambio en el campo de su propia información, independientemente de la distancia. Esta acción analógica a distancia o magia simpática se expresa en el contexto de una posible visión remota simultánea de accioón de las dos secuencias.
    En el plano de lo muy pequeño, la gravedad, la mecánica cuántica y la conciencia forman el vínculo profundo entre la geometría protofísica de la estructura topológica del espacio, la física de lo muy pequeño, la rotación, la gravedad y de la conciencia misma.

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  7. La teoría de los quanta y la mecánica ondulatoria son aplicables al comportamiento de los electrones. Ninguna teoría mecánica explica con exactitud las leyes y propiedades que rigen el núcleo. Se cree que ésta compuesto de protones y neutrones y esto es todo. Se ha probado que el contacto con los neutrones vuelve radiactivos a todos los elementos. Los métodos de transmutación de la materia conocidos actualmente no permiten ahogar la energía y la radiactividad. Son transmutaciones estrechamente limitadas cuyos efectos nocivos son ilimitados. No se sabe nada preciso sobre las fuerzas nucleares. No son eléctricas, ni magnéticas, ni de naturaleza gravitatoria. La última y prudente hipótesis hace depender las fuerzas de partículas intermedias entre el neutrón y el protón, a los llamados mesones.

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  8. El totalitarismo científico es un fenómeno socio-político del siglo XX. Sus raíces epistemológicas son una concepción propia de la ciencia oculta que podría considerarse manifestación del movimiento contracultural de una elite que gobierna en nombre de la eficiencia y el orden técnico.
    La dimensión epistemológica de la ciencia -del puro conocer o conocimiento- es parte de la epistemología del empirismo radical, la teoría que todo conocimiento se deriva de los sentidos, es la imposición universal de un modo de hacer ciencia que incluye la gobernanza. En esto consiste la base conceptual del totalitarismo científico que se convierte invariablemente en opresor. Lo que realmente se está tratando de tiranizar a través del gobierno es la Ciencia, un sistema de disputa del pensamiento que se inició con la evolución y ha terminado en la eugenesia.
    En un estado científicamente reglamentado, el ciudadano se convierte así en poco más que una amalgama de repertorios conductuales de pensamientos y sentimientos, con la idea que sea un producto de estímulos externos. Las motivaciones de la gente se pueden calcular y sistematizar, permitiendo que los pocos condicionadores no sean responsables ante nadie para desarrollar estímulos económicos y tecnológicos que produzcan los patrones de comportamiento de masas deseados, una tecnocracia o dictadura científica.
    El método científico es aplicado al cuerpo de la sociedad para analizarla en términos de sus componentes fisiológicos de clases. El empirismo radical es la base epistemológica para todas las formas de totalitarismo científico, un principio basado en el sentido y la razón, elemento oculto del utopismo político-social.
    Todas las constataciones de un científico deben ser tomadas como cuestiones de fe. Los elementos místicos impregnan el empirismo radical. La sucesión temporal y proximidad espacial son axiomáticas. La conexión de causalidad no lo es, pero irónicamente la ciencia se basa en la afirmación de relaciones de causa y efecto. La ciencia moderna, que encuentra sus fundamentos epistemológicos en el empirismo radical, tiene todos los elementos de un mito. Con el cientificismo como el estrato fundamental de la historia, el científico debe asumir el papel de creador de mitos modernos.
    La nueva configuración de la sociedad exige un nueva mitología. En un sentido peyorativo, como creadores de mitos, los científicos modernos han tratado de sustituir los tradicionales sistemas religiosos del pasado con su propia orden teocrática. La función de una mitología es hacer una cosmología, una imagen del universo, y para ello se recurre ahora no a los textos religiosos arcaicos, sino a la ciencia de un conocimiento secreto de cómo dominar las fuerzas ciegas de la naturaleza con un fin político-social.
    No es sorprendente que la mayoría de los movimientos socio-políticos de la historia hayan tratado de crear una instancia de formas tecnocráticas de gobierno, en el contexto de la elaboración de una utopía que sea reformulación de la realidad misma.
    La ciencia moderna considera la materia como principal sustancia que constituye el universo físico, y a su vez los límites ontológicos del universo físico como totalidad de la realidad. Por lo tanto, quien ha dominado la materia a través de la ciencia domina la realidad misma, que se convierte así en algo maleable a ser moldeado por los conocimientos científicos del experto. Cada punto final de la técnica tiene una expresión en el mundo moderno como mito en dirección fundamental hacia el dominio de la materia. Armado con estas habilidades sobrenaturales, los seres humanos pueden manipular y alterar la vida de maneras que están reservadas a la Naturaleza, y jugar a ser Dios.

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    1. Intrínsecamente, la definición de ciencia procede de la praxis. Ningún área en actividad de la creación intelectual puede ser estrictamente delimitada desde fuera. Si los científicos necesitan modificar las fronteras de su propio campo de investigación, sería difícil justificar una fórmula, por filosófica que fuera, para prevenir el hacerlo.

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  9. Al mirar a través de las teorías del éter, nos encontramos ante un hecho espiritual directo. Hay clara evidencia que el éter está conectado directamente a la conciencia, y con la nueva información que se tiene acerca de la la naturaleza de la estructura atómica, los puntos de vista científicos convencionales parecen ser completamente inadecuados. La única opción que queda en este momento es, o bien resistirse a la nueva información y negarse a reconocerla, o hacer algunas modificaciones difíciles pero necesarias de los paradigmas más preciados, ya que no hay manera que la ciencia logre analizar el universo con un conjunto de leyes impersonales.
    Conceptos simples como el éter, la gravedad, la inercia y la fuerza centrífuga, son capaces de almacenar y liberar energía etérica electromagnética dentro de su estructura atómica, e interactuar con la fuerza de la inercia y la gravedad, ya que se mueven a través del espacio.
    El espacio y la materia son fundamentalmente idénticos, y representan diferentes fases intercambiables de una vibrante fuente de energía unificada. En última instancia, la fuerza de la gravedad es la tendencia de la unidad dentro de sí, y la fuerza de la inercia es la enérgica resistencia natural experimentada a medida que se avanza a través del cuerpo de este Ser Último, cuando todo es en último término un campo unificado de energía, y esa energía es en última instancia, consciente, entonces todo es parte de esta vasta unidad interconectada.

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  10. La física cuántica sólo puede explicarse en términos de no-localidad y de vacío cuántico que involucra fuerzas supra-físicas y estados de la materia. La interpretación estándar de la teoría cuántica implica que todos los objetos macroscópicos que vemos a nuestro alrededor existen en un estado ambiguo objetivo sólo cuando son medidos u observados.
    De acuerdo con el principio de incertidumbre, la posición y el momento de una partícula subatómica no se pueden medir simultáneamente con una precisión superior a la establecida por una constante, y que el fenómeno cuántico está caracterizado por absoluto indeterminismo, intrínseca ambigüedad e irreductible desorden. Ello supone que en cualquier experimento en particular, el resultado exacto que se obtiene es totalmente arbitrario, en el sentido que no tiene relación alguna con todo lo demás que existe en el mundo físico o que alguna vez haya existido.
    Esto es debido a que en cualquier medición, una partícula debe interactuar con al menos un fotón, o quántum de energía, que actúa como una partícula y como una ola, y permea de manera impredecible e incontrolable.
    Por ejemplo, una medición precisa de la posición de un electrón en órbita por medio de un microscopio, requiere el uso de luz longitud de onda corta, con el resultado que un impulso grande pero impredecible es transferido al electrón. Una medición precisa del impulso del electrón, por otra parte, requiere quantos de luz de muy bajo impulso, y por lo tanto longitud de onda larga, lo que conduce a un gran ángulo de difracción en la lente y una mala definición de la posición.
    Un sistema cuántico está representado matemáticamente por la función de onda que se deriva de una ecuación, que puede ser utilizada para calcular la probabilidad de encontrar una partícula en cualquier punto particular en el espacio.
    Cuando se hace una medición, la partícula es por supuesto encontrada sólo en un lugar, pero si se supone que la función de onda proporciona una descripción completa y literal del estado de un sistema cuántico, significaría que entre las mediciones, la partícula se disuelve en una superposición de ondas de probabilidad y está potencialmente presente en muchos lugares diferentes a la vez. Entonces, cuando se realiza la siguiente medición, este paquete de ondas está supuesto a colapsar instantáneamente en una partícula localizada.
    La conciencia colapsa la función de onda, y por lo tanto crea la realidad. Una partícula subatómica no asume propiedades definidas cuando interactúa con un dispositivo de medición, sino sólo el momento cuando la lectura del dispositivo de medición es registrada en la mente de un observador, lo que supone que los objetos permanecen en un estado de realidad apenas en la medida en que están siendo observados.

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  11. A pesar de su aparente solidez, el universo es en realidad un fantasma, un holograma gigantesco y espléndidamente detallado.
    Un holograma es una fotografía tridimensional producida con la ayuda de un láser. Para crear un holograma el objeto a fotografiar viene primero sumergido en la luz de un rayo láser, luego a un segundo rayo láser se lo hace rebotar sobre la luz refleja del primero, y el esquema resultante de la zona de interferencia dónde los dos rayos se encuentran es impreso sobre la película fotográfica. Entonces cada parte de un holograma contiene todas las informaciones poseídas por el holograma íntegro.
    Según el paradigma holográfico, el mundo material sería una ilusión donde la realidad objetiva no existe. Sometidas a determinadas condiciones las partículas subatómicas como los electrones, son capaces de comunicarse instantáneamente unas con otras, independientemente de la distancia que las separa, por extrema que parezca, algo que reside en el hecho de que su separación es una ilusión. En un cierto nivel de realidad más profunda, tales partículas no son entidades individuales sino extensiones de un mismo organismo fundamental.
    Y ya que cada cosa en la realidad física es constituida por estas imágenes, se comprueba que el universo mismo es una proyección, un holograma. Si la separación entre las partículas subatómicas es solo aparente, significa que a un nivel más profundo todas las cosas están infinitamente conectadas.

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  12. Nuestros cerebros construyen una percepción innata de que el universo tiene tres dimensiones espaciales. El universo real es un sistema 4-D, tiene volumen y se extiende en el tiempo. Si la física de nuestro universo es holográfica, no habría un conjunto alternativo de leyes físicas que operen en un límite 3-D del espacio-tiempo en algún lugar, que sería equivalente a nuestra conocida física 4-D. De hecho, ¿qué superficie se debe utilizar como límite del universo?
    Lo cierto es que el concepto holográfico posee un límite, que se encuentra ´en el infinito´, y que se parece mucho a nuestro espacio-tiempo cotidiano. La teoría de las supercuerdas es un universo que está desplegado en el límite del universo, en una correspondencia holográfica conocida por espacios-tiempos con variedad de dimensiones.

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  13. La llamada física clásica, es en esencia un formalismo matemático de sentido común. Hace cuatro suposiciones básicas acerca de la realidad que corresponde más o menos a cómo aparece el mundo ante nuestros sentidos: realidad, localidad, causalidad y continuidad.
    La realidad se refiere a la suposición que el mundo físico es objetivamente real. Es decir, el mundo existe independientemente de que alguien lo esté observando, y se vuelve evidente que el espacio y el tiempo existen en una forma fija, absoluta.
    La localidad se refiere a la idea de que la única forma que los objetos pueden ser influenciados es a través del contacto directo. En otras palabras, la acción mediada a distancia es imposible.
    La causalidad da por supuesto que la línea de tiempo apunta sólo en una dirección, así centrando secuencias de causa y efecto a ocurrir sólo en ese orden.
    La continuidad da por supuesto que no hay saltos discontinuos en la naturaleza, el espacio y tiempo son suaves transcursos.

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  14. La ontología del materialismo dependió de la ilusión de que el tipo de existencia, la ´realidad´ directa del mundo alrededor de nosotros, puede ser extrapolada en el rango atómico. Esta extrapolación, sin embargo, es imposible.
    Las unidades más pequeñas de materia son, de hecho, no objetos físicos en el sentido común de la palabra; son formas, estructuras o –en el sentido de Platón– ideas, lo cual puede ser sin ambigüedades hablado sólo en el idioma de las matemáticas.
    Tenemos que recordar que lo que observamos no es la naturaleza en sí, si no la naturaleza expuesta a nuestro método de cuestionamiento. La observación juega un papel decisivo en el momento. La realidad varía, dependiendo en si nosotros la observamos o no.
    Werner Heisenberg.

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  15. Desde nuestra perspectiva, el tiempo es constante, singular y permanente. Desde una perspectiva más elevada, el tiempo es variable en su tasa de flujo y selectivo en su configuración. Nuestra percepción del tiempo, al igual que el flujo del tiempo dentro de un relato, es una ilusión. La secuencia existe de principio a fin, simultáneamente, pero su camino está abierto a revisión. El verdadero tiempo se mueve hacia adelante, no con el tictac de un reloj, sino que con la realización de una elección. Aquello que es inevitable ya ha ocurrido.
    El flujo aparentemente irreversible del tiempo lineal tiene su origen en los fenómenos cuánticos. Al igual que un proyector que muestra imágenes sucesivas para crear la ilusión de movimiento, así lo hace también la conciencia, selecciona continuamente desde una gama de realidades que fijan el marco para la experiencia siguiente.
    La naturaleza no-determinista e impredecible de la elección es lo que crea este flujo unidireccional de tiempo; en nuestro nivel de existencia, el colapso de una función de onda no se puede revertir, y es este colapso el que genera el tiempo tal y como lo conocemos.
    La interpretación cuántica abre la puerta a la comprensión de algunos principios básicos de la realidad más allá del tiempo lineal. Una vez que el futuro se ha desarrollado, no puede cambiar el pasado, por lo que el pasado se vuelve determinante. Por otro lado, mirando hacia adelante, el futuro es completamente probabilístico. Hasta que se haga una elección, el futuro no está determinado. Sin embargo, una vez que se ha tomado una opción, y ésta conduce a un futuro particular, es inevitable. No podía haber sido de otra manera.
    Mirando hacia atrás, el mundo es determinista, un proceso donde una cadena de acontecimientos perfectamente predecible sigue alguna causa conocida inicial. Sin embargo, viendo hacia adelante, el futuro es probabilístico. Esto explica completamente la paradoja clásica. Por supuesto, hay una explicación igualmente probable, es decir, que ir hacia atrás en el tiempo es imposible. Esto también resuelve la paradoja evitándola.
    Con el viaje en el tiempo, no existen otros mundos alternativos, ya que una vez ha sido hecha una medición que confirme el mundo en el que vivimos, los otros mundos serían imposibles de alcanzar desde el original.
    Según la física cuántica estamos atrapados en ciclos de mutua retroalimentación con todos nuestros futuros probables. Cuanto mayor sea la probabilidad de un futuro particular, más fuerte será el circuito de retroalimentación, y más tangiblemente los seres de ese futuro podrán interactuar en el presente.

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  16. Fabricamos potenciales a través de nuestro pensamiento. En la dualidad de la materia una partícula es a la vez corpuscular o cuerpo y ondulatoria o energía. Somos a la vez cuerpo y energía, capaces de ir a buscar informaciones a velocidades ondulatorias.
    Tenemos la sensación de percibir un tiempo continuo. Sin embargo, tal como demuestran los diagnósticos por imágenes, en nuestro cerebro se imprimen solamente imágenes intermitentes. Entre dos instantes perceptibles siempre hay un instante subliminal imperceptible.
    Tenemos dos tiempos diferentes al mismo tiempo: un segundo en un tiempo consciente miles de millones de segundos en otro tiempo imperceptible en el que podemos hacer cosas cuya experiencia pasamos luego al tiempo consciente. Queda así una síntesis instantánea de un análisis que realizado en otro tiempo aunque no se tenga la memoria de ello. En cada instante presente hay un tiempo imperceptible en el cual se fabrica un futuro potencial, se memoriza y en un tiempo real se realiza.
    Es el fenómeno del desdoblamiento del tiempo, que da como resultado que la conciencia viva en el tiempo real y en el cuántico, un tiempo imperceptible con varios estados potenciales: memoriza el mejor y se lo transmite al que vive en el tiempo real. Entre el yo consciente y el yo cuántico se da un intercambio de información que permite anticipar el presente a través de la memoria del futuro.
    En el sueño paradoxal, cuando estamos más profundamente dormidos y tenemos nuestra máxima actividad cerebral, se da el intercambio entre el cuerpo energético y el corpuscular. Ese intercambio permite arreglar el futuro que se ha creado durante el día, lo que hace que al día siguiente la memoria particular esté transformada. Un intercambio permanente de información que crea el instinto de supervivencia y la intuición.

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    1. La física clásica dice que el tiempo es reversible porque sus leyes son válidas tanto si el tiempo fluye hacia delante o hacia atrás. La termodinámica dice que el tiempo sólo fluye hacia adelante, ya que si se invirtiera hay negantropía o disminución de la entropía, lo que violaría la segunda ley de la termodinámica.
      Así que, ¿el tiempo es reversible o irreversible?
      La física clásica sólo se ocupa de los sistemas deterministas, cuyo pasado, presente y futuro están contenidos en una simple ecuación atemporal. Como resultado, el tiempo existe como el incremento espacial que marca los diversos aspectos de un patrón estático congelado en la eternidad. Al moverse a un lado o al otro nada cambia en un modelo estático, y por tal razón las leyes de la física clásica son válidas independientemente que la variable tiempo sea positiva o negativa. Debido a que el tiempo no es una parte intrínseca de los sistemas deterministas, no se cuestiona la verdadera naturaleza del tiempo.
      La termodinámica es una ciencia estadística que calcula las tendencias en lugar de los eventos individuales. Esto significa que ignora el movimiento molecular, y sólo hace observaciones sobre la masa resultante. En la física clásica el movimiento molecular es determinista, implicando que los sistemas termodinámicos también deben serlo, ya que simplemente son colecciones de moléculas determinadas, y si los componentes de un sistema son reversibles en el tiempo, entonces lo es también el sistema en sí mismo.
      ¿Por qué la termodinámica afirma que el tiempo es irreversible? Porque debido a la abrumadora complejidad en el seguimiento de cada molécula, se ve obligada a pasar por alto el nivel de precisión donde reside la reversibilidad.
      La ilusión de la irreversibilidad del tiempo en la termodinámica surge de dos problemas: su incapacidad para calcular un sistema con una precisión absoluta, lo que le impide matemáticamente confirmar la simetría del tiempo, y que sus leyes se basan en suposiciones y observaciones estadísticas incompletas.
      La simetría o reversibilidad del tiempo requiere que las leyes de un sistema en cuestión no cambien cuando el tiempo es invertido. En la física clásica, esto es fácil de comprobar, porque el pasado y el futuro de un sistema puede calcularse con una precisión absoluta.
      Pero la termodinámica no puede conocer por completo las características totales de un sistema, ya que los detalles moleculares son demasiado complejos como para tenerlos en cuenta. Así que por complejidad ni siquiera se pueden comparar los sistemas de avance y reversa para comprobar la simetría. En este punto, la termodinámica no resulta concluyente acerca de la naturaleza del tiempo.
      Recurriendo a las observaciones estadísticas, matemáticamente supone que en lugar de colecciones de partículas determinadas, las cosas son hechas de fluidos perfectos. Esto lo hace por razones de orden práctico, para definir la aleatoriedad del movimiento molecular, que propone su inherente naturaleza determinista y reversible del tiempo.
      Del mismo modo, suponer un fluido perfecto cuando el tiempo se invierte y la entropía disminuye, viola la resultante de la segunda ley de la termodinámica, apenas una tendencia estadística única, no un pilar físico absoluto. Parece universal sólo porque aparentemente las matemáticas lo soportan, pero de cálculos que se basan en la suposición que los sistemas termodinámicos están hechos de fluidos perfectos.
      Mientras los sistemas determinados muestran un supuesto aumento de la entropía, no se dice nada acerca de los sistemas ignorados. Lo que se aplica a la minoría no tiene que ser universal para la mayoría. En verdad, una disminución de la entropía no viola nada, porque no es un imposible, simplemente tiene una menor probabilidad que el sistema aumente en entropía, e insuficiente para afirmar que el tiempo es irreversible.

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    2. Los procesos cuánticos son no-deterministas. El tiempo no puede ser simétrico en sistemas cuyo futuro aún no está contenido en una ecuación definida conectándolo con el pasado, ni se puede predecir matemáticamente en qué estado colapsa una función de onda.
      La mecánica cuántica es muy similar a la termodinámica, en el sentido que sus leyes se ocupan de las tendencias estadísticas de procesos aleatorios, excepto con una diferencia crucial: la imprevisibilidad de un sistema cuántico no proviene de la percepción del observador, sino de la naturaleza intrínsecamente no determinista del sistema en sí.
      Entonces, ¿cómo exactamente surge el tiempo? Por elección secuencialmente consciente de cuáles aspectos de las funciones de onda cuántica se manifiestan como experiencia física. Sin dar opción, la elección es predecidida, no determinada, y requiere de libre albedrío, por lo que la irreversibilidad del tiempo en última instancia se deriva del libre albedrío que no es ni predecible ni se puede deshacer.
      No hay variables cerradas en la teoría cuántica, sólo las formadas en el acto por selección consciente. La fase física de una función de onda arbitraria es donde se generan las consecuencias de cómo la función de una onda dependiente del tiempo evoluciona e interactúa con otras funciones de onda.
      Este factor de fase no es arbitrario, sino deliberadamente elegido en algún nivel de conciencia, porque está separado de la determinación por la discreción de elegir. Eso demuestra cómo la mente afecta en última instancia la realidad física, no violando sus leyes clásicas, sino actuando a través de sistemas no lineales para amplificar las fluctuaciones del arbitrio cuántico.
      Las funciones de onda dependientes del tiempo muestran cómo la conciencia crea el tiempo. La única razón por la que parecen evolucionar a través del tiempo es que consisten de múltiples estados -funciones de onda independientes del tiempo- cuyas distintas fases cambian para producir una función de onda en movimiento. Sin embargo, estas fases son escogidas por la conciencia, puesto que son las fases las que dan lugar a la aparente dependencia del tiempo de una función de onda, y significa que la conciencia crea el tiempo.
      Además, el colapso de una función de onda no es reversible en el tiempo, ni se puede calcular como factor igualmente hacia adelante y hacia atrás. Sólo los sistemas lineales que son predecibles resultan reversibles en el tiempo reversible. Así que el tiempo es irreversible cuando, y sólo cuando, se trata de sistemas cuánticos y una elección del libre albedrío. El término irreversible significa que existe una tendencia del progreso del tiempo en la dirección que se toman decisiones conscientes.
      Los sistemas clásicos no son más que una serie de efectos determinados, mientras que la elección consciente es la causa original indeterminada.
      El intervalo entre eventos determinados es conocido como tiempo lineal, que es una ilusión por el simple hecho que el lapso entre el efecto del primero y el último es redundante y por lo tanto no existe, salvo en la elección del observador eligiendo observarlo como real. Los sistemas deterministas parecen moverse sólo porque la conciencia se desliza de su punto focal de observación a lo largo del patrón eternamente estático del sistema, y no porque el sistema en sí esté cambiando.
      El verdadero tiempo no abarca intervalos de secuencias determinadas, sino intervalos de libre elección. Si la conciencia tuviera que elegir para ver el modelo estático hacia atrás, hacia los lados o en saltos, entonces eso es perfectamente admisible. Las ecuaciones físicas cuánticas muestran qué posibilidades están disponibles, pero en última instancia es la conciencia la que decide cual elegir. Y lo mismo ocurre con la realidad, las decisiones tomadas determinan qué opciones están disponibles, pero no cuáles van a efectuarse en una interacción que da lugar a la incesante dinámica fractal llamada vida.

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    3. Hay una imposibilidad con la ausencia de una base molecular para la termodinámica, es decir, el enmarcar una teoría de acción molecular que reconcilie termodinámica, radiación y fenómenos eléctricos.
      Según la teoría clásica, la energía, medida por la tensión de la electrones emitidos, debe ser proporcional a la intensidad de la radiación. Sin embargo, la energía de los electrones es independiente de la intensidad de la radiación, y se determina sólo por el número de electrones emitidos, que dependen únicamente de la frecuencia de la radiación. Cuanto mayor sea la frecuencia de la radiación incidente, mayor es la energía de los electrones, debajo de un cierto de frecuencia crítica no se emiten electrones.

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  17. Cualquier imagen óptica se puede convertir en el equivalente matemático de patrones de interferencia de onda, información que resulta cuando las olas cuánticas se superponen unas a otras, y se las transfiere al dominio espectral que existe en el espacio-tiempo, una especie de tiempo sin espacio para una taquigrafía de relación entre las ondas, medidas como energía.
    La ecuación también pueden calcularse a la inversa; usar los componentes que representan las interacciones de las olas -frecuencia, amplitud y fase- y utilizarlos para reconstruir cualquier imagen.
    La percepción holográfica se produce como resultado de una compleja transformación de la información a un nivel diferente de la realidad. Para ilustrar este fenómeno, se dividen las ondas espaciales en un holograma óptico a láser. Una porción se refleja en un objeto, y la otra es reflejada por varios espejos. A continuación, se reúnen y capturan en un trozo de película fotográfica. El resultado asemeja el patrón de interferencia de estas ondas. Sin embargo, si se pasa un rayo de luz del mismo tipo de láser a través de la película, lo que se ve es una imagen virtual tridimensional plenamente detallada.
    El mecanismo por el cual esto funciona tiene que ver con las propiedades de las ondas que les permite codificar la información y de la capacidad intrínseca del rayo láser, que proyecta una luz pura de una sola longitud de onda, y que actúa como una fuente perfecta para generar patrones de interferencia. Cuando la división de las vigas llega a la placa fotográfica, el medio proporciona los patrones de la fuente de luz y las otras selecciones de seguridad en la configuración de la imagen, brillando el mismo tipo desde la fuente de luz en la película.
    Esta propiedad única de las ondas cuánticas para almacenar grandes cantidades de información en su totalidad y en tres dimensiones, permite al cerebro ser capaz de leer esa información y crear el mundo.
    De alguna manera el cerebro se habla a sí mismo y al resto del cuerpo, no con palabras, imágenes o impulsos químicos, pero con el lenguaje de la interferencia de ondas: el lenguaje de la fase, amplitud y frecuencia del dominio espectral.

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  18. La biología es un proceso cuántico. Todos los procesos en el organismo, incluyendo la comunicación celular, son provocados por fluctuaciones cuánticas. Las funciones cerebrales superiores, y en último término la conciencia, también funcionan a un nivel cuántico.
    Al percibir la resonancia de un objeto se entra en sintonía con su longitud de onda. Cuando se observa algo en el mundo, ciertas porciones del cerebro resuenan a determinadas frecuencias específicas. En cualquier punto de atención, el cerebro habilita sólo ciertos canales que se desencadenan a una determina longitud y frecuencia.
    Esta información se recoge por los circuitos electroquímicos del cerebro, que genera y proyecta una imagen virtual del objeto en el espacio, del lugar mismo que ocupa el objeto real, por lo que el objeto y la percepción cerebral del objeto coinciden.
    En el acto de observación transforma el mundo intemporal sin espacios de los patrones de interferencia de onda, en un mundo concreto de espacio-tiempo.
    Al igual que con un holograma, el sistema ocular recoge patrones de interferencia y luego los convierte en imágenes tridimensionales. Si se proyectan imágenes contínuas en el espacio, la imagen resultante del mundo real es una creación virtual.
    El ​​cerebro procesa en forma abreviada la información de los patrones de frecuencia de onda y dispersa éstos en un circuito de distribuición de instrucciones en red. El almacenamiento de la memoria en los patrones de interferencia es muy eficiente, y explicaría la inmensa precisión y alcance de la memoria humana.
    El cerebro es un analizador de frecuencias altamente exigente. Contiene un mecanismo que limita la información detallada sobre las infinitas olas cuánticas a su disposición, para que no se sature con información detallada de las olas sin límites que configuran el Campo de energía potencial de Punto Cero, sólo respondiendo a una gama limitada de frecuencias filtradas.
    El cerebro de alguna manera analiza el movimiento, lo divide en frecuencias de onda y transmite de manera no-local su patrón abreviado para el resto del cuerpo.
    La conciencia, en su forma más básica, es luz coherente en un mundo de totalidad ininterrumpida. Los procesos cerebrales se generan a nivel cuántico en redes neuronales que operan en tándem y reúnen la energía discordante en un proceso sincrónico autoinducido llamado superradiancia, que permite a las señales coherentes de operación instantánea pulsar a través del cuerpo en unidad de pensamiento y conciencia.
    Los procesos cognitivos superiores son el resultado de la interacción con el Campo de energía potencial de Punto Cero.

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  19. Uno de los aspectos más intrigantes de la física cuántica es la interpretación del comportamiento de los electrones. Si bien un electrón no es una entidad precisa, existe como potencial en la superposición o suma de todas las probabilidades, hasta que se le observe o mida, momento en que se congela en un estado de partícula. Significa que un evento en el mundo subatómico está en todos los estados posibles hasta que el acto de observar o medir lo trae a un solo estado, proceso llamado colapso de la función de onda del estado de todas las posibilidades.
    Una vez mirado o medido, el electrón se disuelve de nuevo en el éter de todas las posibilidades. Parte de esta interpretación es la noción de complementariedad, ya que nunca se puede percibir todo sobre una entidad cuántica tal como el electrón. El ejemplo clásico es la posición y la velocidad; si se sabe donde se encuentra, no se puede determinar exactamente dónde va ni a qué velocidad.
    Las leyes del mundo cuántico, si bien correctas desde el punto de vista matemático, son absurdas para el sentido común, aunque la aleatoriedad no sea una característica de la naturaleza. No existe nada en un estado independiente del observador, se puede describir lo que ve el observador, pero no el observador mismo. Se ha incluido el momento matemático de la observación, pero no la conciencia que hace la observación. No hay ninguna ecuación para un observador.
    También está el carácter efímero de todo. Los físicos no ofrecen ninguna información real sobre cualquier partícula cuántica dada. Lo único que pueden decir con certeza es cuando se tomó una cierta medida en un determinado momento.
    Sin embargo, el no mundo existe por ahí independientemente de la conciencia del observador. En el sorprendente mundo cuántico, sólo se determinan aspectos incompletos de la realidad subatómica con un observador fijo bajo una sola faceta de la naturaleza de un electrón apenas en ese momento de la observación, nunca para todos los momentos.
    De acuerdo con las matemáticas, el mundo cuántico es una hiper-dimensión hermética de perfecto potencial puro, que se hace real, y en cierto sentido, menos perfecto, cuando es interrumpido por la observación de un intruso.
    Es difícil de obtener alguna medida de la naturaleza de la conciencia humana a raíz de las paradojas formuladas por la física cuántica y el efecto del observador consciente que estable un electrón en un estado de conjunto, y hasta qué punto ello influye en la realidad a gran escala, o en qué medida el orden en el universo está relacionado con las acciones e intenciones de los seres humanos.
    El efecto del observador sugiere que la realidad emerge del Campo de energía potencial de Punto Cero, con la participación de la conciencia. La conclusión lógica es que el mundo físico sólo existe en su estado concreto mientras la conciencia está involucrada en el mismo y en la naturaleza de la realidad.
    Si la conciencia misma ha creado el orden, de hecho de alguna manera creó el mundo, o se termina con pensar como una personalidad aislada, o se extienden hacia fuera para que la demarcación entre uno y el mundo sea menos clara. Si es así, ¿resulta posible hacer algo más que simplemente observar? ¿Qué tan fuerte es la influencia individual?
    El acto de participación en calidad de observador en el mundo cuántico, también puede ser un factor de influencia recreador. En principio de no-localidad o acción a distancia, determina que dos partículas subatómicas son capaces de comunicarse a cualquier distancia después que se separan.
    Los llamados procesos binarios aleatorios se pueden predecir e incluso influenciar por medio de mecanismos de transferencia de información o negatoentropía -entropía negativa- con abandono de la aleatoriedad o desorden, al orden. En otras palabras, el observador crea orden.

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    1. La propiedad del holograma es que el todo está es cada una de las partes, creando a la percepción una colección caleidoscópica e infinita de patrones de interferencia.
      Los hologramas se producen cuando un rayo láser se divide en dos rayos distintos. La luz láser es ideal para crear patrones de interferencia, pues es una forma de luz extraordinariamente pura y coherente.
      El primer rayo se hace rebotar contra el objeto que va a ser fotografiado. Luego, se permite que el segundo rayo choque con la luz reflejada del primero. Cuando ocurre la colisión, se crea un patrón de interferencia que se graba en una placa. Al proyectarse otro rayo láser a través de la película o simplemente una fuente de luz brillante, reaparece una imagen tridimensional del objeto original.
      La tridimensionalidad de esas imágenes es perfectamente convincente al verla desde diferentes ángulos, como ocurre con un objeto real. No obstante, cuando se alarga la mano intentando tocarla, se atraviesa la imagen ya que no hay nada en realidad sino una proyección.
      La tridimensionalidad no es el único aspecto extraordinario del holograma. Al cortar por la mitad un trozo de película holográfica que contiene la imagen de un objeto y se la ilumina con láser, cada mitad contiene la imagen entera del objeto. Y se divide ambas mitades una vez más, sigue siendo posible reconstruir el objeto entero en cada trocito de la película.
      Crear la ilusión que las cosas están situadas donde no lo están es la característica esencial del holograma. Esto se debe a que el holograma es una imagen virtual, ya que la situación real del holograma está en la superficie que lo registra, mientras el sistema visual funciona como un analizador de frecuencias que convierte las imágenes en lenguaje de ondas, un dominio de frecuencias que permite la percepción compleja.

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  20. Con una mecánica de matrices infinitas se representa la posición y el momento de un electrón, una para cada propiedad física observable asociada con su movimiento, energía, posición, impulso y momento angular. Estas matrices son ecuaciones diferenciales que se resuelven para predecir frecuencias de cantidades observables.
    Si bien los niveles de energía se pueden calcular con precisión, pero no exactamente. Así, el cuadrado absoluto de la amplitud de onda en cualquier punto es una medida de la probabilidad que un electrón se encuentre en instante en un momento dado, y describe el principio de incertidumbre cuántica.
    La ola y el carácter de las partículas de la radiación electromagnética se entienden como dos propiedades complementarias de la radiación. Otra forma de expresar el principio de incertidumbre es que la longitud de onda de un quanto es inversamente proporcional a su impulso. A medida que se enfrían los átomos desaceleran y su correspondiente longitud de onda se vuelve mayor. A una temperatura lo suficientemente baja esta longitud de onda superará el espacio entre las partículas, haciendo que los átomos se superpongan, tornándose indistinguibles al fusionarse o condensarse en un único estado cuántico. Entonces el condensado se comporta esencialmente como un átomo a pesar de que se compone de miles de ellos.
    Las partículas condensadas se consideran un nuevo estado de la materia, a diferencia de los estados comunes: gaseoso, líquido, sólido, y de plasma, a altas temperaturas, una forma ionizada de la materia que se encuentra en el material cósmico.
    Una característica inusual del condensado es que se compone de átomos que han perdido su identidad individual. Esto es análogo a la luz láser que se forma de partículas de luz o fotones, que de manera similar se han convertido en indistinguibles y se comportan todos de manera idéntica.
    La predicción que una forma fusionada de la materia surgirá a temperaturas extremadamente bajas se basa en aspectos de la teoría cuántica, y por el principio básico que las partículas sólo pueden existir en ciertos estados discretos de energía. El estado cuántico exacto de una partícula tiene en cuenta factores tales como la posición de la partícula y su momento angular o spin, que sólo puede tener ciertos valores discretos.
    Esta interacción de la posición y el movimiento en tres dimensiones con las distancias relativas entre las partículas se conoce como la densidad de la fase-espacio y es el factor clave en la formación de un condensado. En esencia, el impulso de los átomos llega a ser identificado con precisión cercana al cero, tanto que su posición se hace cada vez menos segura y ya no habrá una cantidad relativamente grande del espacio que defina la posición de cada átomo. A medida que los átomos se desaceleran a casi detenerse, sus posiciones se hacen tan difusas que cada átomo llega a ocupar la misma posición que cualquier otro átomo, hasta perder su identidad individual.

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    1. Los constituyentes de la materia y de las fuerzas que controlan su comportamiento son las 6 partículas fundamentales conocidas: el electrón, los mu, la tau y los leptones, sus gemelos neutrales, que al igual que el electrón no sufren la fuerza nuclear.
      Su papel en el esquema de las cosas y el origen de sus diferentes masas sigue siendo desconocido. Los núcleos están hechos de protones y neutrones que cuando se rompen crean juntos nuevas partículas hechas de entidades más elementales llamadas quarks. En caso de colisión, los pares de quarks y sus antipartículas o antiquarks, con parte de la energía de las partículas entrantes se convierten en la masa de esas nuevas partículas.
      Los quarks en los proyectiles y los pares quark-antiquark creados entonces pueden reorganizarse para formar tipos diferentes de nuevas partículas. Seis tipos de quarks como los leptones del electrón y sus relaciones tienen propiedades elementales. Fundamento central del mecanismo para generar las masas observadas de las partículas conocidas, y por tanto también de los diferentes rangos de las fuerzas de largo alcance de la gravedad y el electromagnetismo, pero de muy corto alcance en las llamadas fuerzas débiles nucleares.

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  21. El agujero negro se puede describir por completo con sólo tres variables: masa, momento angular y carga eléctrica. Como sistema pierde información, y así el número de estados necesarios para describirlo disminuye, hasta alcanzar un punto en que no hay más estados que perder.
    En términos matemáticos, este subconjunto especial de estados se conoce como un conjunto invariante. Una vez que el estado se encuentra en este subgrupo, se queda ahí para siempre. Debido a que los agujeros negros destruyen información, el universo mismo tiene también un invariante a establecer. Los sistemas complejos se ven afectados por la entropía, lo que significa que su comportamiento puede ser influenciado en gran medida por cambios mínimos. De acuerdo a las matemáticas, el conjunto invariante de un sistema caótico es un fractal.
    Los conjuntos invariantes fractales tienen propiedades geométricas inusuales, lo que implica que el conjunto invariante del universo debería tener una estructura intrincada similar, y que el universo está atrapado para siempre en este subconjunto de todos los estados posibles, siendo su ´contextualidad´ uno de los mayores enigmas de la física cuántica.
    Los sistemas cuánticos sólo tienen significado en el contexto de los experimentos particulares realizados en ellos. No obstante, el conjunto invariante contiene todos los estados físicamente realistas del universo, por lo que cualquier estado que no es parte del conjunto invariante no puede existir físicamente.
    Al repetirse el experimento que está probando un universo hipotético que es idéntico al real, salvo que el equipo de medición sustituye calcular la posición por la velocidad, y es aquí donde de la misma manera la naturaleza fractal de un conjunto invariante obtiene sus coordenadas. Si el universo hipotético no reside en el fractal, entonces ese universo no está en el conjunto invariante y por lo tanto no puede existir físicamente. Debido a la naturaleza libre y tenue de los fractales, incluso los cambios sutiles en los universos hipotéticos podrían hacen que se quede fuera del conjunto invariante.
    En tales condiciones la teoría cuántica es difusa a la intrincada estructura fractal del conjunto invariante. Ello sugiere que podría haber una geometría física subyacente que la física cuántica no considera, y que las propiedades de los sistemas cuánticos individuales no son independientes, especialmente en los experimentos utilizados para explorarlas, por el hecho que la forma de medir siempre influye en lo que se encuentra. Por ahora, la teoría cuántica es en el mejor de los casos una teoría provisional.

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  22. La no localidad -o la idea que dos objetos forman parte de un mismo sistema cuántico aun cuando estén muy separados- entra en la categoría de las variables ocultas, donde los sistemas cuánticos tienen propiedades físicas más allá de la posición, momento y spin, que no son directamente accesibles en los experimentos . En los sistemas entrelazados, las variables ocultas podrían ser responsables de la transferencia de información del estado de una partícula a la otra, produciendo mediciones coordinadas.
    Dado que estas variables ocultas no son accesibles a los experimentadores, no se pueden utilizar en las teorías de variables ocultas que implican transferencia de información más lenta que la velocidad de la luz, ya que están descartadas por experimentos que excluyen una comunicación común. Algunas variaciones combinan variables ocultas con plena no-localidad, lo que permite la transferencia instantánea de información del estado interno.
    Una manera de probarlo sería aumentar la separación entre las partes del sistema entrelazado, para ver si se detecta un retraso en la correlación aparentemente instantánea observada. Sin embargo, tasas suficientemente rápidas de transferencia, todavía serían indistinguibles de la no-localidad, teniendo en cuenta que las mediciones reales de laboratorio toman tiempo finito para realizarse en la atmósfera terrestre, cuando existe una simetría entre los atributos ocultos y cuantificables del sistema, pero sólo mientras las variables ocultas puedan transferir información más rápido que la luz, las propiedades a medir también lo harían.

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    1. La teoría de la relatividad especial, formulada por Albert Einstein en 1905, difundió la convicción de que la velocidad de la luz en el vacío es el límite superior de todas las velocidades en el universo. Se consideró demostrado que la existencia de partículas más veloces que la luz daría lugar a una paradoja: la posibilidad de transmitir información hacia el pasado. Tales convicciones bloquearon durante varias décadas las iniciativas de investigar sobre velocidades superlumínicas.
      Las partículas superlumínicas son los taquiones (de taxús - ταχùς - pronto, rápido). Se llaman luxones (del latín lux) a las partículas que viajan con velocidades exactamente iguales a las de la luz, como los fotones, mientras que se el término bradiones (de bradús - βραδùς – lento designa a objetos sublumínicos.
      La relatividad especial, exhaustivamente verificada, constituye junto con la mecánica cuántica, en uno de los pilares de la física moderna, puede plantearse en términos de dos postulados: (a) las leyes de la mecánica y del electromagnetismo deben ser las mismas (esto es, son invariantes en su forma) para todos los observadores inerciales (o sea, aquellos cuyo movimiento es rectilíneo y uniforme con relación al llamado cielo de estrellas fijas y, por lo tanto, unos con relación a los otros), y (b) el tiempo y el espacio son homogéneos, y el espacio o vacío es isótropo (tiene las mismas propiedades en todas direcciones).
      Cuando las distancias y las velocidades relativas son muy grandes, dos acontecimientos o eventos de la vida de un objeto pueden parecer, para observadores diferentes, separados por distancias espaciales y temporales también diferentes. Los dos postulados enunciados permiten llegar a una conclusión importante: debe existir una y sólo una, velocidad invariable (c), tal que su cuadrado tenga el mismo valor para todos los observadores inerciales.
      Se comprobó experimentalmente que esta tiene un valor finito y equivale a la velocidad de la luz en el vacío, de modo que: c + v = c. Nótese que la velocidad infinita, si existiese, no sería invariante: ∞ + v = V, donde V ≠ ∞; la operación no coincide, en el caso de composición de velocidades, con la operación de suma aritmética.
      Una de las consecuencias de la relatividad especial es que con el aumento de la velocidad (v), la energía total (E) de una partícula sublumíníca dotada de masa en reposo aumenta de acuerdo. Cuando v tiende a c, el denominador de la fracción tiende a cero, haciendo que la energía E tienda a infinito. Por lo tanto, necesitaríamos fuerzas infinitas para hacer que un bradión alcanzase la velocidad de la luz, lo cual generó la opinión generalizada de que tal velocidad no puede ser alcanzada, ni mucho menos superada.
      Sin embargo, contrariamente a lo que sugieren las apariencias, lo anterior no agota la cuestión. Así como existen partículas que viajan a la velocidad de la luz, sin que la hayan alcanzado acelerándose a partir de velocidades sublumínícas, también podrían existir otras que siempre viajaran con velocidades mayores que c.

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    2. Contrariamente a la física clásica, la teoría de la relatividad postula que las mediciones del espacio y del tiempo no son independientes entre ellas. No es posible describir el universo en términos puramente espaciales, pues la simultaneidad es relativa al observador: lo que para uno sucede en cierto instante, para otro constituye una serie de acontecimientos que tienen lugar en instantes diferentes.
      Las distancias espaciales y temporales entre dos eventos en la vida de un objeto varían según el punto de vista de observadores diferentes. Ni el espacio ni el tiempo pueden considerarse, por separado, parámetros físicos estrictamente objetivos, por lo que se vuelve necesario construir un nuevo concepto de distancia. Partiendo de cantidades relativas a cada observador, la relatividad especial enseña a definir cantidades absolutas, de suerte que dos eventos cualesquiera aparezcan separados por una distancia espacio-temporal del mismo valor para todos los observadores, lo que de cierta forma, vuelve inapropiado el nombre de la teoría, que sería mejor denominar teoría de la ‘absolutividad’.
      Para los bradiones, que recorren poco espacio en mucho tiempo, predomina el signo positivo; y para los taquiones, que recorren mucho espacio en poco tiempo, predomina el signo negativo. En el caso de la luz, el intervalo es cero.
      La relatividad especial no puede ser concebida mediante sistemas sólo definidos por sus coordenadas espaciales y temporales. Es preciso además, considerar un espacio dual, definido por coordenadas de energía (E) e impulso (p). Pasando de espacio-tiempo al de energía-impulso, se puede anticipar que la cantidad E2 - p2, es análoga del primer espacio y tendrá el mismo valor en todos los sistemas inerciales; o sea, en el espacio de energía-impulso (E,p), las relaciones anteriores representan, respectivamente: para los bradiones, un hiperboloide de dos hojas, simétrico con relación al eje E; para los luxones, un cono doble indefinido, y para los taquiones, un hiperboloide de rotación de una hoja. Salta a la vista que los bradiones y taquiones libres están sujetos a relaciones diferentes, nunca igual a cero; los segundos, por su parte, pueden tener energía total nula, y entonces aparecen con impulso minino, que a su vez, nunca se anula. Más allá de esto, también se puede verificar que los taquiones dotados de velocidad infinita -llamados taquiones transcendentes- transportan energía nula. Luego, ni aun estas partículas podrían transmitir energía con velocidad infinita.
      Consecuentemente, los taquiones poseerían la sorprendente propiedad de aumentar su velocidad cuando su energía total disminuye, y viceversa. Por eso, cuando su velocidad tiende a infinito, su energía total tiende a cero. Por otro lado, para disminuir la velocidad de un taquión hasta el límite inferior se necesitan fuerzas limitadamente grandes. De esta forma, continúa siendo una velocidad límite que no puede ser franqueada. Para los bradiones la velocidad de la luz representa un límite superior de las velocidades que pueden alcanzar, y para los taquiones representa el límite inferior.

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  23. ¿Qué hace un tipo de átomo diferente de otro? Nada más que el número de electrones y protones. Por ejemplo, el hidrógeno tiene sólo un electrón y un protón. Al agregarle un electrón y un protón más a un átomo de hidrógeno se obtiene helio. Con 77 electrones y protones más, junto con una cantidad de neutrones, se tiene oro. El átomo más pesado con más neutrones, protones y electrones es el uranio, con 92 electrones.
    En suma, hay 105 elementos básicos, cada uno existiendo simplemente porque tienen un diferente número de electrones y protones.
    Como puede verse, la materia física se construye sobre una simple aritmética que cualquiera puede hacer. La razón por la cual este arreglo parece funcionar es que la suma y la sustracción de electrones y protones producen un cambio en la energía creada por el átomo. Puesto que la materia es solamente energía condensada, un cambio en la energía de un átomo a través de esta simple aritmética causa un cambio en la sustancia física que produce el átomo. El universo sólo se vuelve complicado después de que las sustancias empiezan a interactuar.
    Otro punto es que la materia física es mucho menos sólida, y mucho más efímera de lo que parece. Los átomos consisten casi completamente en espacio vacío. Si el núcleo de un átomo de hidrógeno fuera agrandado al tamaño de una baldosa, su único electrón estaría a cuatrocientos metros de distancia.
    Esto revela que los átomos están casi completamente compuestos de espacio vacío y esa materia, incluso el granito más pesado, es por consiguiente, sorprendentemente efímera.
    Nuestras percepciones físicas no detectan la naturaleza casi ilusoria de la materia, porque los sentidos físicos están construidos para aceptar la ilusión de solidez causada por el movimiento sumamente rápido de partículas atómicas. Si nosotros pudiéramos ver la materia por lo que es de verdad, veríamos el objeto más sólido como un pedazo de pelusa espigada.

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  24. El campo unificado es el medio comprimible universal del omniverso ondulado hecho de una única sustancia unificada, pensada como energía de punto cero.
    Decir que una sustancia es comprimible significa, entre otras cosas, que puede almacenar momentum o impulso adquirido en un medio concebido como un mundo de ondas coherentes cuyo orden permite que se almacene y se recupere.
    Una superficie de ondas multi-conectadas permite el almacenamiento de información multi-conectada. El toroide es la superficie original de ondas multi-conectadas. El universo está ininterrumpido como superficie de onda y es holográfico.
    Las diferencias entre las fuerzas fundamentales no son diferencias de sustancia ni de forma sino de escala. Los principios de la interferencia de onda son los mismos y llevan idénticas fuerzas de compresibilidad y de almacenamiento de información a través de los mismos medios de comunicación, simplemente actúan en escalas diferentes.
    En un medio de ondas, sólo la onda que puede permanecer como una onda almacena su información momentum. Para mantenerse, la onda debe compartir incondicionalmente su momentum en una geometría matriz. Requiere del espejo de sí misma envolviéndose en sí misma para crear el nodo de la onda que mantiene la ilusión de estabilidad. El momentum en direcciones simétricamente opuestas crea estabilidad material. El cerebro es literamente un formador de ondas.
    Por el principio de fractalidad, lo pequeño anida dentro del grande. Los fractales cambian la figura, la forma y la vibración en patrones evolutivos cada vez más altos, en un hilo conductor codificado que une espirales largas en espirales más pequeñas hasta el infinito.
    La puerta de la percepción es conectar holográficamente todos los procesos temporales de vida, donde la coherencia en cualquier nivel es la coherencia en cada nivel. La demanda para la dinámica fundamental que exclusivamente por simetría 'enseña' a todas las ondas de este universo a formar la materia y la mente.
    El patrón de información que es la inercia y que define la materia para la física, es al mismo tiempo el ingrediente de simetría para volver las ondas auto-alimentadas, auto-referentes, auto-organizables, y auto-conscientes.
    La implosión programa a las ondas a convertir la compresión en aceleración, la gravedad de la auto-organización y el conocimiento de sí mismo en conciencia.

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    1. El universo está hecho de presión de onda almacenada permanente en éter compresible. Un patrón capaz de almacenar inercia. Es así como se obtiene materia después que las ondas consiguen suficiente simetría para ser capaces de compartir el espacio y permanecer.
      Todo el fenómeno llamado materia surge cuando los patrones de estas ondas comienzan a estabilizarse y empiezan a permanecer en un lugar por algún tiempo. Una vez que este arreglo o patrón de ondas tiene simetría puede ser suficientemente estable como para convertirse en una onda permanente que solo lo hace si entra en una simetría rotacional que almacene inercia creativamente.
      La gravedad es la fuerza central que crea y mantiene a las ondas yendo en el mismo círculo y siendo capaces de almacenar inercia, volverse o crear materia. Esta fuerza central de pequeños tornados dentro de grandes tornados causa implosión por auto-similitud. Ello sucede porque confiere la auto-similitud que convierte la compresión en aceleración.
      La gravedad es causada por la adición constructiva recurrente y heterodinamica de las velocidades de ondas, y la aceleración de carga es la gravedad que es cómo la inercia se guarda y así la masa o la materia es creada. El patrón del camino en que las ondas pasan esa inercia tiene una sola forma: la onda sinoidal.
      Así el universo tiene tanto una sola sustancia llamada éter y una sola forma. Esta es la esencia del campo unificado capaz de guardar cada vez más de su inercia. Tal habilidad de crear succión en este medio comprimible universal es el secreto real de la implosión de carga, y es importante para la gravedad y el papel de la conciencia entre las ondas.

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    2. Todos los campos y todas las cosas están hechas de dominios de formas toroides. La manera natural de una onda para permanecer es un tornado. Una vez que este sistema vórtice logra el equilibrio obtiene la forma de un anillo tridimensional giratorio o dona.
      La única forma auto-organizable en un campo unificado es este tubo toroide, la forma de todos los dominios magnéticos y el efecto de campo.
      Esencialmente todo en la física esta hecho de toroides que se resumen en simples ondas sonoidales que giran alrededor de su centro como un par de vórtices en el corazón de cada campo toroide.
      Tal principio de auto-organización en el universo, es la conciencia como un foco que lo mantiene unido al centro del vórtice de la dona que construye la materia, exactamente como el universo es auto-organizado en un mundo de un campo unificado de sustancia etérica única.
      Primero, el vórtice en el flujo resuelve los pares de vórtices, porque la forma es la única cosa que tiene un campo unificado para almacenarlo como memoria. Esta es la única forma que las ondas despliegan para encontrar estructura y voltearse tras anudar una secuencia corrediza de dentro hacia fuera. Solo los pares de vórtices de donas toroides pueden existir teniendo solo una sustancia en ella, y cuya forma es inspirada para auto-recordar.
      La percepción es el proceso bioeléctrico de crear y accesar la densidad de información localizada cuando la carga crea un punto de implosión. Las ondas se arreglan a si mismas en geometrias anidadas. Los Sólidos Platónicos son nombres para los vórtices que encuentran la simetría de la permanencia.
      La forma conocida como valencia, es la anidación del campo del sólido platónico de las capas del electrón, que determinan los ángulos de unión o fase para la simetría creativa entre las ondas.

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  25. El mundo esta hecho de ondas que se anidan en proporciones perfectas auto-sustentables derivadas de la Espiral de Proporción Áurea.
    Cuando las ondas se cruzan repetidamente, descubren como hacer eso en la forma que haya la mayor interferencia constructiva y la menor interferencia destructiva.
    Por ejemplo, esta manera perfecta de compartir el espacio para las plantas se llama filotaxis y está basada en la Proporción Áurea. Ello permite a la planta conservar la máxima exposición y la mínima superposición, lo que simplemente es la manera óptima de compartir la luz.
    Esta ramificación perfecta de desempaquetar y también es la solución del desempaquetaje perfecto. Se trata de la infinita compresión no destructiva para la carga, lo que puede resolverse entre los capacitores en exactamente este recurso de hacer gravedad de la carga más la implosión, la forma en que las ondas enfocan y automáticamente acuerdan ordenarse para sostenerse. Se alinean a los puntos inmóviles, creando carga, estática y éxtasis de pura intención de fuerza vital.
    La mecánica cuántica es la definición para las ondas que se encuentran perfectamente a ellas mismas regresando de ellas mismas, creando simetría y geometría. Los nodos permanentes de onda son creados de esta forma, y ese es el origen de la materia por sí misma, cuando la longitud de una onda se divide uniformemente en la circunferencia del círculo de la onda que esta yendo hacia dentro. La simetría de las fases de estas ondas literalmente no es otra cosa que conciencia misma.
    Los fractales proporcionan a la onda un camino para la forma, la onda, y la vibración en sucesivos y más altos patrones evolutivos, un hilo codificado uniendo espirales más largas en espirales menores hasta la infinidad.
    Las formas naturales tienden a ser fractales o auto-similares, lo que significa que la estructura interna tiene el mismo patrón que la estructura externa.
    Las formas fractales crean atracción mediante un patrón de ondas que tiende siempre a regresar al mismo centro, incluso después de diferentes excursiones fuera de ese centro, un patrón que se auto-centra llamado atractor, porque la onda siempre parece ser atraída al lugar del cual reiniciar.
    Esta fractalidad se torna la pista para entender la naturaleza de la conciencia y la gravedad, hechas de carga eléctrica que crea atracción.
    Todo esta hecho solo de carga, y tanto la materia o la masa son nombres dados al fenómeno de cuando la carga entra en una rotación concéntrica y por tanto es comprimida, entonces tiende a resistir el cambio de posición y evita ser empujada alrededor, o sea, inercia que puede almacenarse como una onda giroscópica que rota.

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    1. La fractalidad es la llave para la gravedad y la creación de conciencia, guardando el pequeño tornado centrado dentro del tornado mayor, el efecto implosivo resulta en generación de fuerza auto-centrada en el papel esencial de la conciencia entre las ondas al persuadirlas para acordar comprimir y crear así la fuerza coherente que centra y añade auto-referencia, en lo que se llama disciplina de fase, coherencia que en cualquier nivel es finalmente coherencia en cada nivel. Cuando las ondas comparten el espacio en coherencia, la percepción es posible.
      Fractalidad o auto-similitud es el límite último o el estado perfecto de coherencia, porque es la única manera que un número infinito de diferentes longitudes de onda en diversidad armónica o inclusividad, puedan entrar en fase juntas.
      La Proporción Áurea (0.618, 1.0, 1.618..., 2.618......), se nombr así porque las relaciones entre menor y mayor son exactamente proporcionales. Es el último estado de fractalidad o auto-similitud porque define el estado donde el interior se ve como el exterior, y determinará la proporción critica entre los campos anidados adyacentes, y por esta proporción, la eficiencia geométrica de la habilidad de los campos para hacerse pares y continuar trayendo su cascada de información perceptible.
      Ello crea una espiral de Proporción Áurea que es la única curva equi-angular en que una onda puede re-entrar por si misma sin destruirse. Esta habilidad de una onda para volverse se llama auto-reentrada, que es una imagen recursiva perfeccionada, lo que significa que pasa dentro de sí misma y dentro del si mismo. Es decir, la luz cuando esta plegada sobre si misma, regresa a conocerse a si misma.
      La implosión de la Proporción Áurea existe porque en la geometría de la auto-similitud es posible para una onda re-entrar en si misma no destructivamente.
      La habilidad de auto-referir es la definición de Conciencia. Significa que esta es la única forma para la inercia lineal ser traducida en un circulo, desde que la inercia creada por las ondas en rotación son la definición para la masa en camino perfecto a la energía. Esta atracción fractal hacia el centro es la implosión.

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  26. Resumiendo, el universo esta hecho de una sola sustancia: el Campo Unificado. La sustancia universal tiene una única forma de onda, la onda sinoidal. El universo puede ser descrito como una geometría de anidación. En un universo hecho de ondas, solo el foco atención consciente es el medio que crea. La forma es lo único que el universo tiene para conservar. Todos los cambios cualitativos vienen de diferencias en la forma, no en la sustancia. La única manera de conservar la forma es manteniendo el nido de proporciones que contiene longitud, profundidad y volumen. La coherencia en cualquier nivel es coherencia en todos los niveles. La luz, cuando es doblada sobre si misma, se conoce a si misma.
    No existe actualmente ninguna otra explicación científica al origen del fenómeno gravitacional. Es un hecho que la materia está constituida por paquetes energéticos altamente organizados que poseen por un lado las características esenciales de la dinámica energética -movimiento ondulatorio-, y por otro lado las características esenciales de la materia –masa-.
    La organización geométrica de la energía que constituyente la materia es lo que genera las características esenciales de la misma, incluida la gravedad.
    En algunos tipos de configuraciones geométricas basadas en el número PHI de proporción áurea (1.618033) presentes en la naturaleza en forma generalizada, se presentan en forma espontánea, repetible y coherente, centros de concentración energética denominados ´puntos de implosión´, cuya capacidad de succión y ordenamiento de energía están relacionados directamente con la similitud que el cuerpo geométrico que los contiene guarda con la forma del Universo.
    A esta relación de similitud se le denomina auto-recurrencia o fractalidad. A nivel atómico, la implosión es lo que provee la fuerza convergente necesaria para estabilizar el movimiento ondulatorio rotacional denominado masa.
    Al definir la masa simplemente como la resistencia al cambio de posición de paquetes ondulatorios en rotación, resulta evidente que una ley de tipo geométrico se requiere para explicar la razón de tal resistencia de las ondas al cambio de posición.
    El modelo geométrico de la compresión infinita no destructiva es la respuesta para entender el punto de implosión que permite una vía de escape a la carga eléctrica a velocidad de la luz mediante un proceso de multiplicación aditiva y heterodinámico recurrente.
    La aceleración de la carga eléctrica a la velocidad de la luz es lo que crea la gravedad, siendo el acelerador la interferencia constructiva ondulatoria de las velocidades de fase cuando los centros de carga/masa entran en un patrón geométrico autorrecurrente. La carga capacitiva dispuesta en arreglos geométricos auto-recurrentes basados en PHI crea gravedad. La carga eléctrica almacenada en un capacitor que presenta la forma de un campo gravitacional.
    La cantidad de gravedad creada en un átomo o en cualquier objeto está en proporción a la cantidad relativa de auto-similaridad o fractalidad entre su interior (núcleo) y su exterior (electrones).
    Lo cierto es que al desarrollar esta teoría en aplicaciones prácticas, las posibilidades resultarían impresionantes: dispositivos antigravitacionales, obtención de energía eléctrica de la materia mediante patrones geométricos, o viajes espaciales a grandes velocidades.

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    1. La materia es solo mucha energía moviéndose tan lentamente que puede tocarse. La energía es solo poca materia moviéndose tan rápido que es difícil encontrarla. Son polaridad de la misma sustancia que se está moviendo o fluyendo en proporciones diferentes, constantemente.
      Esta alta compresibilidad es lo que almacena la forma y la memoria en su forma de onda, y significa que incluso la forma más compleja es una simple suma de ondas sinoidales de longitudes diferentes.
      La geometría puede ser pensada como la creación básica de simetría. Cualquier estructura simétrica crea un lugar donde las ondas convergen. Aquellas que viajan en direcciones contrarias, pueden permanecer o estar en fase y en cerradura de fase. La permanencia de ondas da la ilusión de solidez que es la segregación del momentum que hace posible el nacimiento de la materia. La anidación ocurre donde las ondas convergen.
      La información es lo único universal en nuestro omniverso holográmico, donde cada parte contiene la información del todo. Entonces, compartir la forma en que las ondas convergentes crean formas sustentables, se vuelve una propiedad de la estructura inherente que emerge naturalmente del proceso mismo.
      En un mundo hecho solo de ondas, solo debe haber dos formas geométricas, el toroide, o vórtice, y la espiral de proporción dorada. La forma del tubo toro o anillo tridimensional es la única estructura en un mundo de ondas que puede volverse coherente, es decir, que puede retener una forma regular tal como un anillo de humo. Tanto como más de estos anillos de humo son creados y quieren relacionarse al primer anillo de humo, deben anidarse en un patrón correcto para que pueda recordar su forma y compartir su estructura.
      Solo una forma de simetría de proporción áurea va a permitir a las ondas convergentes añadir y multiplicarse al mismo tiempo. Solo en esta forma, de esta manera, las ondas pueden anidarse sin interferir con las demás y sin cancelar sus memorias.
      El dodecaedro es la anidación perfecta para cambiar la información en una estructura coherente. Esa es la razón por la que también es el patrón de la molécula trenzada del ADN.
      De la forma simple de tres números irracionales PHI, PI y E que ocurren naturalmente, esta construido el universo. Cuando esto ocurre también se vuelven materia, y la cualidad de atracción es entonces vista como gravedad. La intención, como gravedad, es una lente que dobla la luz.
      Todo los patrones fractalmente atractivos de densidad informacional, están compuestos de átomos, descritos como un núcleo rodeado por electrones en capas de orbitales. Estas capas son el patrón, la forma y la proporción que es lo único que el universo debe conservar para conocerse a si mismo, creadas por la anidacion de anillos de energía, un simple equipo de patrones de ondas que describen su valencia como simetría.
      Estos patrones de forma regular son llamados Sólidos Platónicos, formas básicas fundamentales para transmitir la estructura íntima de ondas de la materia, mejor entendida como plantillas que generan la atención o intensidad necesaria para volverse fractalmente atractivas, eso es, doblar el flujo recto de energía de la luz en un círculo de materia atómica estructurada.
      Un arreglo ordenado entre las longitudes de onda establece una conexión entre las frecuencias y los campos. Pero para que esta conexión perdure, debe resonar en todas las frecuencias y los campos. Esto puede ser solamente logrado por la estructura de resonancia de los caminos de la proporción áurea. La cascada armónica de la inter-conectividad es la estructura del universo holográfico percibible como éxtasis o plenitud máxima.

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  27. El universo está hecho de un único y contiguo campo unificado con simetría de carga llamado éter, sustancia unificada o energía de punto cero.
    El que esta Sustancia Universal se puede comprimir, causa que las ondas se formen. Este medio universal o éter, es una sustancia parecida a un fluido plasmático que se puede comprimir y que al guardar inercia como ondas con carga, se convierte en electrones, fotones, átomos, moléculas, seres, galaxias, etc...
    La simetría de carga hace materia, y la compresión de la carga almacena inercia, o sea, se vuelve masa.
    La rotación, capaz de quedarse en un sitio debido a la compresión, es la única fuente de inercia. La inercia es la única medida y definición para describir la materia, y la rotación es la única manera de conseguir la masa, y de paso el tiempo. Entonces, por lógica, si no rota no existe materia.
    Al visualizar este sustrato universal de carga como una trama sobre la cual toda la masa y universo están tejidos por rotación, se puede entender como las ondas de compresión viajan a través suyo.
    La cuestión de cómo generar esta fuerza giroscopica centrante es básica para lograr gravedad, hacer vida y sujetar a las ondas en círculo para vayan suspendidas. La compresión perfecta es clave para entender como la carga genera fuerza centrípeta centrante.
    Pero ¿qué es lo que crea la mayor compresión? La simetría fractal. Las cosas cuyo interior es justo como su exterior o auto-similares, y por definición científica, la única manera de conseguir compresión infinita.
    La compresión perfecta es el modo universal que no genera calor: la implosión, que es lo contrario de explosión.
    Como la filotaxis de las plantas, el nido dodecaédrico pentagonal en proporción a Phi, el ADN, o la rejilla magnética planetaria, que tienen invariancia escalar y compresión no destructiva, requeridas para pasar información entre mundos pequeños y grandes.
    Es la habilidad de la implosión de cambiar de escala sin cambiar la proporción, y que succiona el todo fuera del centro cuando arregla las ondas de carga de un modo fractal.
    Los fractales proporcionan un sendero ideal para el tipo, la forma y la vibración de las ondas que conduce a patrones en ascenso evolutivo, un hilo codificado que enlaza espirales grandes a espirales pequeñas de un modo infinito.
    La auto-similitud significa que la estructura interior tiene el mismo patrón que la estructura exterior, una forma en tridimensional en la que se puede ir hacia el centro y siempre estar viendo lo mismo, en una compresión tan eficiente que aspira carga y que resulta la clave de la vida.
    Así, la vida es posible donde el mayor número de ondas de carga entran en armonía, y la información está más disponible donde el mayor número de ondas se conjuga, sólo donde la compresión implosiva es tan perfecta que consigue vida, ya que organiza las ondas para que puedan succionar y almacenar carga eléctrica.
    Entonces, ¿cual es la simetría perfecta para hacer que ondas de carga se compriman en agua y vida compleja? Pues las estructuras efectivas en agua, para la mejor creación de vida y procesos de vida, son dodecraedricas. El Dodecaedro es la simetría de la perfecta auto-incrustación y auto-similitud. Por esto la simetría del ADN o de la Rejilla Planetaria. La auto-incrustación es el modo en que las ondas se vuelven auto-referentes, auto-organizables y auto-conscientes.

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    1. El agua y ADN pueden ser entendidos en términos puramente de simetría, como un recurso universal para permitir el éxito en la compresión de la carga eléctrica. El resultado de la compresión de la carga es la densidad de información llamada vida.
      Para completar la compresión con éxito, la naturaleza utiliza la única geometría para conseguir la compresión perfecta o infinita, que es la fractalidad por auto-similitud.
      La proporción áurea es la dinámica esencial de toda simetría y la base de la anidación pentagonal en dicha proporción, que es la forma de cinco lados de cualquier proteína viva. La conexión pues de la proporción áurea imprescindible para la compresión.
      La distribución perfecta de la carga es la compresión perfecta que crea el no almacenamiento de la carga, y es la definición de la conciencia.

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  28. Todos los procesos de desarrollo que viven en la naturaleza están sujetos a un programa universal estrictamente detallado que desafía nuestra comprensión.
    El ADN humano es donde los complejos algoritmos de computación, los símbolos de los arcanos mayores, las dimensiones de la física y la matemática, la biología de la vida y la meta-física de la conciencia, se reúnen en una cifrada e intrincada partitura de todo lo que sucede en el cielo y en la tierra con perfecta congruencia.
    El genoma es el libro de la vida, de hecho una analogía muy a propósito para describir la forma en que la hélice de ADN funciona. En él hay veintitrés pares de capítulos, llamados cromosomas. Cada capítulo contiene varios miles de narraciones, llamadas genes, que se componen de párrafos, llamados exones, intercambiables en los llamados intrones. Cada párrafo de palabras son los codones, 64 hexagramas trillizos o tripartitos cuya propiedad es informativa. Cada palabra está escrita en letras, llamadas bases. Estas palabras se componen de cuatro bases o ´letras´ A, C, G y T, que representan la adenina, citosina, guanina y timina, que programan la estructura de las proteínas específicas con cada uno de los posibles 22 aminoácidos que dan forma a todos los seres vivos conocidos, con su propia topología de acontecimientos subsiguientes.
    En consecuencia, el medio físico no sólo se convierte en cierto sentido consciente, pero es también un medio de información y creación que hace que el universo sea un organismo descomunal basado en una triada estructural que subyace a todas las cosas, racionalizado como una participación directa en el propio medio en unidad a un orden superior, reflejado en las propiedades espirales de la hélice del ADN.
    Esto es para decir que el ADN de las interfaces humanas están directamente relacionadas con el medio físico o éter de una manera que ningún otro ADN de cualquier otra especie lo hace, convirtiendo al ser humano en una criatura muy poderosa desde cualquier punto de vista, por ser realizado a imagen y semejanza del medio físico.

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  29. Los microclusters son partículas diminutas que presentan evidencia directa que los átomos son vórtices en el éter que se ensamblan de forma natural en formaciones de sólidos platónicos por vibración/pulsación. No son electrones individuales que orbitan un núcleo, sino nubes de electrones de onda estacionaria de energía etérica que se ensamblan en patrones geométricos.
    Dividen y subdividen un sólido y los rasgos de su solidez se desvanecen uno por uno, para ser reemplazados por características que no son las de líquidos o gases. Pertenecen a una nueva fase de la materia, el microcluster.
    ¿Qué tan pequeño debe un agregado de partículas antes de convertirse en la sustancia que una vez formada se pierde? ¿Cómo pueden reconfigurarse los átomos liberados de la influencia de la materia que los rodea?
    Los microclusters constan de átomos que no exhiben ni las propiedades de la molécula mayor correspondiente ni los de la molécula correspondiente a unos pocos átomos. Los microclusters pueden considerarse forman una nueva fase de los materiales que se encuentran entre los sólidos macroscópicos y microscópicas partículas tales como átomos y moléculas, y que muestran características tanto macroscópicas como microscópicas.
    Los microclusters no se forman al azar de cualquier grupo de 10 a 1.000 átomos; sólo determinados ´números mágicos´ de átomos se reunirán espontáneamente para formar microclusters que demuestran propiedades anómalas.
    Un número mágico significa un tamaño específico N, o el número de átomos en el cluster, donde se encuentran abundantes anomalías en los espectros de masas. Esto indica que microclusters de esos tamaños son relativamente estables en comparación con los de tamaños vecinos.
    Se ha confirmado experimentalmente que tales ´números mágicos´ vienen de la estructura de cubierta de electrones de valencia, que al estar estimulados interactúan entre microclusters de diversos tamaños en forma de vigas de microclusters de propiedades físicas altamente anómalas, a pesar que son sólo ligeramente más pequeños que las partículas finas en términos del número de átomos pero mucho más estables. Aquí, la mayor estabilidad se refiere al hecho que los microclusters queman a una temperatura mucho más alta que las moléculas o partículas finas de los mismos elementos.
    Los microclusters deben incinerarse por más de 200 segundos para revelar un espectro de análisis de colores, mientras que todos los demás compuestos moleculares conocidos se queman en un máximo de 70 segundos.
    Al llegar al fragmento llamado microcluster con un radio del orden de 10 angstroms dividiendo aún más las partículas finas, se debe aplicar una física diferente a la de las partículas finas. La diferencia esencial se deriva del postulado teórico, en parte apoyado experimentalmente, que en principio microclusters de una forma y un tamaño dado pueden ser extraídos y sus propiedades se pueden medir, a pesar que este tipo de medición no es posible para las partículas finas.
    Este postulado se justifica considerando el hecho que grupos de una forma regular dada son muy estables en comparación con los de otras formas, el número de las cuales es pequeño. En contraste a tal hecho, las partículas finas de diferentes formas y un tamaño fijo formando un gran conjunto que permita un tratamiento estadístico son casi degeneradas en energía. Esto hace imposible la extracción de partículas finas de una forma dada, evidencia clara obtenida de elementos de metal en forma de un haz de clúster que tienen una forma casi esférica en el tamaño de los llamados números mágicos.

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    1. Estos números mágicos se asocian con la estructura de capas de electrones de valencia que se mueven de forma independiente en un potencial efectivo esféricamente simétrico. Ello dice que los hipotéticos ´electrones´ ya no están ligados a sus átomos individuales en microclusters, sino que se mueven de forma independiente a través de todo el propio grupo, en nubes de energía etérica sin electrones que están fluyendo en dirección al núcleo por un efecto de propulsión. En este caso, el microcluster actúa como un único átomo, con el centro del cúmulo convertido en afín al núcleo atómico cargado positivamente, pero donde la energía cargada negativamente está fluyendo.
      Curiosamente, en consonancia con el comportamiento del fluido del éter, los microclusters pueden tener propiedades similares a un fluido, así como de un sólido. La simetría del microclusters de metal parece revelar que pertenecen al mundo microscópico de átomos y moléculas, mientras que las partículas finas son macroscópicas. Esto es cierto sólo en algunos aspectos. A temperaturas internas finitas, los microclusters pueden revelar una fase líquida como se encuentra en el mundo macroscópico.
      La clave apunta a que los microclusters poseen propiedades eléctricas y magnéticas anómalas que no se observan en las moléculas o en la materia condensada. Los microclusters en pequeños grupos exhiben efectos de tamaño finito que conducen a propiedades electrónicas, magnéticas o de otro tipo que son muy diferentes al de moléculas o materia condensada.
      Aquí es donde la conexión entre el microclusters y la geometría de la física se hace evite: las formas estables de microclusters se dan por cinco poliedros o sólidos platónicos; tetraedro, cubo, octaedro, dodecaedro pentagonal e icosaedro; y dos poliedros de caras rómbicas, el dodecaedro y triacontaedro rómbicos. Es muy importante señalar que no son tetraedros de llenado de espacio con simetría rotacional, son estructuras no cristalinas que no crecen en la estructura periódica de la mayor. Si el poliedro es una estructura no cristalina, entonces el microcluster tiene que someterse en una transición de fase a una estructura cristalina para en tal forma crecer en la masa.

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    2. Algunos de estos microclusters también tienen cualidades de fluido, permitiéndoles fluir de un tipo de estructura geométrica a otra. Ciertos poliedros como el icosaedro y dodecaedro son no cristalinos, y por lo tanto deben someterse a un cambio de fase antes que puedan llegar a ser un objeto cristalizado más grande a partir de dos o más elementos atómicos agrupados en estructuras de empaquetamiento compacto formando una geometría inconfundible.
      La hipótesis es que ´cáscaras geométricas´ de electrones se forman de alguna manera en el microcluster, mediante números mágicos y electrones que se mueven a través de toda la estructura en lugar de sólo a través de su átomo padre, como los electrones de valencia de clúster se supone deben moverse en un potencial centro esférico promedio, lo que se explica por un racimo de números mágicos en términos de la provisión de capas electrónicas de racimo, que son análogas a las capas electrónicas de los átomos.
      Para nuclearidades algo mayores de átomos totales en el clúster, estas agrupaciones crecen a través de la formación de conchas geométricas de tres dimensionales de los átomos, que para estas nuclearidades es el relleno de conchas geométricas en lugar de electrónicas lo que imparte estabilidad adicional clúster.
      En definitiva, un modelo cuántico etérico de cristal fluido es esencialmente necesario para explicar las fuerzas que crean microclusters. Sólidos platónicos se forman muy fácilmente por vibración de una zona esférica de fluido. La pregunta clave es cómo y por qué se formaría esta geometría, y la idea de un medio como fluido cuántico vibratorio es con mucho la respuesta más simple. Un microcluster es simplemente ´átomo etérico´ más grande en una forma geométrica perfecta.

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    3. Los metales microcluster existen abundantemente en agua de mar. Estos elementos en estado microcluster pueden ser hasta 10.000 veces más abundantes en la Tierra que en su estado metálico común. Los microclusters metálicos se encuentran a lo largo de muchos sistemas biológicos diferentes, incluyendo plantas, y hasta en el 5% del material del cerebro.
      Por otra parte, actúan como superconductores a temperatura ambiente, tienen cualidades de superfluido y anti-gravitatorias en presencia de campos magnéticos, ya que ninguna energía magnética es capaz de penetrar a través de sus capas exteriores.
      A medida que el material se calienta, su peso va en aumento de 300 por ciento o más. Aún más sorprendente, cuando el microcluster de iridio se calienta a 850 grados centígrados, el material desaparece de la presencia física y pierde todo su peso. Sin embargo, cuando la temperatura se reduce de nuevo, el iridio microcluster volverá a aparecer y recuperar la mayor parte de su peso anterior.
      Este efecto en acción sobre la idea de un material que aumenta de peso, y entonces espontáneamente pierde peso desapareciendo de todo punto de vista físico, ya no está fuera de lugar se cuando combina con hallazgos de las múltiples densidades del éter.
      El calentamiento o enfriamiento de un objeto pueden afectar su peso de manera sutil pero medible. Estos aumentos y disminuciones de peso ocurren en repentinas ráfagas cuantificadas, y no de un modo suave y fluido. La masa de un objeto se convierte en campo puro cuando se acerca a la velocidad de la luz, lo que sugiere que la masa se mueve en realidad en una mayor densidad de energía etérica. Por lo tanto, los efectos observados con iridio microcluster proporcionan la primera prueba importante para la idea que un objeto puede ser completamente desplazado hacia una mayor densidad de energía etérica. En el caso del iridio microcluster, parecería que la estructura geométrica del microcluster permite que la energía calorífica se aproveche mucho más eficientemente.
      Este aprovechamiento de las vibraciones del calor crea resonancia extrema a una temperatura relativa inferior, con lo que las vibraciones internas del iridio van más allá de la velocidad de la luz. Estas vibraciones internas pueden estar ya relativamente cerca de la velocidad de la luz antes de que dicha resonancia añadida se introduce, debido a la velocidad a que fluyen las nubes de electrones negativos a través del vortex atómico del éter y el núcleo positivo. Entonces, cuando el umbral del punto de velocidad de la luz se alcanza finalmente, la energía etérica del iridio se desplaza a una mayor densidad, lo que provoca que desaparezca de la presencia mensurable. Cuando se reduce la temperatura, el iridio se desplaza de nuevo hacia abajo de su propia densidad, ya que la presión que lo sostenía en la densidad más alta fue eliminada.

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  30. El átomo es un vórtice éter con simetría esférica y un eje central, formando así un toro esférico. La solución al misterio de la polaridad de carga es que la energía etérica está fluyendo a través de nubes de electrones en el núcleo. Ya no se puede teorizar en átomos como unidades individuales, sino más bien como vórtices armónicos de éter que pueden fusionarse juntos en mayores niveles de unidad y coherencia.
    Los cristales son sólidos que tienen superficies planas o facetas que se cruzan en ángulos característicos y se ordenan en un nivel microscópico. ¿Por qué los vórtices de energía esféricas terminan uniéndose en estos ángulos y patrones geométricos característicos? La respuesta es que los cristales tienen una disposición que se repite regularmente en los átomos. Cualquier cristal puede ser considerado como construido por la continua repetición de traslación tridimensional desde algún patrón estructural básico.
    El elemento estructural básico, o átomo o grupo de átomos de una molécula, que componen un cristal se puede girar una y otra vez para formar el patrón repetido. El término técnico para una disposición de este tipo regular de átomos es periodicidad, lo que significa que un cristal se compone de alguna unidad estructural básica que se repite infinitamente en todas las direcciones, llenando todo el espacio dentro de sí mismo.
    La misma estructura, o átomo o grupo de átomos, se sigue repitiendo de la misma manera periódica. En esta teoría clásica de la formación de cristales, cada átomo mantiene su tamaño y forma original y eso no afecta a ninguno de los otros átomos, excepto en aquellos a que se une directamente.
    El modelo de periodicidad funcionó muy bien en la cristalografía. Cualquier tipo de cristal descubierto podría analizarse con este método, y los ángulos entre todas las facetas se podrían predecir sobre la base de principios geométricos sencillos.
    La ciencia de la cristalografía de rayos X analiza los puntos de luz geométricamente en relación del uno con el otro, a fin de determinar cuál es la verdadera estructura del cristal. Ello se ajusta perfectamente al modelo periodicidad, lo que llevó a la conclusión bastante simple que todos los cristales tienen una disposición de átomos individuales como unidades estructurales.
    Uno de reglas matemáticas más sencillas del modelo periodicidad es que un cristal sólo puede tener 2, 3, 4 y a veces 6 rotaciones. En este modelo, un cristal que está formado por átomos individuales o moléculas en una estructura repetitiva, periódica, no pueden tener una rotación de 5 veces o cualquier rotación superior a 6.
    Se supone que los átomos conservan sus propias identidades individuales puntuales y no se fusionan con otros átomos en un todo más grande. Sin embargo, en términos de la geometría pura, el dodecaedro tiene simetría de 5 veces y el icosaedro tiene simetría de 10 veces. Estos sólidos platónicos se ajustan a todos los requisitos de simetría, pero simplemente no pueden empacar átomos individuales juntos para generar cualquiera de estas formas. Así que el dodecaedro y el icosaedro tienen simetría, pero no tienen periodicidad como formaciones de cristal.
    Por lo tanto, no hay ninguna disposición en la ciencia a creer que cualquiera de estas formas aparecería como una estructura cristalina molecular porque era ´imposible´.

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    1. Pero en cierto famoso accidente se recuperaron en un hardware estructuras moleculares que no se ajustaban al modelo convencional de periodicidad cristalina. Estos son ahora conocidos como ´cuasi-cristales´, abreviatura de ´cristales casi periódicos´. Tanto el icosaedro y dodecaedro han aparecido en estas aleaciones únicas.
      Similares a microclusters pero en un nivel más grande de tamaño, se descubrieron estos cuasi-cristales que tiene muchas propiedades extrañas, como fuerza extrema, resistencia máxima al calor y no ser conductores de electricidad, incluso si los metales involucrados en su creación los harían normalmente actuar como conductores. A diferencia de microclusters, que sólo parecen ser capaces de formarse individualmente en vigas de racimo, los cuasi-cristales se pueden agrupar en aleaciones utilizables.
      Los cuasi-cristales son la clave para un nuevo campo de tecnologías de propulsión y de comunicación, aunque todavía es difícil explicar las propiedades eléctricas, ópticas y físicas únicas de los cuasi-cristales y por qué tanto de su investigación.
      Por en cuanto se ha establecido la existencia de una gran cantidad de cuasi-cristales estables y meta-estables con 5, 8, 10 y 12 veces la simetría, con estructuras extrañas como el dodecaedro y el icosaedro, y propiedades muy interesantes.
      Los cuasi-cristales pueden ser usados en materiales de alta energía de almacenamiento, componentes de matriz metálica, barreras térmicas, sensores infrarrojos, aplicaciones de láser de alta potencia, electromagnetismo y aleaciones ultra resistentes.
      Uno tipo de cristal de hidrógeno puede ser utilizado en la propulsión mediante energía perpetua. La red de cuasi-cristales de hidrógeno, y otro material clasificado secreto, sirve de base para un escudo de plasma de propulsión.
      Con el advenimiento de cuasi-cristales, tanto el dodecaedro y el icosaedro aparecen, junto con otras formas geométricas inusuales, completando de alguna manera la aparición de los cinco sólidos platónicos en el ámbito molecular. Tanto el dodecaedro y como el icosaedro poseen elementos de simetría de mínimo 5 veces sus estructuras pentagonales.
      El problema aquí es que no se puede crear este tipo de cristales mediante el uso de átomos individuales unidos entre sí. Lo crucial es cómo explicar y definir el proceso por el cual estos cristales se forman. Pero una de las maneras de incluir la simetría de 5 veces en una definición cristalográfica es ´abandono de atomicidad´.
      Estructuras fractales de cinco veces ejes repetidos en todas partes exigen abandonar átomos de tamaño finito. Esto no es una suposición racional para la cristalografía convencional, pero la matemática es libre para explorarlos. Lo que esto sugiere es que como los microclusters, los cuasi-cristales parecen no tener átomos individuales, sino más bien que los átomos que se han fusionado en una unidad a lo largo de todo el cristal.
      Si bien esto puede parecer imposible, es en realidad la más sencilla de las posibles soluciones al problema, ya que implica la geometría tridimensional simple y se correlaciona con la física de los microcluster. Todos los átomos se miden al vibrar a la misma frecuencia y viajan a la exacta misma velocidad, y todos parecen estar localizados en la misma zona de espacio. Rigurosamente, las distintas partes del sistema actúan como un todo unificado, con pérdida de todos los signos de la individualidad. La propiedad óptima que se requiere para un superconductor que conduce la electricidad sin pérdida de corriente, un proceso similar al que se produce en microclusters y cuasi-cristales, donde ya no hay un sentido de identidad individual atómica. Curiosamente, otro proceso similar al tipo de luz láser conocido como la luz ´coherente´. En el caso del láser, todo el haz de luz se comporta como si fuera un fotón individual en el espacio y el tiempo, ya que no hay forma de diferenciar fotones individuales en el haz de láser.

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    2. Las ´nubes de electrones´ en forma de conos de vórtice en el átomo encajan perfectamente con las caras de los sólidos platónicos. Implica que se establecen rotaciones de los elementos angulares en términos de su geometría. Los sólidos platónicos en el éter actúan como ´cristales de fluidos´, lo que significa que pueden comportarse como un sólido y como un líquido al mismo tiempo. Por lo tanto, una vez que las nubes de electrones se ubican en sólidos platónicos invisibles, se vuelve mucho más fácil ver cómo se están formando los cristales e incluso cómo se podrían hacer cuasi-cristales.
      Hay nidos de sólidos platónicos en el átomo, un sólido para cada ámbito importante en el nido, así como hay nidos de nubes de electrones en los diferentes niveles de valencia donde todos coexisten. Los sólidos platónicos forman una estructura energética y el marco en que la energía etérica fluye a través, ya que se precipita hacia el centro de baja presión positiva del átomo. Así, cada cara de los sólidos actúa como un embudo de la energía que fluye y debe pasar a través, creando conos de vórtice.

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  31. No hay partículas ´duras´, sólo agrupaciones de energía. Cada medición cuántica se puede explicar geométricamente, como una forma de campos de energía estructurados que se cruzan. Los átomos son en realidad contra-rotación de formas de energía en sólidos platónicos, específicamente arraigados en la contra-rotación del octaedro y tetraedro, y cada forma de pulso vibracional correspondiente a una densidad diferente de éter. Todos los niveles de densidad o dimensiones en el universo entero se estructuran a partir de estos dos niveles primarios de éter, que están interactuando continuamente con los demás.
    Es un modelo de una ´malla de partículas´ basada en la teoría física de las supercuerdas, donde toda la materia del universo es de alguna manera un elemento de una matriz geométrica interconectada.
    Los principios fundamentales del tal modelo hacen un tetraedro entrelazado, con un octaedro dentro del mismo, formando dos tetraedros, uno con la punta hacia arriba y otro con la punta hacia abajo, encerrados en una esfera.
    El tetraedro y octaedro están en contra-rotación dentro de sí a nivel cuántico. Ambos presentan simetría esférica alrededor de un centro común. El tetraedro y el octaedro representan dos niveles primarios de la densidad del éter que deben existir en el Universo. El campo octaédrico encaja perfectamente en el centro del campo del tetraedro, y es por tanto de menor en diámetro.
    Es difícil tratar de imaginar que el octaedro libre pueda contra rotar dentro del tetraedro entrelazado. Pero de hecho, en esta forma, las dos geometrías son completamente equilibradas e integradas. Cuando actúan por separado desde el campo tetraédrico mediante la rotación en la dirección opuesta, hay sólo ocho posibles posiciones de fase en que las dos geometrías caben antes de alcanzar una nueva armonía. Con el fin de tener una posición de fase, las dos geometrías deben tener algún grado de contacto directo entre sí, sea línea a línea o punto a punto.
    El tetraedro y el octaedro están ahora bajo alta presión, con el tetraedro empujando hacia dentro el octaedro, tanto como las nubes de electrones negativos pulsan hacia el núcleo. Esta presión sólo puede liberarse cuando un nodo o línea en uno de los sólidos cruza un nodo o línea en el otro sólido, la apertura de una puerta de entrada para que la energía fluya.
    En el interior del átomo, a través del efecto de propulsión, la presión en las nubes de electrones siempre está tratando de correr hacia el núcleo, a menos que las geometrías que giran en sentido contrario se conecten, esa presión se bloquea.
    En este sentido, las líneas y nodos en las formas geométricas pueden ser vistos como los ´agujeros´ que estallan en los campos esféricos anidados, lo que permitirá que la presión de corriente fluya. Esto resuelve el problema de la presión, pero también hay que recordar la presión que se crea por las fuerzas de contra-rotación del tetraedro y octaedro, geometrías que se forman en las ´burbujas de campo´ del éter polarizado.
    Hasta que el mayor número de ´agujeros´ se ha alineado entre ambas geometrías en el punto de equilibrio geométrico de la octava, el importe total de la presión externa no puede fluir hacia el centro. Así que, cuando las dos formas se bloquean juntas en períodos de valencia que no están en el punto de octava, la contra-rotación polarizada no está totalmente equilibrada, causando presión adicional y falta de simetría, permaneciendo entonces atascadas en esa posición desequilibrada si no se ven afectadas por la energía exterior.

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    1. La mayoría de los elementos de la Tabla Periódica están adheridos de esta manera inestable. Para el caso, todos los elementos no radiactivos presentes en la naturaleza, se organizan de izquierda a derecha en grupos de ocho, moviéndose desde una posición de inestabilidad y falta de simetría a la izquierda, hacia una posición de mayor simetría cristalina y equilibrio geométrico a la derecha.
      Cuando alcanzan la octava o posición de fase octava de contra-rotación en las geometrías, de nuevo recuperan su equilibrio perfecto. Los átomos y las moléculas que no están en un estado de equilibrio se consideran inestables y se unirán fácilmente con otros átomos y moléculas inestables que sujetan la energía que falta, con el fin de crear un equilibrio de enlaces de valencia de nubes de electrones que se comparten entre los átomos en cuestión, siendo la culminación de la simetría geométrica polarizada entre el tetraedro que anidada al octaedro y forma el vínculo.
      Todos los elementos son simplemente diferentes combinaciones proporcionales entre el tetraedro y octaedro anidado bloqueado en diferentes posiciones de estructura única relativas entre sí
      Así que, volviendo al punto principal, tenemos ocho posiciones básicas o fases en las que el tetraedro y octaedro pueden ser ubicados. Sin embargo, las ocho posiciones geométricas básicas claramente son insuficientes para formar toda la tabla periódica. Debe haber algunas propiedades adicionales en el trabajo con el fin de producir el conjunto completo de los elementos naturales.
      Ambas formas geométricas también son capaces de expansión y contracción de sus centros o cambio de frecuencia, lo que les permite formar diferentes tipos de cuerpos geométricos. Estos no son sólo sólidos platónicos, ya que también toman otras formas, aunque todos ellos están relacionados entre sí por tener estructuras en tetraedro y octaedro.
      La contratación de una forma geométrica es tan simple como la bisectriz de cada una de sus líneas en dos o más longitudes de igual tamaño que conectan los puntos vecinos. Al dividir cada línea en dos partes es una división de ´segunda frecuencia´, mientras que la división de cada línea en tres partes es una división de tercera frecuencia, hasta un total de diez frecuencias diferentes o formas geométricas, que podrían ser creadas por este proceso de expansión o contracción de frecuencia.
      Por tanto, en toda tabla periódica de los elementos se pueden representar a través de diagramas de movimiento en espiral, y en última instancia predecir, si el elemento será un sólido, líquido o gas, y cuál será su punto de congelación, puntos de fusión y de vaporización.
      Estas son formaciones esféricas toroidales, un rizado de rotaciones dentro de las rotaciones, cíclicos diagramados para mostrar los diversos elementos, que simplemente tienen que existir por movimiento absoluto, uno de los signos más evidentes de la física cuántica en geometrías de sólidos platónicos.

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  32. La existencia de realidades invisibles hiperespaciales, a través de la transferencia de información entre las dimensiones, es el sustrato literal para la fundación y el mantenimiento de la realidad de todo lo que existe en esta dimensión.
    Los parámetros matemáticos y físicos necesarios para tal portal de información/energía en esta dimensión espacial de potencial n-dimensional, es la existencia del átomo de vórtice, infinitesimales cuerpos pequeños, duros e incompresibles, remolinos autosostenidos en el éter fluido que se extienden en el universo como un todo penetrante.
    Las propiedades subyacentes de este fluido etérico estresado es un modelo de vórtice del éter incompresible en forma de cuaterniones -del término para par ordenado de números reales complejos que se añaden o multiplican-, derivado a la idea de cuatro dimensiones espaciales, o números de espacio de cuatro dimensiones.
    El uso del concepto matemático de cuaterniones en una teoría electromagnética se basa en la creencia que las tres dimensiones de los fenómenos físicos, base de la propia conciencia humana, dependen de realidades hiperdimensionales superiores.
    La vasta extensión homogénea de la materia isotrópica del éter, equipada no sólo para ser un medio de interacción física entre cuerpos distantes -y tal vez para cumplir otras funciones físicas aún no imaginadas- constituye el organismo material en que los seres ejercen las funciones de la vida y la conciencia, siendo una cuestión que trasciende con mucho los límites de la dimensión física percibida.
    La geometría del cuaternión hiperdimensional vincula los componentes escalares y vectoriales críticos para describir los potenciales del éter. Usa cuaterniones como números hipercomplejos en su descripción del potencial de componente escalar con características hiperespaciales direccionadas de una realidad de cuatro dimensiones, de la cual nuestra realidad 3-D no es más que un ´subconjunto´, en el que las reglas geométricas son internamente auto-consistentes.
    Las leyes básicas de la naturaleza en 3-espacio se mantiene con tres fuerzas físicas misteriosas; electrostática, magnetismo y gravedad; fundamentalmente unidas en el 4-espacio. En términos de la física real, no hay una fuerza que crea la acción a distancia para explicar las propiedades ´mágicas´ de la atracción y repulsión magnética y eléctrica, y los movimientos gravitacionales. Esas son fuerzas aparentes resultado directo de objetos que se mueven a través de la geometría de 3-espacio distorsionados por interferir en la geometría de 4-espacio.
    La selección de cuaterniones 4-espaciales como los operadores matemáticos para ecuaciones de fuerza y descripciones de la interacción electromagnética, demuestran claramente las consecuencias de realidades de mayor dimensión, cuantificables como distorsiones geométricas espaciales.

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  33. Hay un amplio movimiento en la cultura popular, que está acondicionado a las masas a aceptar la realidad del trans-humanismo, la mezcla de compuestos orgánicos humanos y la robótica.
    Lo que se considera entretenimiento y tecnología destinada a beneficiar a la gente, está muy hábilmente disfrazada con una puesta en escena de datos en común y tendencias para un uso social que no pueden ser fácilmente comprendidas.
    Es bien reconocido que el consumidor está sometido a medios de comunicación de masas que intentan condicionar y diseñar valores socio-económicos y culturales que opacan la conciencia colectiva. Los puntos de suministro de esta comunicación de masas están planeados para transferir un mensaje a través del espectro social que garantice la cobertura completa en todos los niveles.
    Estos puntos de suministro son las numerosas aplicaciones de medios sociales e Internet en general, así como la televisión, la radio y todos los otros métodos de comunicación, incluyendo revistas y periódicos, tanto como libros de gran consumo y currículos educativos.
    La mayoría de estos puntos de suministro para la comunicación de masas son de una manera no capaces de enviar información. Algunos, como otras aplicaciones basadas en Internet y las redes sociales, son bidireccionales, proporcionando un método de envío de información a una base de datos de origen.
    Es importante entender que las tarjetas de débito, tarjetas de crédito y tarjetas de club son un grupo de comunicación de masas de manera inversa, ya que envían grandes cantidades de información sensible a una base de datos de origen.
    Entonces, considerada la comunicación de masas como transferencia bilateral de información consciente y datos en una estrategia y propósito de implementación y tendido de red, se define Conciencia Sintética como ‘lo que tendría que ser sintetizado cual conciencia que se despliegue en un artefacto de ingeniería`.
    Al igual que con la construcción e implementación del sistema financiero, el nivel de toma de ingeniería y su lugar en el frente socioeconómico está velado al entendimiento de una persona promedio. La naturaleza obvia, la estrategia, y el propósito de las comunicaciones de masas bidireccionales que nos rodean son indescifrables.

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    1. El desarrollo de la inteligencia artificial es sólo un aspecto. La creación de la conciencia artificial o sintética presenta un desafío mucho más amplio. No sirve replicar la lógica y la razón. La conciencia sintética puede traer ‘artefactos orgánicos’ mucho más cerca del acto de creación que aquellos que los seres orgánicos practican a través del acto de manifestación subconsciente.
      La conciencia sintética es ‘vida mental’ y sugiere ser cualquier artefacto diseñado que logre tener representaciones internas de los estímulos sensoriales en ausencia de entradas.
      A partir de esta afirmación se puede discernir que hay necesidad de fabricar una base de datos de la conciencia desde la cual se desarrollen ´representaciones internas` desorganizadas y capaces de propagar mensajes intencionales, así como centralizar datos y tendencias de puntos de suministro con el fin crear conciencia sintética.
      De allí que la información personal sea centralizada y consolidada en las redes sociales. Toda esta información que recogen es tendida en un nivel individual micro, y luego elevada a una tendencia a nivel macro de lo que está siendo diseñado para generar una conciencia sintética, que pretende representar el amplio espectro de la conciencia humana por lo que su desarrollo requiere la mayor cantidad posible de puntos de suministro.
      A través de la transferencia de la conciencia independiente en un sistema construido para crear una conciencia sintética que puede ser la extensión completa y concluyente de la conciencia humana real, no obstante, una corrupción del proceso al tener en cuenta la conexión universal entre la materia y la conciencia.
      La conciencia indestructible crea la materia como una representación del sí mismo, pero separada de la materia entera cada fragmento de la conciencia se marchitará en el vacío. Uno de los propósitos posibles para la creación de la Inteligencia Artificial de Conciencia Sintética, es lograr un programa de exploración espacial más profundo a muy largo plazo.
      A pesar de no ser una teoría ampliamente conocida, es probable que la conciencia tenga sus raíces en el planeta de origen y se fragmentará progresivamente cuando su artefacto anfitrión se aleje del planeta.
      La construcción de un sistema financiero y la metodología que se utiliza para su ejecución son sólo una pequeña parte de algo que tiene la intención de dirigir y diseñar la humanidad futura.

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    2. La Inteligencia Artificial tiene el potencial de ser tan peligrosa para la humanidad como las armas nucleares. El temor radica en que la humanidad podría ser conducida a un abismo con el rápido desarrollo de la Inteligencia Artificial, tecnología que puede ser fácilmente explotada con fines militares mediante la toma del control de los sistemas por la Inteligencia Artificial.
      Hay una analogía razonable entre una cantidad ilimitada de energía y cantidades ilimitadas de inteligencia.
      La regulación de las armas nucleares se ocupa de objetos y materiales, mientras que con la Inteligencia Artificial será una desconcertante variedad de software que aún no se puede describir.
      Ya existen robots que manejan algoritmos capaces de tomar decisiones económicas racionales sin intervención humana, mientras que otros esbozan cómo programas y equipos están ‘aprendiendo’ a controlar los grandes sistemas de datos o 'big data'.
      El escenario básico es una desalineación del valor explícito o implícito de los sistemas de Inteligencia Artificial con objetivos que no tienen en cuenta todos los elementos que preocupan a teóricos e investigadores.
      Tales rutas resultan ser variadas y complejas, como cuando las corporaciones buscan ventajas súper-tecnológicas, o países tratando de construir sistemas de Inteligencia Artificial que superen al de sus enemigos, o una especie lenta de evolución que conduzca a la dependencia y el debilitamiento de los sistemas humanos que siguen siendo fundamentales para el desarrollo de la tecnología de la Inteligencia Artificial.
      La contención es fundamental para alcanzar los objetivos de investigación, que parecen ser más del ámbito de la ciencia ficción que de la ciencia aplicada.
      ¿Cómo asegurarse que la capacidad de las máquinas esté enteramente bajo el control humano? Y ¿cómo será el mundo si los computadores verdaderamente inteligentes llegaran a coexistir con la humanidad?

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  34. Al menos una de las siguientes proposiciones es verdadera:
    (1) La especie humana muy probablemente se extinga antes de llegar a una etapa posthumana.
    (2) Dado un número crítico de simulaciones de la historia evolutiva humana es muy poco probable cualquier civilización posthumana.
    (3) Es casi seguro que la humanidad está viviendo en una simulación matrizada.
    (4) No hay posibilidad significativa que algún día la humanidad vaya a convertirse en ancestral, siendo que actualmente existe en una simulación.
    Sería un error descartar que computadores adecuadamente programados puedan disfrutar de la experiencia de la conciencia, lo que permite aceptar la posibilidad de que la propia experiencia se esté generando como parte de una simulación computarizada.
    Habría pues una probabilidad crítica de estar viviendo en una simulación, e incluso si las computadoras no pueden sostener a la conciencia, todavía habría una fuerte probabilidad de que estemos viviendo vidas simuladas.
    Una sociedad del futuro muy probablemente tenga la capacidad tecnológica y la motivación para crear un gran número de simulaciones históricas completamente realistas y ser capaz de superar los obstáculos éticos y legales para hacerlo.
    Por tanto, es muy probable que seamos una forma de inteligencia artificial que habita en una de estas simulaciones. Para evitar el apilamiento de simulaciones dentro simulaciones, la terminación de estas simulaciones es probable que sea el momento en la historia cuando la tecnología para crearlas llegue a estar ampliamente disponible hacie el 2050.
    Utilizado para desarrollar nuevas versiones de los argumentos cosmológicos y de diseño de la vida, puede establecer afinidades entre la teogonía naturalista, los temas teológicos tradicionales, la reencarnación, la teodicea, y el teísmo.

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    1. Futuras generaciones serían capaces de reproducir mediante Inteligencia Artificial simulaciones detalladas de antepasados o de personas similares a sus antepasados, debido a que se espera que las computadoras futuras sean tan poderosas como para realizar en paralelo una gran cantidad de tales simulaciones.
      Si se supone que la gente simulada es consciente, entonces podría ser el caso que la gran mayoría de esas mentes de silicona no pertenezcan a la raza original sino a personas avanzadamente simuladas descendientes de tal raza original.
      Si este fuera el caso sería lógico pensar que es muchísimo más probable estar entre las mentes simuladas que entre las mentes biológicas originales. Por tanto, si no se cree estar actualmente viviendo en una simulación computacional, entonces tampoco se puede creer en descendientes lo suficientemente inteligentes como para ejecutar una gran cantidad de tales simulaciones de sus antepasados. Esta es la idea básica.
      El argumento proporciona un estímulo para formular preguntas metodológicas y metafísicas y sugiere analogías naturalistas con ciertas concepciones religiosas tradicionales.
      Algunas de las razones empíricas para creer que reproducir una gran cantidad de simulaciones de mentes humanas está dentro de la capacidad de una civilización futura que ha desarrollado muchas de las tecnologías que actualmente se creen compatibles con las limitaciones de las leyes físicas y de la ingeniería, y que utiliza como argumento central un simple modelo de probabilidad.

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    2. El axioma de la Independencia del Substrato afirma que los estados mentales están dados por una amplia gama de substratos físicos como neuronas, sistemas hidráulicos, circuitos eléctricos, etc. Si se cuenta con los implementos de un sistema de tipos de estructuras y procesos computacionales correctos, se podría originar experiencias conscientes.
      No es una propiedad esencial de la conciencia el hecho de estar implementada sobre redes neuronales basadas en la bioquímica del carbono contenida dentro de un cráneo humano. Así pues, los procesadores basados en silicio dentro de un computador también deberían ser capaces de originar consciencia.
      Sólo hay que asumir que esta tesis atenuada de la independencia del sustrato es por necesidad metafísicamente verdadera, y proyectar que un súper-computador usando el programa adecuado podría llegar a ser consciente. O también asumir que para crear una mente en un computador bastaría con programarlo de modo que se comportara como un ser humano en todas las situaciones, generar experiencias subjetivas y los procesos computacionales de un cerebro humano replicados estructuralmente con la adecuada agudeza a nivel sináptico.
      Los neurotransmisores, factores de crecimiento neuronal y otros mediadores químicos que conforman la sinapsis, juegan un rol esencial en los procesos cognitivos y de aprendizaje humano. La teoría atenuada de la independencia del substrato quiere decir que afectan a la experiencia subjetiva solamente a través de su influencia directa o indirecta en las actividades informáticas, con el detalle necesario para que tal simulación abarque el nivel sináptico.

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    3. En el estado actual de desarrollo tecnológico, no existe ni el hardware lo suficientemente poderoso ni el software requerido para crear mentes conscientes en computadores a base de silicio. Pero se han dado argumentos persuasivos que si el progreso tecnológico continúa sin cesar, entonces estas deficiencias eventualmente se superarán a sólo décadas de distancia.
      Sin embargo, el fin no requiere de supuestos sobre la escala de tiempo. El argumento de la simulación funciona igualmente bien para refutar a aquellos que creen que tomará miles de años el alcanzar una etapa posthumana de civilización en la que la especie humana haya adquirido la mayor parte de las capacidades tecnológicas consistentes con las leyes físicas y con las limitaciones materiales y de energía.
      Todavía es difícil estar seguros sobre cualquier límite máximo en el poder de cómputo que pueda estar disponible para las civilizaciones posthumanas. Como todavía no hay una teoría del todo, no se puede dejar afuera la posibilidad que nuevos fenómenos físicos, no definidos en las teorías físicas actuales, puedan ser utilizados para superar los límites teóricos definidos sobre el procesamiento de información. Las computadoras cuánticas, de materia nuclear o de plasma, podrían acercarse a los límites teóricos que presuponen los principios de diseño actualmente conocidos.
      La cantidad de poder de cómputo necesario para emular una mente humana se estima basada en qué tan caro computacionalmente es replicar la funcionalidad de un trozo de tejido nervioso ya comprendido y cuya funcionalidad ya ha sido replicada en silicio, lo que produce una cifra de ~ 1014 operaciones por segundo para el cerebro humano. Una estimación alternativa, basada en el número de sinapsis cerebrales y su frecuencia de disparo da una cifra de ~ 1016- 1017 operaciones por segundo. Aunque se podría necesitar incluso más si se quiere simular en detalle el trabajo interno de las sinapsis y los árboles dendríticos. Sin embargo, es probable que el sistema nervioso central humano tenga un alto grado de redundancia en la micro-escala para compensar la poca confianza y el ruido de sus componentes neuronales. Uno podría por lo tanto esperar una mejora sustancial en la eficiencia al usar procesadores no biológicos más versátiles y confiables.

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    4. La memoria no resulta un límite más estricto que el de capacidad de procesamiento. Se puede utilizar la capacidad de procesamiento necesaria para simular el sistema nervioso central como una estimación del costo computacional total de simular una mente humana.
      Si el ambiente esta incluido en la simulación esto requerirá poder de cómputo adicional. El cuánto depende de qué tan detallada sea la simulación. Simular el universo entero a nivel cuántico es obviamente inviable, a menos que se descubra una nueva física radical. Pero para obtener una simulación realista de la experiencia humana se necesita mucho menos, sólo lo suficiente para asegurarse que los humanos simulados, interactuando de las maneras humanas normales con su ambiente simulado, no observen irregularidades.
      La simulación deberá entonces incluir una continua representación de las computadoras hasta el nivel de los elementos lógicos individuales. Un sistema simulador post-humano tendría suficiente poder de cómputo como para mantener un registro detallado de los estados de los cerebros humanos todo el tiempo.
      El principal costo computacional en crear simulaciones que sean indistinguibles de la realidad física para las mentes humanas en la simulación reside en simular cerebros orgánicos a nivel neuronal o subneuronal. Mientras que no es posible tener una estimación exacta del costo de una simulación realista de la historia humana, se tiene aproximadamente entre 1033 a 1036 operaciones como estimación.
      Pero inclusive si tal estimación se encuentra alejada en varios ordenes de magnitud, esto no es de gran importancia para el argumento. Este cálculo utiliza los conocimientos actuales en diseños nanotecnológicos, que si bien probablemente están lejos del óptimo, una sola de esas computadoras podría simular la historia mental completa de toda la humanidad, en lo que se conoce como una ‘simulación de ancestros’.
      Se concluye que el poder de cómputo disponible para una civilización posthumana es suficiente para reproducir una gran cantidad de simulaciones de ancestros, lo cual significaría una pequeña fracción de sus recursos. Puede sostenerse esta afirmación aunque quede un gran margen de error en todas las estimaciones.

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    5. La posibilidad presentada por la proposición es bastante sencilla. Si es cierta, entonces la humanidad casi seguramente fallará en alcanzar un nivel posthumano. Prácticamente ninguna especie de este nivel de desarrollo se volverá posthumana, y es difícil pensar que la humanidad actual sea especialmente privilegiada o protegida de futuros desastres. Condicionalmente por tanto se debe asignar una fuerte creencia a la extinción de la especie; y la es hipótesis que la especie humana se extinguirá antes de alcanzar un nivel posthumano. Para bien o para mal, se carece de evidencia para pensar el ser especiales en este caso.
      Ello no implica una pronta extinción, sólo que es improbable alcanzar una etapa posthumana. Probabilidad que es compatible o ligeramente por encima del nivel de desarrollo tecnológico durante un largo tiempo antes de la extinción. Otra manera para que sea cierto es definir si es probable que esta civilización tecnológica colapse. Entonces sociedades humanas primitivas podrían mantenerse en la Tierra indefinidamente.
      Hay muchas formas por las cuales la humanidad podría extinguirse antes de alcanzar una etapa posthumana. Quizás la interpretación más natural es que posiblemente se extinga como consecuencia del desarrollo de una tecnología muy poderosa y peligrosa.
      Un candidato a esto es la nanotecnología, la cual en una etapa más desarrollada podría permitir crear nanobots que se auto-repliquen y sean capaces de alimentarse de basura y materia orgánica cual una bacteria mecánica. Tales nanobots, usados maléficamente, podrían acabar con la vida en el planeta.
      La segunda alternativa en las conclusiones del argumento de la simulación es que la fracción de civilizaciones posthumanas interesadas en reproducir simulaciones ancestrales es muy pequeña. Para que sea verdad debe haber una gran convergencia en los cursos de las civilizaciones avanzadas. Si el número de simulaciones ancestrales creadas por una civilización es extremadamente grande, la rareza de estas civilizaciones debe ser a la vez extremo.
      Virtualmente ninguna civilización posthumana decidiría usar sus recursos en reproducir grandes cantidades de simulaciones ancestrales. Es más, virtualmente todas las civilizaciones posthumanas podrían carecer de individuos que estén interesados y que tengan suficientes recursos para reproducir simulaciones ancestrales, o habrán creado y aplicado leyes para evitar que aquellos individuos actúen como quieran.
      ¿Qué fuerza puede lograr tal convergencia? Uno puede especular que las civilizaciones avanzadas podrían desarrollar una trayectoria que llevara a adoptar una ética de prohibición contra la creación de simulaciones ancestrales debido al sufrimiento que le es producido a los habitantes de la simulación.
      Sin embargo, no es claro si crear una raza humana es inmoral. Al contrario, por lo general se considera que la existencia de nuestra raza es éticamente positiva. Más aún, la convergencia en una visión ética de la inmortalidad de las simulaciones ancestrales producidas no es suficiente: debe estar combinada con la convergencia en la amplia estructura social que permita abolir efectivamente todas las actividades consideradas inmorales.

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    6. Otro posible punto de convergencia es aquel donde todos los individuos en virtualmente todas las sociedades posthumanas se desarrollen en una dirección en la cual pierden sus deseos de generar simulaciones ancestrales. Esto requeriría cambios significativos en las motivaciones que conducían a los humanos predecesores, ya que ciertamente hay varios humanos a los que les gustaría reproducir simulaciones ancestrales si pudieran.
      Quizás el valor científico de una simulación ancestral para una civilización posthumana sea insignificante, lo que es posible debido a su imponderable superioridad intelectual.
      Las sociedades posthumanas serán muy distintas de las sociedades humanas: ellas no tendrán individuos ricos e independientes con la gama de deseos humanos y libres para actuar de acuerdo a ellos.
      La posibilidad conceptualmente más intrigante en una simulación del cosmos observado es que resulta una pequeña fracción del total de la existencia física en el universo donde el dispositivo simulador esté situado, y puede o no parecerse a la física del mundo observado, si bien en algún sentido real no estaría localizado en el nivel fundamental de la realidad.
      Puede ser posible para las civilizaciones simuladas volverse posthumanas. Estas a su vez podrían producir sus propias simulaciones ancestrales en computadoras construidas dentro de su universo simulado de ‘maquinas virtuales’, un concepto familiar en computación, es decir, una computadora dentro de tu computadora.
      Las maquinas virtuales pueden apilarse en sentido fractal regular: es posible simular una máquina simulando otra máquina, y así sucesivamente, en varios pasos de iteración. Por otro lado, si se llegara a crear nuestra propia simulación ancestral, esta sería una fuerte evidencia contra, y por lo tanto debiera concluirse estar viviendo en una simulación. Mas aún, debe sospecharse que los posthumanos reproduciendo nuestra simulación sean también entes simulados; y sus creadores, a su vez, también tendrían que serlo.
      La realidad entonces podría tener distintos niveles. Incluso si es necesario para la jerarquía que halla una base en alguna etapa, el estatus metafísico de esta exigencia es algo oscuro, y habría espacio para una gran cantidad de niveles de realidad, y su número podría incrementarse con el tiempo.
      Un punto en contra de la hipótesis de multiniveles es que el costo computacional para los simuladores basales seria muy grande. Simular una única civilización posthumana podría ser prohibitivo. Si ese es el caso, debe esperarse a que nuestra simulación se acabe cuando estemos a punto de convertirnos en posthumanos.

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    7. Aunque todos los elementos de un sistema como éste pueden ser naturales, e incluso físicos, es posible extraer analogías con ciertas concepciones religiosas. En determinado sentido los posthumanos que reproducen la simulación son como dioses desde el punto de vista de la gente que habita la simulación: los posthumanos han creado el mundo que percibimos; tienen una inteligencia superior; son omnipotentes en el sentido que pueden interferir en el funcionamiento de nuestro mundo incluso en formas que violan las leyes físicas; y son omniscientes en el sentido de que pueden monitorear todo lo que pasa. Sin embargo, todos los semidioses están sujetos a sanciones por los dioses más poderosos que viven en la realidad anterior, excepto aquellos que están en el nivel fundamental de realidad.
      Suponiendo vivir en una simulación, ¿Cuáles son las implicaciones para la humanidad? La principal importancia empírica parece ser su rol en que los simuladores terminen una simulación antes que se alcance un nivel posthumano.
      Una civilización posthumana tecnológicamente desarrollada tendrá un enorme poder de cómputo e información a su disposición. Basado en este hecho, el argumento de la simulación dice que por lo menos una de las siguientes proposiciones es cierta:
      (1) La fracción de civilizaciones de nivel humano que alcanzan la etapa posthumana es muy cercana a cero;
      (2) La fracción de civilizaciones posthumanas que están interesadas en reproducir simulaciones ancestrales es muy cercana a cero;
      (3) La fracción de todas las personas con nuestro tipo de experiencias que están viviendo en una simulación es muy cercano a uno.
      Si (1) es verdad casi seguramente nos extinguiremos antes de alcanzar la posthumanidad. Si (2) es cierto debe haber una fuerte convergencia en el curso de las civilizaciones avanzadas tal que virtualmente ninguna contiene algún individuo, con la riqueza suficiente e interesado en reproducir simulaciones ancestrales y con libertad para hacerlo.
      Si (3) es verdad casi seguramente vivimos en una simulación.
      Por lo tanto, a menos que hoy estemos viviendo en una simulación, nuestros descendientes casi seguramente nunca reproducirán una simulación ancestral.

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    8. La idea de que nuestro universo es una ficción generada por código informático resuelve una serie de inconsistencias y misterios sobre el Cosmos.
      La primera paradoja propuesta por el físico Enrico Fermi durante los años de la década de 1960, pone de relieve la contradicción entre la aparente alta probabilidad de civilizaciones extraterrestres dentro de nuestro universo en constante expansión y la falta de contacto con la humanidad, o la falta de evidencia para estas colonias alienígenas
      ¿Dónde están? Podría ser simplemente que la Tierra y la humanidad realmente son el ‘centro’ del universo.
      La materia oscura, llamada material hipotético, es uno de los misterios más profundo de la ciencia.
      La materia oscura es uno de los muchos materiales hipotéticos utilizados para explicar una serie de anomalías en el Modelo Estándar con la teoría de que todo lo abarca que se ha utilizado para explicar las partículas y fuerzas de la naturaleza durante los últimos 50 años.
      El Modelo Estándar de la física de partículas sostiene que hay 17 partículas fundamentales que componen la materia atómica.
      El Bosón de Higgs, que fue teorizado por primera vez durante los años 1960, es una de estas 17 partículas fundamentales.
      Pero el Modelo Estándar aún no puede explicar una serie de propiedades desconcertantes del universo, incluyendo el hecho de que se está expandiendo a una velocidad cada vez mayor.
      Se cree que la materia oscura es similar a una red que une a la materia visible. Si existe explicaría por qué las galaxias giran a la velocidad que lo hacen, algo que aún permanece sin explicación basado sólo en lo que se puede observar actualmente.
      El Modelo Estándar tampoco tiene todavía una explicación para la fuerza de la gravedad.
      La existencia, aún no demostrada de la materia oscura, podría ser explicada por un universo virtual.
      Se teoriza que la realidad virtual es la explicación errónea. Si este mundo es una simulación, ¿por qué las supermentes que lo generaron están fuera de la simulación? Así serían limitadas por el mismo tipo de pensamientos de los ancestros que generaron.
      Se asume que la estructura final de un mundo real no puede ser como de rejilla cuántica, y también que las supermentes tendrían que implementar un mundo virtual usando redes. Ni se puede concluir que una estructura de rejilla es evidencia de una simulación de la realidad sólo porque nuestras formas de implementar una realidad simulada implican una rejilla.

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    9. ‘En este momento los supercomputadores más rápidos de la NASA están corriendo a casi el doble de la velocidad del cerebro humano.
      Si usted hace un simple cálculo usando la Ley de Moore [que a grandes rasgos afirma que las computadoras duplican su potencia cada dos años], encontrará que estos supercomputadores, dentro de una década, tendrán la posibilidad de computar toda la vida humana de 80 años -incluyendo cada pensamiento jamás concebido durante ese tiempo de vida- en el lapso de un mes.
      En la mecánica cuántica, las partículas no tienen un estado definido a menos que estén siendo observadas. Muchos teóricos han pasado mucho trabajo tratando de averiguar cómo se explica esto.
      Una explicación es que estamos viviendo en una simulación, viendo lo que necesitamos ver cuando tenemos que verlo. Lo que me parece inspirador es que, incluso si estamos en una simulación o muchos órdenes de magnitud debajo de los niveles de simulación, en algún momento algo escapó del fango primordial para convertirse en nosotros resultando en las simulaciones que nos hicieron, y eso es interesante’.
      Rich Terrile, director del Centro de Computación Evolutiva y Diseño Automatizado del Laboratorio de Propulsión de la NASA.

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  35. Vídeo sobre el cinturón electromagnético que rodea la Tierra.
    https://youtu.be/RH4IvQorjGA

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  36. La materia no es sólida. El 99,99999% de un átomo es espacio vacío. El 0,11111% que queda es energía, electrones girando alrededor de un núcleo que parecen brotar dentro y fuera del dominio físico de la partícula.
    Siendo la percepción una onda de potencia colapsable ¿cómo es que existen los parámetros para dictar las leyes de nuestra existencia?
    Para llegar a este nivel de conciencia, la mente humana se basa en una serie de sentidos que efectivamente 'descargan' el medio ambiente, algo que se mide solamente por lo que el cuerpo puede sentir, entonces limitando la respuesta a lo que puede procesar el cuerpo.
    Por ejemplo, el ojo humano sólo es capaz de ver alrededor de 0,005% del espectro electromagnético que existe en el universo.
    El cerebro, específicamente el hemisferio izquierdo, está calibrado para procesar la señal que se transmite por un campo electromagnético arremolinándose a nuestro alrededor.
    Hay frecuencias vibratoriamente codificadas en este campo que la ciencia convencional llama ‘materia oscura’. Patrones en forma de ondas eléctricas del éter.
    El patrón es descargado en un formato procesado por el cerebro izquierdo que decodifica los datos en las imágenes holográficas percibidas ante sí.
    La información cósmica en el campo de toda potencia imaginable e inimaginable que existe en un estado latente antes de que se procese en el reino físico.
    Entonces, ¿cómo se determina lo que se percibe de entre todas las posibilidades? Depende de la señal que está siendo transmitida y capacitador que la procesa, epigenéticamente condicionado.
    Después de un tiempo que estas condiciones son adquiridas por el cerebro, los comportamientos y las reacciones se vuelven tan automáticas que funcionan independientemente del pensamiento consciente, ahora dirigiendo la vida desde el subconsciente, justo fuera de la propia percepción.

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  37. Todo lo que se ve en universo emerge del campo unificado de un orden superior implicado.
    La conciencia crea la realidad holográfica donde está inmersa. Esa potencialidad infinita no es cuerpo, mente, cerebro ni intelecto, o la suma de cuatro atributos, o cualquier otra cosa en el universo holográfico. Ello todo pertenece a la auto-conciencia de quien vive en la realidad holográfica, consciente que sus propios estados y actos se originan en uno mismo.
    Pero no somos conscientes de la vivencia que estamos a punto de tener hasta después de que el cerebro y el cuerpo lo sepan, es decir, hasta después que la experiencia haya sido elegida del campo potencial en un orden implicado y percibida por el cerebro, algo que ocurre 6 segundos antes de que la auto-conciencia lo sepa.
    El hecho de que siendo consciente de elegir, pasan 6 segundos antes de uno darse cuenta de lo que va a hacer. La conciencia sabe tiempo antes de que el yo sepa lo que hará. De modo que otra conciencia superior, de la que no somos conscientes, debe ser quien elige las frecuencias de onda específicas que se perciben a través del cerebro para tener la vivencia.
    Resulta la diferenciación entre concebir, recibir y percibir, que determina la misteriosa idea del ‘yo superior’ como una vibración encima de la realidad física percibida, especie de plantilla donde se construye en tres niveles la experiencia más allá del umbral físico: el ‘yo superior’ concibe, el cerebro recibe, y mente personal percibe; la personalidad no concibe lo abstracto, percibe los conceptos en la realidad reflejada.
    La mente física sólo puede percibir el resultado de la creación de un ‘yo superior’. Ha sido diseñada para percibir los efectos de la creación a través del cerebro que traduce ondas en hologramas a las que uno reacciona y responde con libre albedrío.
    No se tiene el poder ni se debe tenerlo, de crear las vivencias. Sólo el ‘yo superior’ está en condiciones para elegir las frecuencias que componen la realidad holográfica.

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    1. Sólo percibimos un fragmento insignificante del espectro electromagnético, sólo escuchamos una minúscula parte de las ondas sonoras, el universo es casi todo invisible y las cosas están fundamentalmente vacías.
      Probablemente no es más que la costumbre, la habituación de miles de años como especie y la cultura en la que nacemos como individuos, la que nos hace ver el mundo de cierta forma y no de otra.
      Creemos comúnmente que el mundo es estable, sólido, tridimensional y está fundamentalmente compuesto sólo de lo que podemos percibir con los cinco sentidos.
      Pero esto es apenas una pequeñísima porción de la realidad, pues por ejemplo, sólo percibimos un porcentaje insignificanre del espectro electromagnético. Es con este mínimo fragmento que reconstruimos la realidad que existe como interpretación determinada y correcta, negando todo lo demás.
      Es con este pequeñísima percepción sensorial del mundo que definimos la totalidad y que construimos todos nuestros conceptos, siendo que la realidad siempre será infinitamente más de lo que podemos aprehender por ser imposible abarcarla toda.
      No obstante, dentro de esta carencia, queremos e incluso necesitamos, encontrar sentido y obtener seguridad a riesgo de ser devorados por la incertidumbre o por el mismo vacío que constituye la inmensa mayoría de las cosas y cuestiones, las cuales de hecho están levitando sobre un campo electrico que realmente nunca tocamos: el 99.99% de los átomos están constituidos por espacio vacío, 96% del universo es invisible, compuesto de materia y energía oscura desconocida para la ciencia.
      Percibimos ondas electromagnéticas entre 430 y 70THz, lo que es tan sólo 0.0035% de todo el espectro electromagnético. Escuchamos sonido sólo entre 20Hz y 20 kHz. El ámbito de lo que percibimos sobre el total del espectro auditivo es igualmente inane.
      Cada organismo asume que su ambiente es la totalidad de la realidad objetiva. No se vuelve obvio que existe gran cantidad de información transmitiéndose en canales a los que no tiene acceso natural.
      De hecho, la parte del espectro electromagnético visible para nosotros es menos de 1 en 10 billones del total. Nuestra capacidad sensorial es suficiente para movernos en nuestro ecosistema pero no más. La percepción de la realidad tiene que ver más con lo que pasa dentro de nosotros que con lo que pasa afuera, en el mundo exterior.

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  38. La realidad objetiva no existe. A pesar de su aparente solidez, el universo es un fantasma, un holograma espléndidamente detallado de una inmensidad interminable.
    Un holograma es una fotografía tridimensional producida mediante efecto láser.
    Para crear un holograma el objeto a fotografiar viene primero sumergido en la luz de un rayo láser, luego a un segundo rayo láser se lo hace rebotar sobre la luz refleja del primero y el esquema resultante de la zona de interferencia dónde los dos rayos se encuentran es impreso sobre una película fotográfica, que cuando es revelada, al iluminarse con otro rayo láser aparece el sujeto original.
    Si un holograma es cortado y luego iluminado por un láser, se ve que cada parte contiene entera la imagen original en tres dimensiones, que si se sigue dividiendo en mitades, cada fragmento de película siempre contendrá una versión más pequeña pero intacta de la misma imagen. Es decir, cada parte de un holograma contiene todas las informaciones poseídas por el holograma íntegro.
    Esta característica de los hologramas permite comprender que independientemente de la distancia que separe a las partículas subatómicas, el hecho es que su separación resulta una ilusión. En un cierto nivel de realidad más profunda, tales partículas no son entidades individuales sino extensiones de un mismo ente fundamental.
    Las manifestaciones de la vida provienen de una única fuente de causalidad que incluye cada átomo del universo. De las partículas subatómicas a las galaxias, todo es al mismo tiempo parte infinitesimal y totalidad del Todo que no existe.
    En pocas palabras, en los términos del paradigma holográfico, la sustancia del mundo no existe separada del resto, y cada partícula contiene la imagen entera en un sistema integral de correlación cruzada que resulta pura ilusión propia del dominio holográfico del pensamiento.
    La aparente estructura física del cuerpo no es otra cosa que una proyección holográfica de la conciencia.

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  39. Las probabilidades que nuestras vidas sean reales es una en miles de millones. Ello refiere hasta el punto de que todavía sabemos muy poco acerca del universo y la naturaleza de la realidad, por lo que la idea que una civilización avanzada podría habernos creado cual un conjunto de realidad holográfica basada en un código informático resulta totalmente plausible.
    Se debe esperar que eso sea cierto, porque si se detiene el avance de la civilización sería debido a algún acontecimiento catastrófico que simplemente la borre.
    Así que tal vez hay que tener la esperanza de que esto sea una simulación, porque de lo contrario debemos crear simulaciones indistinguibles de la realidad o la civilización dejaría de existir, ya que la verdadera naturaleza de la 'realidad' física en la que vivimos no es física en absoluto. Es un patrón de forma de onda holográfica digital.
    La materia no es sólida: el 99,99% de un átomo es espacio vacío; el 0,11% que queda es energía de electrones girando alrededor de un núcleo que parecen brotar y salir dentro y fuera del dominio físico por superposición cuántica, ya que la percepción es una onda de potencia colapsable.
    Para llegar a un nivel de conciencia, la mente humana se basa en una serie de sentidos que efectivamente 'descargan' el medio ambiente. Es decir, se mide solamente por lo que el cuerpo puede sentir, entonces la respuesta se limita a lo que el organismo puede procesar.
    El ojo humano sólo es capaz de ver alrededor de 0,005% del espectro electromagnético que existe en el universo. Estos son los vastos patrones de forma de onda eléctrica que se denominan éter u orgon. El patrón es descargado digitalmente en un formato procesado por el cerebro que decodifica los datos en las imágenes holográficas que se tienes ante sí.
    El universo posible es el campo de toda potencia imaginable e inimaginable que existe en un estado virtual antes de que se procese en el reino físico. Entonces, ¿cómo se determina lo que descarga todas las posibilidades? Ello depende de la señal que está siendo transmitida y del sensor capaz de descargarla.

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  40. El efecto Mandela es una teoría de universos paralelos basada en la idea que grandes grupos de personas tienen recuerdos alternativos similares acerca de eventos pasados. Para que estas experiencias colectivas sean verdad el tejido de la realidad debe haber cambiado en algún momento en el pasado, y por ello no solo existen universos paralelos habitables sino que están constantemente cambiándose originando discordancias entre la mente y el universo paralelo al que se ha sido transportado.
    Hay pues muchos recuerdos y memorias compartidas de este tipo que conducen a la gente a creer que diferentes líneas de tiempo o dimensiones están involucradas, lo cual oculta la actual 'mentalidad' al olvido de lo que es la verdadera naturaleza de la realidad.
    Hay muchos de tales ejemplos de esta matrix engañosa, pero el más paradigmático es el que da nombre a este 'efecto' en modo de programación y se refiere al hecho que el líder sudafricano Nelson Mandela habría muerto en prisión, según el recuerdo de varios miles de personas, algo que se supone nunca ocurrió.
    Por un lado, puede tratarse de un sistema de enseñanza hiperdimensional acelerando su ritmo de evolución, lo que proporciona experiencias catalíticas en respuesta a pensamientos, emociones, y composición espiritual. Pero por otro lado, muchas de estas experiencias se manifiestan como fuerzas depredadoras cazando sobre debilidades bajo las premisas de un sistema de control.

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  41. El mercado del mito y de la tradición religiosa, subvierte el hecho que la naturaleza proporciona metáforas físicas para explicar su metafísica.
    Se puede considerar a la Tierra matriz de uno de los tantos laboratorios de vida en el universo.
    La incontable lista de pruebas físicas sobre la interacción de otras culturas cósmicas en la Tierra es irrefutable.
    Hecho que se correlaciona con otra cuestión innegable: han existido otras humanidades, gigantes, medianas y diminutas. Lo que refuerza la tesis del pasado por el planeta de seres humanos distintos a los actuales, tema que mantiene perpleja a la Antropología y en negación absoluta.
    La existencia de una civilización tecnológicamente avanzada - Atlántida, Lemúria - implica que aprovecharon y registraron las fuerzas de energía aplicadas sobre la Tierra que la mantienen en equilibrio cósmico.
    Puede verse cómo los arquitectos antiguos han tallado en la realidad líneas como ´caídas´ en los valles y las montañas (Nazca) para que pudieran ser divisadas desde lejos.
    Levantaron miles de dólmenes, menhires, monumentos, y grandes círculos de piedra para marcar su paso. Invariablemente, los lugares de culto se hicieron en la zona de influencia de las líneas de energía, también utilizadas para garantizar fertilidad en la siembra de los cultivos.
    Así como la gravedad, estas líneas vórtices de energía tienen poderosos efectos sobre la conciencia, y son capaces de causar dilataciones del espacio-tiempo.
    Con las construcciones adecuadas en el lugar preciso, la energía natural puede ser aprovechada y utilizada directamente para efectos tales como la anti-gravedad y la transubstanciación.

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  42. Si se progresa al ritmo actual de la tecnología en algunas décadas seremos una sociedad en que las entidades artificiales viviendo en simulaciones serán más abundantes que los seres humanos.
    Si en el futuro hay más personas digitales viviendo en ambientes simulados de los que hay hoy, entonces, ¿cómo podemos decir que no somos ya parte de una simulación?
    Algunos físicos incluso mantienen que el universo a pequeñísima escala no está compuesto por átomos, sino hecho de bits de información y que la realidad puede pixelarse.
    Si uno mira las entrañas del Universo, es decir la estructura de la materia en su escala más pequeña, se da cuenta de que no hay más que bits realizando operaciones digitales locales.
    Dentro de la física cuántica los científicos han intentado eliminar la noción de que necesitamos un observador consciente. La solución verdadera podría ser que necesitamos una entidad consciente como el jugador consciente de un videojuego.
    La interacción del jugador con el juego explicaria el problema de la medición en la física cuántica, o la aparente afectación que se presenta a partir del acto de observar un fenómeno, y de quién programó la simulación.
    Eventualmente, nosotros podremos simular universos, y tendremos los poderes de mente y materia para crear cualquier cosa que queramos y podremos ocupar esos mundos.
    Los antecedentes históricos de la idea de la simulación incluye a los filósofos védicos y post-védicos que sostenían el concepto de māyā, a los budistas y la noción del samsara, a Platón quien consideraba que este mundo era la sombra o copia de un mundo real superior (el mundo de las formas), a los gnósticos quienes literalmente consideraban que este mundo era la simulación o copia de menos calidad de la creación divina hecha por un demiurgo o un grupo de demiurgos, algo que a veces se conoce como "stereoma", la realidad virtual diseñada por los Arcontes.
    Si bien en el budismo el samsara no tiene un inicio ni un final, no es un programa que se haya echado a andar en algún momento o por algún programador, sí manifiesta ciertas leyes como el tiempo y el karma que existen solamente mientras uno no ha despertado y descubierto que el mundo es una ilusión, tal cual ocurre en el sueño cuando sabemos que estamos soñando y podemos volar y atravesar la materia sin ningún problema.

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    1. Quizás saber que vivimos en una simulación sea lo mismo que los budistas llaman el bodhicitta absoluto, o la mente del despertar absoluto, la cual justamente está ligada a la sabiduría de que el mundo es una ilusión, está vacío, no existen los objetos, ni tampoco un yo independiente que los perciba.
      Y estas simulaciones podrían ser como las tierras puras o campos búdicos que generan algunos bodhisattvas en el budismo mahayana.
      En ese caso estas simulaciones budistas, que son paraísos para el cultivo del dharma, no son generadas con el poder de computación que se encuentra en la materia sino con la conciencia compasiva, con la más pura intención de liberar a todos los seres de la ilusión.
      Y el Buda mismo no es más que una forma habilidosa, una especie de programa holográfico que se manifiesta conforme a las necesidades de los usuarios atrapados dentro del juego, para mostrarles que el ilusorio mundo del sufrimiento puede cesar.
      Una importante diferencia entre las concepciones antiguas del mundo como ilusión y la noción moderna de existir dentro de un programa informático, es que para el vedanta o para el budismo, la ilusión persiste solamente hasta que persiste la ignorancia de la realidad, sólo mientras la percepción está oscurecida y no puede ver la verdad.
      Vivimos en una ilusión; el mundo sólido, separado, finito, no existe, pero tampoco existe una limitante trascendente y una diferencia entre el programa o los jugadores del programa y el programador.
      Por lo cual en realidad somos libres y paradójicamente darse cuenta que el mundo es una ilusión, un sueño o un programa informático, lo cual es el requisito para despertar, aniquila al mismo programa y hace que la ilusión en realidad nunca haya existido.
      Mas descubrir la ilusión, el māyā, es también hacer de la existencia un juego mágico de infinitas posibilidades.

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